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Una de las sedes de Nissan en Barcelona / EFE

Nissan cierra su fábrica de Barcelona

La multinacional japonesa pone fin a su actividad en Cataluña, lo que supone la destrucción de 3.000 puestos de empleo directos y otros 20.000 indirectos

4 min

La multinacional japonesa Nissan ha decidido cerrar su fábrica de Barcelona. La medida supone la destrucción de 3.000 puestos de trabajo directos y otros 20.000 indirectos y deja tocado al sector de la automoción, que genera el 10% del PIB de Cataluña.

La confirmación del desmantelamiento de la factoría ha sido avanzada por El País este miércoles por la noche --pese a que fuentes del Ministerio de Industria niegan haber recibido ningún comunicado oficial--. Se espera que la decisión sea notificada formalmente a los sindicatos este jueves a primera hora por parte del consejero delegado, Makoto Uchida.

Fuera de Cataluña, sigue en Ávila y Cantabria

El repliegue de Nissan implica el cierre de sus tres instalaciones en Cataluña, la planta de la Zona Franca, la de Montcada i Reixac y la de Sant Andreu de la Barca, todas ellas en la provincia de Barcelona.

Sin embargo, la compañía mantendrá operativas las fábricas de Ávila y Cantabria.

Reestructuración por regiones

El cierre de la fábrica de Barcelona era la decisión más probable después de que este miércoles la alianza formada por Renault, Nissan y Mitsubishi anunciara que su plan de reestructuración​ para ahorrar entre el 20% y el 40% de sus costes pasaba por centrar los esfuerzos de cada firma en diferentes mercados.

Así, Renault --que probablemente asumirá en sus factorías francesas la producción que hasta ahora se realizaba en Barcelona-- se focalizará en Europa, Sudamérica, Rusia y el norte de África; Mitsubishi en Oceanía y el sudeste asiático, mientras que Nissan será la referencia del grupo en China, Norteamérica y Japón.

Desinversión costosa

Nissan afronta ahora una costosa negociación para implementar la desinversión en Barcelona, que según el secretario general de Industria, Raúl Blanco, podría superar los 1.000 millones de euros.

De hecho, el propio Blanco aseguró este lunes que el cierre de la fábrica sería considerado como una declaración de guerra por parte de las administraciones, que no tienen ninguna intencion de facilitar la marcha de la multinacional japonesa.

 

 

El secretario general de Industria, Raül Blanco, este lunes / EP

Al 25% de su capacidad

Las especulaciones sobre el cierre de Nissan se habían intensificado a comienzos de año, cuando el presidente de la firma en Europa, Gianluca de Ficchy, manifestó que no era viable mantener una producción que se encuentra al 25% de su capacidad.

La factoría montó 55.000 vehículos en 2019, cuando tiene una capacidad para cerca de 200.000 unidades anuales. Una situación que llevó a aplicar un ERE que afectó a 600 empleados en julio del año pasado.

Huelga e inacción de la administración

La dirección en Japón también anunció a comienzos de este 2020 que presentaría antes de verano un nuevo plan para encarar su futuro. Y la incertidumbre derivó en una huelga de los empleados de las instalaciones Barcelona durante este mes, que exigían a las administraciones una mayor implicación para garantizar el futuro de la empresa.

Hace dos semanas, el diario japonés Nikkei hacía temer lo peor al revelar que la empresa pretendía deshacerse de las plantas de Barcelona. Un mazazo que finalmente se ha confirmado.