Montse Cruxens, experta en licitaciones, en las dependencias de 'Crónica Global'

Montse Cruxens, experta en licitaciones, en las dependencias de 'Crónica Global' SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Business

Montse, 'miss licitaciones': "Hay políticos que juegan a ser Dios con nuestro dinero"

Habla la expromotora y gurú de los concursos públicos: "Se puede ganar contratos legalmente"

Más información: Primera condena judicial por el asalto nacionalista a las ambulancias

Llegir en Català
Publicada

Montse Cruxens conoció de cerca el mundo de la promoción inmobiliaria. Esta directiva catalana navegó el complejo ámbito de la obra pública con una firma del sector. Se avezó en la compleja industria de optar a un proyecto, terminarlo, visarlo y entregarlo.

Pero un día le pasó algo. Descubrió que su sector no era tan limpio como creía. Halló pequeños ajustes, anomalías, que provocaban que perdiera concursos públicos a los que acudía con una propuesta ganadora. Quizá por ello, se puso enferma: contrajo cáncer.

Pero se recuperó. En 2022, hastiada, dejó el negocio. Se reconvirtió en consultora de lo que sabía: licitar ante las administraciones. Ahora, acaba de publicar Política, poder y licitaciones, autoeditado.

-Usted se inició como profesional del mundo de la construcción, pero ahora publica un libro y se centra en la formación. ¿Cómo y por qué este cambio?
He sacado este libro y la formación porque quiero dar a conocer a todo el mundo que se puede licitar legalmente. Esa es la frase clave: se puede licitar legalmente. Hay un nicho, un hueco de mercado que es legal, donde no hay cabida para la "memoria técnica" ni el "juicio de valor". Son solamente criterios automáticos.
-¿Significa eso que no siempre se licita legalmente? El ciudadano suele pensar que las cosas deberían hacerse bien, pero las noticias sobre corrupción dicen lo contrario.
Las noticias hablan por sí solas; ahí están casos como el caso 3%. Yo no puedo rebatir eso. Sin embargo, mis clientes y alumnos consiguen muchas adjudicaciones en lo que yo llamo la segunda división. Todo el mundo quiere entrar en primera división, pero eso va muy ligado a la política, al poder y, a veces, a la Fiscalía.
-¿Qué diferencia esa 'primera división' de la segunda que usted recomienda?
La primera división son las grandes obras de infraestructuras, lo que sale en la televisión, como el caso de las mascarillas durante el Covid o contratos millonarios. Se licita de todo: márketing, publicidad, líneas telefónicas, luz, productos quirúrgicos.... Pero yo aconsejo a pymes y autónomos que se centren en la segunda. En obras y rehabilitación, esta llega hasta los 500.000 euros; en servicios y suministros, hasta los 143.000 euros. Ahí pueden entrar muchísimas empresas.
-¿Por qué desaconseja ir a por los grandes contratos?
Por lo que he visto, vivido y oído. Es una opinión personal, pero yo no pondría todos los huevos en la misma cesta. Prefiero diversificar el riesgo y licitar muchas obras pequeñas de forma legal y segura. En la primera división hay puntos negros. Cuando ocurre algo irregular, todos empiezan a correr como cucarachas. En cambio, en la segunda división tienes una legalidad que te ampara. Puedes ganar contratos de 30.000 o 50.000 euros y sumar hasta llegar a cifras importantes.
Montse Cruxens

Montse Cruxens SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

-Usted es muy crítica con el concepto de 'juicio de valor' en los concursos públicos.
Cuando en una licitación hay una memoria técnica, que se denomina juicio de valor, yo le digo a mi cliente: "si quieres, preséntate tú, pero a mí no me busques". ¿Por qué? Porque es subjetivo. La memoria técnica es el único documento público que está blindado; nunca te lo enseñarán, ni siquiera el de la competencia.
Supongamos que se presentan Pepito y Menganito. Si alguien de arriba quiere que gane Pepito, pueden manipular la puntuación de ese informe técnico subjetivo para que le salgan los números, aunque su oferta económica sea peor. Es ahí donde se puede alterar la licitación. En cambio, en la segunda división todo son fórmulas matemáticas: precio, garantías, reducción de plazos... Gana quien tiene más puntos, es totalmente transparente.
-En el libro también narra su historia personal, un giro dramático desde la música clásica a la construcción.
Sí, yo iba para cantante de ópera, estudié canto clásico. No tenía ni idea de política ni de obras, aunque mi padre era promotor. En 2003, un partido político me llamó para cantar la canción de su campaña. Poco después, empecé a sentirme mal. Pensaba que eran nervios, pero resultó ser un tumor en el pulmón. Pasé un calvario médico, dos operaciones y me extirparon medio pulmón.
Curiosamente, la vida me llevó por este camino. La persona que me contrató en aquel partido político fue quien me puso en contacto con el neumólogo que me salvó la vida. A raíz de eso, empecé a colaborar con el partido y, como tenía una constructora, empecé a ver cómo funcionaban las licitaciones públicas desde dentro.
Vi que las grandes constructoras ganaban y me pregunté: "¿Por qué yo no?".
Montse Cruxens

Montse Cruxens SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

-Menciona el papel de la Fiscalía. ¿Cómo suele destaparse la corrupción en este sector?
Normalmente es por un chivatazo. En esos supuestos chanchullos, siempre hay alguien a quien prometieron que entraría en el reparto y se queda fuera. Por rabia, esa persona tira de la manta y acude a la Fiscalía. A mí me gusta la Fiscalía porque es neutral; cuando entra e investiga es porque algo huele mal.
-¿Ha mejorado la situación con los años?
La Ley de Transparencia de 2016 cambió muchas cosas para bien. Ahora todo es digital y mucho más transparente. Es una pena que algunos políticos, cuando tocan poder, se crean dioses y hagan cosas que no deben. Con el dinero de todos. Pero insisto: hay un nicho legal inmenso para las empresas que quieran trabajar bien.
No hace falta ir a la primera división para ganarse muy bien la vida con la administración.