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Tres turistas ebrios en la pedanía turística de Magaluf, en Mallorca / EFE

El 'turismo basura' estresa a los destinos turísticos españoles

El sector alerta del "límite" de las infraestructuras por la llegada masiva de visitantes

Ignasi Jorro/Margalida Vidal
27.09.2016 00:00 h.
5 min

Los turistas prestados llegados este verano a España en lugar de otros países que pasan por situaciones de inestabilidad han puesto ciertos destinos bajo un inmenso estrés. La cantidad aún se impone a menudo sobre la calidad. Este es el “gran reto” al que tiene que hacer frente el sector, según indican los especialistas consultados con motivo del Día Mundial del Turismo.

Las vacas gordas ofrecen una amplia variedad: desde el turismo selecto hasta el negocio basura, y éste es el que colapsa las ciudades y costas españolas.

La industria admite la saturación de algunas zonas, como Barcelona, aunque las posibles soluciones que se barajan son variadas. “Hay una parte de empresarios del sector, cada vez más minoritaria, que piensa que hay que seguir con el aluvión de turistas”, explica el director general de la agencia de viajes Travel Partners en España, Rafael Isún.

Contra el turismo de chancleta o borrachera, el directivo sostiene que “una de las formas más claras de segmentar es subir los precios", pero "solo" si mejora el servicio. Opina, como otras fuentes del sector, que es necesario ofrecer un valor añadido al visitante si se le exige abonar un importe mayor.

Trabajar por nacionalidades

Una opinión similar expresa Martí Sarrate, presidente de la patronal de agencias de viajes ACAVe. "Por un lado, la Administración debe colaborar: urinarios públicos o estacionamientos disuasorios para autobuses son algunos elementos imprescindibles para canalizar estos volúmenes", enumera.

"Por el otro --continúa--, es labor del sector aprovechar la cada vez mayor conectividad de los aeropuertos españoles, como el de Barcelona, para ir a buscar a turistas con niveles altos de gasto y menos externalidades, como los asiáticos", prescribe.

Experiencia exitosa

El segmento asiático es precisamente uno de los que trabaja Manuel de Araujo, director del hotel-balneario Le Méridien Ra, un cinco estrellas situado en la zona de la Costa Dorada, en Cataluña. "Es un cliente muy agradecido y que deja grandes cantidades", describe.

Según el directivo portugués, que opera el establecimiento para Starwood --ahora Marriott--, España se salvará este verano porque el turismo prestado de países en conflicto ha apuntalado la llamada shoulder season o temporada media. "No es suficiente. Hay que ir a buscar mejor y no apiñar turistas en las playas. La ruta de Monasterios del Císter o los circuitos de enoturismo de la DO Priorat son dos vías a explorar para romper esta tendencia", propone.

Planta hotelera

Aún en la Costa Dorada, Marta Farrero, directora técnica del Patronato de Turismo de la Diputación de Tarragona, señala que la infraestructura está preparada para acoger los turistas extra que llegan cada año: “Hace tiempo que se está renovando el parque de hoteles; por ejemplo, se han hecho inversiones importantes en este sentido”, asevera.

Pero Isún cree que este cambio hay que impulsarlo desde la hotelería y la administración a la vez. “Ni a golpe de decreto ni con un crecimiento desmedido se puede avanzar; en esto, hay que ir de la mano”, opina.

La opinión de los dos directivos la comparte Josep Carreras, que preside la Asociación de Hostelería, Turismo y Restauración de Girona. "La saturación se puede modular con las plazas. ¿Existen demasiadas plazas? En Girona sólo hay 4.000 camas para más de cien mil vecinos. El problema es la oferta ilegal y la de los visitantes de día. En estos dos campos debe centrarse la acción pública y privada", concluye.