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Un 'rider' de Glovo con su bicicleta durante la tormenta Gloria en Barcelona / CG

Glovo mantiene a los ‘riders’ en la calle pese al temporal en Barcelona

La 'start up' se desmarca de Uber Eats y Deliveroo, que sí han cancelado sus repartos a domicilio por la borrasca, e incentiva a repartir por un plus del 30% del pedido

Estefanía Oliver / Ignasi Jorro
5 min

Glovo, o mejor dicho sus riders, lucha contra viento y marea y no en sentido figurado. La start up española, convertida ya en gigante con una valoración superior a los 1.000 millones de euros, ha decidido mantener su servicio de repartos a domicilio en Barcelona a pesar del temporal Gloria, que está dejando vientos de más de 100 kilómetros por hora en la Ciudad Condal, amén de fuertes chubascos y daños materiales.

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Un pedido de Glovo, listo para confirmar durante la tormenta Gloria en Barcelona / CG

Sus colaboradores ciclistas, como les llama la compañía que dirigen Oscar Pierre y Sacha Michaud, siguieron ayer martes activos a través de la aplicación móvil y los usuarios podrían solicitar sus servicios. Eso sí, Glovo ha tenido la consideración de añadir a los clientes en la factura un extra “por mal tiempo”, como lo ha bautizado la compañía.

Incentivos a repartir

En concreto, este plus se traduce, por una compra de unos 15,5 euros, en 1,99 euros. Sin embargo, otras plataformas similares a Glovo, como Uber Eats y Deliveroo, es decir, su competencia más directa, han decidido suspender la actividad dadas las condiciones climáticas de la capital catalana. “Hemos suspendido los servicios de Uber Eats en Barcelona debido al temporal”, confirman fuentes próximas a la empresa a Crónica Global.

Temporal Gloria / TWITTER

Así, al insertar una dirección de Barcelona en la web de esta división de Uber aparecen las imágenes de los diferentes restaurantes bajo el título “No disponible en este momento”. Y la misma política ha elegido Deliveroo. Tal y como ha conocido este medio a través de uno de sus riders, la compañía ha cerrado el servicio “temporalmente” en Barcelona “por las inclemencias meteorológicas en la ciudad y con el fin de garantizar la seguridad” de sus repartidores.

Glovo: "La seguridad es una prioridad"

Preguntado por la operativa de Glovo durante la tormenta Gloria, un portavoz ha señalado que "la compañía reitera que la seguridad de los repartidores de la plataforma siempre ha sido una prioridad, por ello desde Glovo se ha cortado el servicio en aquellas zonas afectadas que suponían un riesgo para los colaboradores". La misma fuente ha agregado que "el equipo de Operaciones permanece a la disposición de los repartidores para solventar cualquier problema que pueda surgir".

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La liquidación de un 'rider' de Glovo durante el temporal Gloria en Barcelona / CG

Con respecto al incentivo que reciben los riders por salir a trabajar durante la peligrosa borrasca, que se saldó con más de 1.000 incidencias en Barcelona, la compañía alegó que "ofrece hasta un 30% más en cada pedido cuando las condiciones meteorológicas son adversas, porque entiende que eso les obligará a ir más despacio. Al compensarles con un 30% procuramos que no corran más para que sus ingresos no se vean afectados".

Durante los disturbios de 2019, también

La operativa de Glovo durante la borrasca Gloria en Barcelona puede sorprender, pero de hecho no es tan noticiosa. La compañía de Pierre y Michaud detuvo el servicio durante los fuertes disturbios independentistas que azotaron la Ciudad Condal en octubre tras conocerse la sentencia del procés. No obstante, penalizó a los repartidores restándoles puntuación, algo que no hicieron otros competidores como Uber Eats o Deliveroo. Tampoco es única en el mercado, pues Shargo también mantuvo ayer a sus repartidores en la calle, indicaron fuentes conocedoras.

La intermediaria de reparto mantiene históricamente una relación con la seguridad de los riders cuanto menos controvertida. No en vano, en mayo de 2019 un ciclista que repartía con Glovo, Pujan Koirala, murió atropellado por un camión en la Gran Vía de Barcelona. El joven de origen nepalí operaba con una cuenta realquilada, algo que los autónomos --que mantienen un litigio para ser reconocidos como empleados por cuenta ajena-- denuncian que ocurre frecuentemente.