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Anabel Pantoja llora en 'Sálvame' / MEDIASET

Las lágrimas de Anabel Pantoja tras las declaraciones de Kiko Rivera

La sobrina de Isabel abandona el plató de 'Sálvame' entre lágrimas al hacer balance de lo sucedido

3 min

Anabel Pantoja fue una de las afectadas por las palabras de Kiko Rivera en el Deluexe. El hijo de la tonadillera confesó que su prima recibe insultos por parte de sus tíos y que está “acojonada” por ellos.

La colaboradora de Sálvame ha acudido este lunes al programa para hablar de todo lo que se dijo y ha acabado entre lágrimas por toda la situación familiar.

Dolor y bronca

Tristeza”, con esas palabras ha definido sus sentimientos, Aun así, no ha hablado con nadie de su familia, “ni ellos se han puesto en contacto conmigo, ni yo con ellos”. Sólo habló con Kiko a quien le pide “que si puede evitar este tipo de cosas, que lo haga, porque me pone en una tesitura muy mala”.

Una petición que dice que su primo “respeta”. “Dejó claro el cariño que me tiene, lo que siente por mí, lo que no me ha pedido y lo buena hija que soy”, le recordaba a Kiko Matamoros que le acusa de “meter mierda” entre ellos.

Kiko Rivera, "dolido"

Los colaboradores han tratado de poner paz en la guerra y ha funcionado. El ex de Makoke ha sorprendido a todos al admitir que “no tengo ni un ápice de duda de que Kiko adora, no quiere, adora a su prima, y su mujer, Irene [Rosales], exactamente igual”. Ha sido entonces cuando Anabel no ha podido contener las emoción.

Las lágrimas han ido a más cuando Matamoros confesaba que “tampoco tengo duda que Kiko estaba muy dolido con la actitud de su prima. Y ha sido muy indulgente, porque no ha querido ponerla en una situación difícil”. El dolor ha sido tanto, que la cantante ha abandonado el set, entre lagrimas.

Sin solución

La ya amiga de Belén Esteban ha regresado y ha pedido disculpas por su comportamiento y asegura que intentará “respetar las opiniones” de sus compañeros”. “Estoy nerviosa y ya está. Entiendo que cada uno tenga su opinión”.

Anabel se ha propuesto este objetivo, aconsejada por su madre. No quiere más problemas familiares, parece. “Me vengo abajo porque lo que vi ayer fue duro y porque, por supuesto, a partir de ahora yo ya sé que no hay marcha atrás”, sentencia.