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Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) / EP

El FMI descarta una recuperación económica rápida en España e Italia

El organismo multilateral advierte de las graves consecuencias de la crisis para países en los que el turismo tiene un gran peso en su actividad

9 min

La previsiones de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) han arrojado noticias notablemente preocupantes para el presente y el futuro de la economía española en el contexto de la crisis provocada por el coronavirus. Las estimaciones del organismo multilateral no sólo reflejan para España la segunda peor evolución entre los países de la zona euro para 2020 (tan sólo por encima de Italia) sino que, además, incluyen un inquietante panorama para el próximo ejercicio, que descarta por completo una recuperación rápida o en forma de V, como apuntaban algunos pronósticos. No será el caso de los dos países del Viejo Continente más impactados por la expansión del virus.

En cambio, el pronóstico del FMI, que augura el mayor hundimiento económico en el plano global desde la Gran Depresión, a comienzos de los años 30 del pasado siglo, es más favorable para economías como la estadounidense, la francesa y, sobre todo, la alemana, para las que sí espera una recuperación en un plazo de algo más de un año. Lo mismo sucede con el conjunto de la economía mundial, cuya caída en 2020 estima en un 3%, cifra sin precedentes desde el fin de la segunda guerra mundial, pero también calcula una notable reacción en 2021, con un crecimiento próximo al 6%.

Casi 100.000 millones de pérdidas

En el caso de España, casi más inquietante resulta la cifra prevista para 2021 que para 2020, que habla de un desplome del 8%, sin precedentes en la historia desde que existen registros. La caída se traduce, en términos monetarios, en algo más de 96.000 millones de euros en un solo año. O, lo que es lo mismo, supone que la economía española volverá a las cifras que presentaba al cierre de 2017, con un PIB en el entorno de 1,14 billones de euros.

Parece obvio que no resulta fácil recuperar dos años enteros en 12 meses. Pero si los cálculos del FMI son atinados, España no sólo será incapaz de ganar ese terreno a finales de 2021 sino que quedará muy lejos del objetivo. Dado que el organismo multilateral prevé un crecimiento de la economía española del 4,3% para ese año, el PIB tendría que experimentar una evolución en torno al 4,5% en 2022 para, entonces, volver a las cotas en las que se situaba antes de la crisis del coronavirus. Es decir, que todo apunta que, como pronto, la ansiada recuperación llegará en 2023 y no precisamente en forma de V.

Alemania, el contrapunto

La situación de la otra gran víctima europea del coronavirus es aún peor. Para el PIB de Italia, el FMI augura un hundimiento del 9,1% en 2020, o lo que es lo mismo, un impacto de algo más de 160.000 millones de euros. En el caso del país transalpino, la reacción prevista para 2021 es superior a la española en términos relativos, con un incremento del PIB del 4,8%. Sin embargo, aun en el caso de lograrlo, a la economía italiana le restaría engordar un 5% adicional para compensar lo perdido por el Covid-19.

En el extremo opuesto a estos casos se sitúa Alemania, sin duda la que sale mejor parada del informe primaveral del FMI. La locomotora de Europa sufrirá un brutal castigo este año que se traducirá en un descenso del PIB del 7%; sin embargo, será prácticamente compensado al año siguiente, con un incremento del 5,2%. Si los augurios del organismo son correctos, la economía teutona finalizará 2021 incluso levemente por encima de los registros que marcó en 2018, con lo que le bastaría con repetir el moderado avance de 2016 (un 0,6%) para volver al punto de partida.

Problemas para la zona euro

Un escenario similar presenta la situación en EEUU. El coronavirus provocará pérdidas de casi el 6% en su economía, de acuerdo con el FMI, lo que en términos absolutos se traduce en una cifra similar a la del total del PIB español previsto para este año. Pero la recuperación del 4,7% que experimentará en 2021 le permitirá quedarse a poco más de un punto porcentual de recuperar el terreno perdido, ya a lo largo de 2022.

Las complicadas circunstancias para Italia y España se trasladan a la Eurozona, que tampoco sale especialmente bien parada en las estimaciones del organismo multilateral. En el caso de que se cumplan sus pronósticos, la economía del conjunto de países que comparten el euro se quedará, a finales de 2021, a casi un 4% del PIB de 2019. Completar la remontada en 2022 será misión prácticamente imposible.

El "lastre" del turismo

La economista jefe del FMI, Gita Gopinath, destaca el carácter inédito de la crisis por su magnitud y sus circunstancias, lo que complica aún más hacer previsiones sobre la evolución de las economías. Un factor que penaliza a Italia y, especialmente, a España es su dependencia del sector servicios y, más concretamente, del turismo. “Los países cuyo crecimiento depende del turismo, los viajes, el hospedaje y el entretenimiento están experimentando perturbaciones particularmente graves”, apunta.

Cabe tener en cuenta que las estimaciones del organismo se han llevado a cabo sobre un escenario base que contempla el control de la pandemia a mediados del ejercicio y el inicio de la recuperación a partir del segundo semestre. Sin embargo, el propio FMI señala en el resumen ejecutivo de su informe que, debido a las múltiples aristas que presenta la actual situación (por su implicación con las áreas sanitaria, financiera, fiscal, etc), “predominan los riesgos de que los resultados sean peores”. Hasta el punto de que si el Covid-19 siguiera sin control más allá de mitad de año, el derrumbe para el conjunto de la economía mundial podría alcanzar el 8%.

Moncloa quita hierro

Mientras, el Gobierno español trató de quitar hierro a estas estimaciones, que podrían complicar de forma notable la legislatura más allá de este año, en el caso de que se confirmaran. Tras la reunión del Consejo de Ministros, la portavoz del Gobierno y titular de la cartera de Hacienda, María Jesús Montero, aseguró que se trata de pronósticos muy tempranos, realizados con escasos datos y que, por lo tanto, conviene poner en perspectiva y observar con atención la evolución de las cifras en los próximos trimestres.

Montero apuntó que la caída prevista para la economía española no difiere en gran medida de la contemplada para la eurozona (7,5%). El problema, precisamente, radica en este punto. Tanto España como la zona euro presentan cifras similares y también parecidas opciones de una recuperación en V. Es decir, pocas.