Exposición 'Observació dels forats negres' en la Roca Umbert

Exposición 'Observació dels forats negres' en la Roca Umbert TONI TORRILLAS

Creación

La oscuridad más sutil

La exposición ‘Observació dels forats negres' en la Roca Umbert de Granollers reúne la obra de cinco artistas que exploran eventos conflictivos o traumáticos desde la colateralidad

14 enero, 2024 00:00

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Cuando Marta Pareja visitó por primera vez el Fossar de la Pedrera, el memorial levantado en 1985 en honor a las víctimas de la represión franquista, en el cementerio de Montjuïc, se quedó sorprendida ante su incapacidad para poder conectar emocionalmente con el trauma histórico del lugar. Semejante sensación de frialdad al pisar ese monumental conjunto arquitectónico, bajo el cual yacen centenares de cuerpos mutilados, torturados o asesinados (entre ellos, el del presidente Lluís Companys) durante la guerra civil y la posguerra, fue lo que empujó a esta artista catalana a explorar nuevas formas de abordar la memoria histórica y conectar con el trauma y el dolor. El resultado es Horizonte de sucesos. O cómo escapar a la fuerza gravitacional masiva del agujero. 1985, una instalación que explora los acontecimientos históricos fechados a lo largo de 1985, año de la inauguración del Fossar, y también el de su nacimiento. 

“Los agujeros negros suelen ser definidos como grandes masas de materia que lo engullen todo y que, por tanto, son imposibles de observar de frente. Por tanto, nos obligan a fijarnos en lo que ocurre a sus alrededores”, explica Alexandra Laudo, comisaria de la exposición Observació dels Forats negres en la Roca Umbert Fàbrica de les Arts de Granollers, donde se expone actualmente la obra de Pareja. La exposición, que podrá verse hasta el próximo 17 de marzo, reúne la obra de cinco artistas en residencia en Roca Umbert que trabajan “con lo oscuro, con lo traumático” desde un enfoque colateral, “más sutil”, es decir, “observando y documentando un suceso de forma fragmentaria, aceptando la complejidad de lo que se quiere explicar”, añade la comisaria barcelonesa. 

Exposición 'Observació dels forats negres' en la Roca Umbert

Exposición 'Observació dels forats negres' en la Roca Umbert TONI TORRILLAS

En el caso de 1985, por ejemplo, Pareja opta por mecanografiar a máquina un listado de trece sucesos históricos ocurridos en 1985 —la muerte por asfixia de decenas de seguidores del Juventus al ser acosados por hinchas del Liverpool, la aprobación del aborto en España, la inauguración del Fossar de la Pedrera,  el traslado de los restos mortuorios de la reina María Eugenia al Panteón de los Reyes o su propio nacimiento, entre otros —que luego desarrolla uno por uno en trece documentos aparte, intercalando el texto con anécdotas personales y familiares . "Estos trece sucesos, conectados todos ellos con la experiencia del cuerpo, de lo tangible, reflejan la dualidad entre lo que se ve y lo que no se ve, entre el cuerpo vivo y el cuerpo amenazado, enterrado", explica Laudo, que durante muchos años ha formado parte del jurado de la residencia artística Roca Umbert. 

Imagen de la exposición

Imagen de la exposición TONI TORRILLAS

Otro de los artistas que ponen en el punto de mira la memoria histórica es Ruben Tresserras. Sus dos obras representadas, pertenecientes al proyecto Boira, exploran el espacio difuso entre la memoria histórica y el olvido relacionado con la Guerra Civil Española a través de los refugios antiaéreos del Vallès, Osona y la Garrotxa. Obedeciendo a una estética inventarial, Treserras muestra treinta fotografías en blanco y negro de los accesos restantes a estos refugios, en su mayoría deteriorados por el paso del tiempo. “Algunos han quedado integrados en el paisaje, otros pasan desapercibidos”, explica Laudo, observando las fotografías desde el interior de la estructura metálica en forma de túnel que Treserras ha situado enfrente. La estructura, que emula el interior de un refugio antiaéreo, invita al espectador a entrar y observar desde allí el conjunto fotográfico, “recordándonos que una imagen, por sí sola, nunca queda completa”, explica Laudo.

Exposición 'Observació dels forats negres' en la Roca Umbert

Exposición 'Observació dels forats negres' en la Roca Umbert TONI TORRILLAS

La fotógrafa Lurdes R. Basolí (Granollers, 1981) ha situado en el centro de su obra la violencia urbana en Caracas. Reconocida internacionalmente por su trabajo fotoperiodístico, Basolí mantuvo durante mucho tiempo “la ilusión de que mediante la documentación fotográfica de problemas y conflictos era posible despertar la conciencia social y conseguir mejoras”, explica Laudo. Pero con el tiempo, esa ilusión se desvaneció. Basolí cree ahora que la imagen por sí sola no es tan objetiva como parece y desafía la supuesta invisibilidad e imparcialidad del fotoperiodista. Para demostrarlo, Basolí recupera algunas fotografías realizadas en 2008 y 2009 de la violencia en Caracas y extrae los rostros que la están mirando, personas que notan su presencia como fotógrafa. Son pocos, y pasan casi desapercibidos, pero demuestran que “al contrario de lo que se cree, existe siempre una reciprocidad entre fotógrafo y fotografiado”, comenta Laudo. En otra instalación, la artista opta por cubrir algunas imágenes violentas con un texto descriptivo de lo que está sucediendo. “El texto permite una aproximación más sutil a lo que está ocurriendo, cada uno puede construirse una imagen en su cabeza de lo que está pasando, sin estar condicionada por los estereotipos en los que suele caer una imagen”, añade Laudo, recordando las perspectivas feministas y descoloniales en las que se apoya Basolí para desmitificar el fotoperiodismo. 

Exposición 'Observació dels forats negres' en la Roca Umbert

Exposición 'Observació dels forats negres' en la Roca Umbert TONI TORRILLAS

La cuarta artista representada es Eva Marín Peinado, autora de Camins invisibles, una obra colectiva que surgió de colaborar con un colectivo de mujeres de Granollers que se reúnen a diario para caminar. La artista pidió a cada una de ellas que identificaran los lugares de la ciudad donde alguna vez se hubieran sentido inseguras o pasado miedo, y luego pintó estos itinerarios en tinta invisible sobre mapas de la ciudad. Cuando las farolas con luz ultravioleta colgadas del techo se encienden, los recorridos se iluminan, “mostrando que la mayoría son recorridos rutinarios, como el camino a casa, o al trabajo”, comenta la propia artista, lamentando la forma con que las mujeres “hemos normalizado la sensación de miedo o tensión” cuando pasamos por determinados lugares, casi siempre oscuros o solitarios y, por tanto, invisibilizando la violencia que sufrimos en el espacio público.

Por último, la barcelonesa Mercè Soler presenta Hombre malo, una instalación que aborda la experiencia traumática del abuso a través de tres elementos: una peana con didascalias teatrales, una vitrina con un objeto simbólico y una pantalla que proyecta en loop una lista de personas relevantes en la vida de la artista. “La idea es reconstruir el abuso a partir de sensaciones y recuerdos difusos”, explica Laudo, remarcando de nuevo la necesidad de adoptar una mirada sutil y fragmentaria a la hora de la oscuridad.