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Donald Trump y Melania /EP

Así es la nueva vida de los Trump, un año después de abandonar la Casa Blanca

Mientras Melania se relaja en el resort de Mar-a-Lago, el exmandatario prepara su regreso a la vida política en este caso como presidente de los Republicanos

4 min

Este jueves se cumple un año de que Donald Trump y Melania se instalaran de forma definitiva en su complejo vacacional de Mar-a-Lago (Florida). Joe Biden se convertía en el nuevo presidente electo de los Estados Unidos y obligaba a los Trump a desalojar la Casa Blanca. De hecho, ese mismo 20 de enero de 2021 tenía lugar la toma de posesión de Biden como presidente: una sesión que contaba con una ausencia muy destacada: la del ya exdirigente y su esposa. 

A las 8 de la mañana, la por aquel entonces pareja presidencial abandonaba la residencia estadounidense. Tras subirse al helicóptero oficial, volaba hacia la base área del Gobierno en Washington.

Despedida de la Casa Blanca

A pie del Air Force One, y con el lanzamiento de los 21 salvas de fondo, el matrimonio Trump cerraba su era al ritmo de Gloria, Y.M.C.A. y My Way. Tres temas que formaron parte de una impresionante puesta en escena que culminó con el despegue del avión en el que ellos viajaban a bordo. Sin embargo, pese a las lágrimas de los hijos mayores del magnate, Melania, a su salida de la Casa Blanca, sonreía más que a lo largo de los últimos cuatro años.

Ataviada de riguroso negro con una chaqueta de Chanel y un vestido de Dolce & Gabbana, la ya exprimera dama complementaba su look con un tacones de vértigo de suela roja y un birkin, el bolso emblema de la firma Hermès y cuyo precio no baja de los 50.000 dólares.

Su llegada a Mar-a-Lago

Minutos antes de las 10 de la mañana, el imponente B747 presidencial alzaba el vuelo hacia Palm Beach. Nada más aterrizar, la maniquí protagonizaba el primer desplante de su era post presidencial: con cara de muy pocos amigos, la eslovena se saltaba el protocolo y pasaba olímpicamente de su marido y de la prensa. Tanto es así que Donald se quedó solo ante los medios.

Desde entonces, la modelo lleva una vida de lo más relajada: sus apariciones llegan con cuenta gotas. A pesar de que su papel como primera dama no destacó ni por sus numerosas intervenciones ni sus elaborados discursos, la otrora estudiante de Arquitectura tan solo se deja ver junto a su marido, celebrando suntuosos fastos en su exclusivo resort. No obstante, hace poco más de un mes lanzado su propia línea de arte NFT.

Las pretensiones de Donald

De hecho, varios tabliodes del país apuntaban a que durante el primer mes, Melania apenas salió del Spa. Sin sus salones de más de 10 centímetros de altura, la ex primera dama ha apostado por las bailarinas y la vestimenta menos protocolaria como las chaquetas tejanas en sus pocos actos de servicio. 

Por su parte, Donald pasa sus horas libres jugando al golf en compañía de sus amigos, ya que continúa volcado en su carrera política. El exmandatario de los Estados Unidos aspira a revalidar su cargo al frente del Partido Repúblicano el próximo mes de noviembre. Se trata del primer paso para poner en marcha la campaña electoral con la que se volverá a presentar como candidato a la presidencia del país norteamericano.