Bimbo se enfrenta a un conflicto laboral en ciernes con sus repartidores

CCOO y UGT amenazan con paros si les intentan aplicar las condiciones de la ‘nueva’ Panrico

Uno de los repartidores de Bimbo en España, que amenazan a la empresa con frenar los repartos por un conflicto laboral / YOUTUBE
12.01.2018 00:00 h.
4 min

Bimbo, España la filial del gigante mexicano presidida por Fernando Lerdo de Tejada Servitje, debe hacer frente a lo largo de los próximos días a un conflicto laboral en ciernes que amenaza con bloquear su red de reparto. El problema surge al tratar de unificar las condiciones que afectan a los casi 2.000 trabajadores que se encargan de la logística de la panificadora en el país, todos ellos contratados como personal autónomo dependiente.

La multinacional de los Servitje intenta desde hace algo más de un año aunar los derechos laborales de las actividades que habían adquirido a la multinacional Sara Lee en 2011 (Bimbo) con las que compró a Panrico en verano de 2016, que se traspasaron a la mercantil Bakery Donuts.

Fuentes del grupo indican que está prácticamente completado. Ordenar societariamente el trabajo de los repartidores mediante un nuevo Acuerdo de Interés Profesional (AIP) es uno de los últimos retos de este plan de actuación.

Divergencias de condiciones

Pero las intenciones de la dirección han chocado con las del comité de empresa de Bimbo, que representa a algo más de 800 empleados. Sus portavoces reconocen que son los que cuentan mejores condiciones laborales de partida. A diferencia del personal que viene de Panrico, ellos tienen derecho a que se les carguen los camiones y furgonetas de reparto y sus retribuciones son más altas, entre otras cuestiones.

La propuesta que los Servitje negociaban pasaba la tijera por algunas de estas cuestiones, según los representantes sindicales. En contrapartida, se mejoraban las del personal de Bakery Donuts, hecho que llevó a que ATA y UGT firmaran un principio de acuerdo pendiente de ratificar por las asambleas de los trabajadores y de desarrollar con la dirección del grupo, indican los afectados.

Organización de la jornada laboral

El comité de empresa de Bimbo, conformado por representantes de CCOO y de UGT, carga contra este pacto. Mantiene que sus compañeros han pedido una “oportunidad histórica” de mejorar aún más sus condiciones laborales y critican de forma dura alguna de las cuestiones que se desarrollan, como la organización de las jornadas laborales.

Todos los implicados reconocen que se trata de una cuestión abierta. No se detalla en el documento marco ratificado por los herederos de Panrico y el personal de Bimbo teme que se traduzca en confirmar repartos de hasta 60 horas semanales. “Y eso ni siquiera es legal”, indican los portavoces consultados.

Presión sindical

Aseguran que la empresa les intentó imponer las condiciones del pacto ratificado por los representantes de los trabajadores de la otra filial. Fijó primero el ocho de octubre como fecha límite para unirse al acuerdo, aunque tras las primeras amenazas de paro prolongó la fecha al 31 del mes en curso.

El problema es que las negociaciones encallaron y ni siquiera se ha fijado un nuevo calendario de reuniones en las próximas dos semanas. Por ello, los sindicatos redoblan la presión. Aseguran que si los Servitje no se sientan a debatir cómo mejorar las propuestas del primer API el conflicto laboral es inevitable.

Bimbo es una de las empresas que se ha fugado de Cataluña por las incertidumbres del proceso independentista catalán. La división ibérica está instalada en los números rojos desde que los Servitje la compraron hace seis años. En 2016, el déficit se cifró en 16,7 millones. Una cifra negativa pero que mejora los 37,3 millones que se registraron en el ejercicio anterior.

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