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El consejero delegado de Endesa, José Bogas / EP

Endesa activa un plan de contingencia por el coronavirus

La compañía evita los viajes a Italia, sede de su matriz y donde se han detectado ya más de 200 casos de infección por el virus

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Endesa es la primera gran compañía española, al margen de las turísticas, que ha admitido contar con un plan de contingencia por la extensión del coronavirus. El consejero delegado de la eléctrica, José Bogas, ha señalado que la empresa ha suspendido todos los viajes a Italia, donde se encuentra la sede de Enel, su accionista mayoritario, así como también ha procedido a cancelar las visitas previstas desde el país transalpino, en el que en los últimos días se han declarado más de 200 casos de afectados por el virus procedente de China.

“Se trata de medidas preventivas, que hemos tomado sobre todo por prudencia”, apuntó Bogas durante la rueda de prensa con motivo de la presentación de los resultados de Endesa en 2019. La extensión del virus por Europa (especialmente en Italia) y Oriente Medio provocó este lunes cuantiosas caídas en las principales bolsas mundiales, ante el temor de que esta circunstancia lastre el crecimiento de la economía mundial.

Prudencia nuclear

Al margen del coronavirus, el asunto estrella de la comparecencia de Bogas fue la manera de contabilizar sus activos de generación nuclear, toda vez que Endesa mantiene la amortización de las plantas a 50 años cuando está programado que la actividad de las centrales concluya con anterioridad. Sin embargo, por ahora la compañía tan solo ha procedido a ajustar el coste de dos de las plantas, las primeras en cerrar, cuyo impacto en las cuentas de 2019 es de apenas 10 millones de euros, según aseguró del director financiero de Endesa, Luca Pasa.

“Según se vaya acercando el cierre de las plantas iremos ajustando el coste. Está previsto que la última se cierre en 2035, quedan 15 años y pueden pasar muchas cosas”, señaló Bogas, que también justificó la decisión de la empresa en su estrategia de no distorsionar sin motivo sus cuentas ni despistar a los mercados.

“Nuestros competidores las amortizaron a 40 años y han tenido que corregir porque las plantas van a operar más tiempo. Nosotros preferimos esperar a que se despeje el horizonte”.

Caída de la demanda

El primer ejecutivo de Endesa se mostró preocupado por la caída registrada por la caída del 2,7% de la demanda eléctrica en 2019, como adelantó Crónica Global, y apuntó que, además de elementos coyunturales como el incremento de las temperaturas, se dan otros más inquietantes como “la caída de la demanda industrial, que se viene dando desde el último trimestre de 2018”.

Bogas reiteró su preferencia por que el Gobierno no lleve a cabo subastas de renovables, como pretende el Ministerio de Transición Ecológica, y deslizó, como ha hecho en otras ocasiones, que estos procesos son responsables en parte de la burbuja de puntos de conexión que actualmente padece el mercado y que se han traducido en subidas en los precios de la electricidad.

El consejero delegado de la eléctrica apuntó también que la compañía examina toda oportunidad de crecimiento inorgánico (pese a que no está contemplado en su plan de negocio) aunque recordó que cualquier operación que se planteen deberá tener sentido estratégico y un precio que permita a Endesa crear valor. Y puso como ejemplo los activos hidroeléctricos de la portuguesa EDP, que terminó adjudicándose Engie. “A los precios en los que se estaba moviendo la operación, Endesa no era capaz de crear valor”.