Este sábado se han cumplido dos años de aquella guerra que nunca se iba a desencadenar y que ahora, transcurridos 24 meses, parece no tener fin. El impacto de la invasión rusa de Ucrania en las bolsas europeas, y más concretamente en la española, ha sido aparentemente moderado pero si se atiende a los detalles, lo cierto es que algo más de la mitad del Ibex 35 cotiza en la actualidad por debajo de cómo lo hacía en la víspera del inicio de las hostilidades en suelo ucraniano.

En términos generales, los principales índices bursátiles del Viejo Continente suben en torno al 20% en los dos últimos años, incluido un selectivo español cuyos lastres hay que encontrar en el efecto de la crisis del Covid-19 y de la inestabilidad política. No obstante, a una serie de valores les ha ido especialmente bien en tiempos de contienda, aunque no siempre por estrecha relación con este factor.

Indra y la inversión en Defensa

Indra ha sido, sin duda, el título cuyo rendimiento está más conectado con el conflicto armado. Desde que se inició la invasión por parte el ejército ruso, las acciones del fabricante de sistemas para Defensa y tecnología han avanzado cerca de un 73%, lo que les ha conducido a cotizar en zona de máximos de los últimos 13 años. 

La empresa que preside Marc Murtra se ha visto estimulada por los planes de incrementar el gasto en Defensa de los países que componen la Alianza Atlántica a raíz de la guerra en suelo europeo, ratificado por el incremento generalizado de las tensiones geopolíticas. 

Marc Murtra, presidente de Indra, durante la última junta general de accionistas / EP

Un elemento que se ha cruzado en el camino de un proceso de reestructuración en Indra tras los cambios en la gobernanza del grupo, la crisis y renovación del consejo de administración y los planes de futuro cuyos detalles se plasmarán próximamente en un plan estratégico a tres años que los inversores aguardan con expectación.

En este periodo, sólo un título del Ibex ha sido capaz de superar el desempeño de Indra. Se trata de ACS, con avances próximos al 85% en los últimos 24 meses, pese a la corrección sufrida en las últimas semanas a raíz de la sentencia que ha dejado a su participada Abertis sin la compensación requerida por el conflicto que sostenía con el Estado a cuenta de la concesión de la AP-7.

Lluvia de contratos

Una circunstancia que ha impedido que el grupo de construcción y concesiones duplicara su capitalización en estos dos años. Los mercados llevan en volandas al grupo que preside Florentino Pérez a sus máximos de más 16 años tras sus continuos récords históricos de cartera de pedidos (que acumula varios trimestres por encima de 70.000 euros) y la consecución de contratos emblemáticos como el de la ampliación de Pearl Harbour, que abre a la compañía las puertas de un contratista de excepción como la US Navy.

El último componente del trío que lidera la subidas de la bolsa española en tiempos de guerra no es uno cualquiera sino el indiscutible número uno del mercado español. Los avances superiores al 67% han llevado a Inditex a cotizar en sus máximos históricos, con una capitalización que se aproxima a los 128.000 millones de euros, cifra nunca antes alcanzada por cualquier empresa del país.

La presidenta de Inditex, Marta Ortega; el consejero delegado, Óscar García Maceiras (i) y el secretario general, Javier Monteoliva (d), durante la Junta general de accionistas EFE / Cabalar Arteixo

 

En su caso, el inicio de la guerra en Ucrania coincidió con un periodo especialmente delicado para el imperio fundado hace casi 50 años por Amancio Ortega. El fin de la etapa de Pablo Isla al frente del grupo, tras 17 años a los mandos, y su relevo por el tándem Marta Ortega-Óscar García Maceiras provocó una salida masiva de los inversores que se agravó con un conflicto bélico que afectó directamente al que entonces era primer mercado internacional de Inditex.

La agilidad a la hora de tomar la decisión de abandonar Rusia y poner a la venta el negocio de franquicia en el país y la firme apuesta por EEUU y el modelo de menos establecimientos y grandes espacios en lugares estratégicos de grandes capitales han llevado a la empresa no sólo a recuperar la confianza del mercado sino a volar en bolsa hasta cotas nunca antes alcanzadas. 

Efectos de la subida de tipos

En segundo plano, el sector financiero no ha visto interrumpida por la guerra su progresión alcista iniciada con anterioridad al inicio de las hostilidades en Ucrania por la subida de los tipos de interés en las principales economías para tratar de frenar la inflación.

Un cambio de tendencia acusado en las políticas monetarias que ha afectado, por el contrario, a sectores como el inmobiliario. Al margen de los efectos de la guerra, Inmobiliaria Colonial ha sido el valor con peor desempeño del Ibex a 24 meses, con caídas superiores al 30%. En menor medida ha perdido terreno Merlin, la otra socimi que cotiza en el selectivo, que se deja cerca de un 8% en este periodo.

Sí guarda más relación con la guerra el rendimiento del sector energético, especialmente en el caso de compañías relacionadas exclusivamente con el sector de energías renovables. La volatilidad de precios y la inestabilidad generalizada de los mercados ha penalizado a Acciona y su filial ‘verde’, con descensos en torno al 25%,  y a los operadores de los sistemas gasista (Enagás) y eléctrico (Redeia).

Noticias relacionadas