La familia Del Pino deja de apostar por la deuda española a la hora de confeccionar su cartera particular de inversiones. Lo hace tras el notorio enfrentamiento con el Gobierno protagonizado meses atrás como consecuencia de la polémica decisión de trasladar la sede social de Ferrovial, la compañía de la que son sus primeros accionistas, a Países Bajos

En concreto, los fundadores y dueños del grupo de construcción, infraestructuras y concesiones han reducido algo más de un 80% sus posiciones en letras y bonos del Estado en las carteras de las dos grandes sicavs que aún mantienen registradas, a través de las que gestionan un patrimonio próximo a los 1.150 millones de euros.

Deuda alemana e italiana

Los empresarios han amortizado al cierre del primer semestre del año algo más de 55 millones de euros en activos del Tesoro, mayoritariamente a corto plazo, y han suscrito otros, a medio plazo, que suman poco más de 10 millones de euros.

La medida no ha supuesto en si un cambio de estrategia a la hora de confeccionar las carteras, dado que ese vacío que ha generado la amortización de la deuda española en las carteras de las sicavs ha sido cubierto también por activos de deuda soberana. Aunque, en este caso, de Alemania e Italia, y por un valor de algo más de 35 millones de euros.

Fricciones

Esta rotación se produce al final de un periodo convulso marcado por la decisión aprobada por el consejo de administración de Ferrovial a finales del pasado febrero de trasladar el domicilio de la sociedad matriz a Países Bajos. Lo hizo mediante una fusión con la filial que agrupa buena parte de los activos internacionales de la compañía, radicada ya en Ámsterdam desde hace unos años. 

La mudanza, ya efectiva desde finales del pasado junio, previa aprobación de la junta de accionistas, provocó una reacción airada del Gobierno. El Ejecutivo acusó a los Del Pino de nulo sentimiento patriota e incluso amenazó con estrechar el cerco fiscal en torno a la compañía con vistas a potenciales penalizaciones. 

Objetivos esgrimidos por la compañía

Ferrovial ha esgrimido oficialmente que el motivo del traslado tiene que ver con su objetivo de cotizar en Wall Street, un salto para el que la Bolsa de Ámsterdam, donde ya cotiza en paralelo con la bolsa española, es una plaza más adecuada.

También ha argumentado que la calidad crediticia neerlandesa, una de las pocas que mantienen la calificación de triple A, le resulta más ventajosa a la hora de buscar financiación para sus grandes proyectos de infraestructuras, que se localizan mayoritariamente en el exterior, igual que el grueso de sus inversores.

Hasta la Unión Europea

Lo cierto es que en las semanas siguientes a que se conociera de forma oficial la decisión de la compañía, varios miembros del Gobierno aprovecharon comparecencias públicas para afear la medida de Ferrovial. Entre ellos, el propio presidente, Pedro Sánchez, en una visita al exterior, y también las vicepresidentas primera, Nadia Calviño (ministra de Asuntos Económicos), y segunda, Yolanda Díaz, titular además de la cartera de Trabajo. 

El ruido incluso alcanzó el ámbito de la Unión Europea, desde la que recordaron la vigencia del principio de libre circulación de capitales que rige en todo el territorio comunitario. 

Rafael del Pino, presidente de Ferrovial, en una imagen reciente EFE

La sicav, controlada por una gestora particular

Cabe recordar que la tutela de la sicav a través de la que los Del Pino canalizan parte de su patrimonio corresponde a una gestora particular, creada y registrada por ellos mismos a comienzos del presente siglo, bajo la denominación de Pactio Gestión, que aún mantienen. 

Aunque el propósito inicial fue hacerse cargo de la media docena de sociedades de este tipo que por entonces tenían registradas, Pactio llegó a estar abierta a prestar servicios a terceros. No obstante, en la actualidad tan sólo mantienen las sicavs familiares, denominadas Allocation y Chart (vocablos británicos que pertenecen al argot de la industria de inversión) después de la desbandada generalizada por parte de los inversores respecto a este producto debido a la pérdida de atractivos fiscales

Más renta variable

En este sentido, la confección de las carteras está en manos de Pactio, es decir, de la propia familia Del Pino; de modo que la decisión de dar la espalda a la deuda española no es en este caso achacable a terceros. 

En su informe semestral sobre las sicavs, Pactio hace alusión a un recorte del paso de la renta fija en las carteras, de unos cinco puntos, para situarse aproximadamente en un tercio. De ahí que el hueco dejado por los activos del Tesoro amortizados haya sido cubierto en buena parte aunque, como se ha citado, por deuda soberana de otros países.

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