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Una mujer en una oficina sin posibilidad de teletrabajar

La conciliación, asignatura pendiente: “La desigualdad empieza con la maternidad”

En los últimos años han surgido iniciativas para que las empresas promuevan horarios flexibles que repercutan en que el cuidado del hogar sea más igualitario

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“En España tenemos igualdad de oportunidades para hombre y mujer pero la desigualdad empieza con la maternidad”. Elena Gómez del Pozuelo impulsó hace tres años Baby Friendly Companies, una organización que propugna el acompañamiento de los empleados que van a tener hijos sin que ello suponga un freno a su carrera laboral. La iniciativa se encuadra en un cambio de tendencia que busca promover la conciliación con la vida familiar.

“Nos planteamos qué podíamos hacer desde el mundo empresarial para que el trabajo no fuera un impedimento para tener familia. Que ningún trabajador, mujer u hombre, tenga que elegir entre su vida profesional y formar una familia”, explica Gómez del Pozuelo. Baby Friendly ofrece diferentes servicios de acompañamiento a medida, desde que el empleado anuncia el embarazo hasta los cinco años del niño. Entre ellos, la instauración de horarios “razonables”, flexibilidad ante la nueva situación o herramientas que les permitan mejorar su papel de padres.

Freno laboral

La iniciativa tiene como objetivo que estas actuaciones ayuden a motivar a los empleados, reducir el absentismo y afianzar el talento. Según sus datos, se logra reducir la rotación de personal entre el 37 y el 60%. Desde que Baby Firiendly se puso en marcha en enero de 2019 ya ha captado 160 empresas, entre ellas grandes compañías como Seat, Cepsa, Danone o Grifols.

“La gente no tiene hijos por muchos motivos. Uno de ellos ha sido la incorporación de las mujeres al trabajo, que les resulta incompatible por los horarios de las empresas o la rigidez. Otro de los motivos es el coste del alquiler de los pisos”, lamenta Gómez del Pozuelo, que destaca que el 56% de las mujeres considera que la maternidad limita su carrera profesional.

Las pymes, asignatura pendiente

Con la intención de facilitar la conciliación entre la vida laboral y familiar, la Fundación Más Familia comenzó en 2005 a promover los certificados EFR --Empresa Familiarmente Responsable-- para impulsar la transformación hacia un modelo que mire más allá del tiempo que el empleado destina al trabajo. Entre los requisitos que se valoran, y que se someten a auditoría externa, figuran la apuesta por la flexibilidad horaria y el teletrabajo.

“Hemos notado cambios importantes, pero en las grandes empresas. No hemos llegado a la pequeña y la microempresa, ni tampoco a los autónomos”, reconoce Roberto Martínez, director de la Fundación Más Familia. “En grandes y medianas es un tema que saben que les ayuda a atraer el talento y a que su gente esté más comprometida”.

'Miedo' a los embarazos

Sobre el papel de la trabajadora que se dispone a tener un hijo, Martínez reconoce que todavía sigue siendo una cuestión tabú en determinadas compañías, sobre todo en las pequeñas: “Se cometen verdaderas atrocidades como el mero hecho de no contratar mujeres porque pueden llegar a ser madres o presionarles para que no haya reducción de jornada”.

De hecho, sobre la reducción de jornadas para hacerse cargo del hogar, tanto Martínez como Gómez del Pozuelo lamentan que siga recayendo en la figura de la mujer. “El 37% de las mujeres se acoge a la jornada reducida, mientras que los hombres solo lo hacen el 4%. Mientras esto no se equilibre, no va a haber igualdad real”, responde la CEO de Baby Friendly Companies.

La mujer sigue al frente del hogar

“En nuestro país la maternidad sigue siendo un problema subyacente en algunas organizaciones, que no lo muestran abiertamente, pero la maternidad o la paternidad activa es un problema por que no se piensa en cómo compatibilizarlo”, explica el profesor de la UOC y coach en empresas, Manel Fernández. “Sigue siendo la mujer sobre quien recae toda la responsabilidad de la maternidad. Afortunadamente estamos en un proceso de cambio y las políticas de cambio se están aplicando tanto a trabajadores de género masculino como femenino”.

“En los últimos diez años, el trabajo de casa, cocina y limpieza, que realizan las mujeres está disminuyendo, mientras que el de los hombres es el mismo. Se iguala porque ellas dejan de hacer, no porque ellos hagan más” apunta el miembro del Centro de Estudios Sociológicos sobre la Vida Cotidiana y el Trabajo de la UAB, Vicent Borràs. “Por otro lado, los dos han aumentado el tiempo que dedican a estar con los hijos”.