Seguridad del Hotel Mandarín Oriental Barcelona

Seguridad del Hotel Mandarín Oriental Barcelona CRÓNICA GLOBAL Barcelona

Business

Un condenado por el GAL lleva la seguridad de los hoteles de lujo de Barcelona

Un policía sentenciado por secuestrar a Segundo Marey vigila el Mandarin Oriental, W Barcelona, Majestic, Soho House y Grand Marina 

4 junio, 2023 23:00

Un condenado por participar en los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), la banda terrorista que lideró la guerra sucia contra ETA en los 80, vigila los cinco mejores hoteles de Barcelona. Un policía sentenciado por secuestrar a Segundo Marey, la primera víctima de la facción, guarda el Mandarín Oriental, W Barcelona, Majestic, Grand Marina y Soho House. 

Lo han denunciado fuentes del sector, que alertan del "malestar" en la industria turística por la operativa de Check & In, del expolicía Francisco Alvárez, por su sistema de auxiliares de vigilancia en los cinco hoteles premium de la Ciudad Condal. Las mismas voces se preguntan si, aunque la empresa es absolutamente legal y los hechos datan de 30 años atrás, "si ello casa con el trabajo de turismo de calidad en Barcelona". 

"Fue hace 40 años"

Preguntado por la cuestión, solo un hotel de los cinco que emplean a Check & In han contestado a Crónica Global. Un portavoz de Soho House, el hotel privado-club situado en el paseo de Colón de Barcelona, ha admitido que "no conocía el trasfondo de la empresa, y que es proveedor porque es la habitual en el sector". A su vez, Mandarín, que ha cambiado de dircom recientemente, W Barcelona, Grand Marina y Majestic no han contestado. 

Francisco Álvarez, Julián Sancristóbal y Ricardo García Damborenea, en el proceso de los GAL

Francisco Álvarez, Julián Sancristóbal y Ricardo García Damborenea, en el proceso de los GAL EFE

Álvarez, a su vez, ha admitido a este medio que "eso pasó, pero hace exactamente 40 años y no tiene absolutamente nada que ver con la trayectoria actual de la empresa". Según el también expolicía, Check & In "está consolidada, es solvente, tiene un currículum intachable y emplea a cerca de 80 trabajadores". 

"Es polémico"

Su opinión no la comparte todo el sector. Desde la industria alojativa alertan de que "todo lo legal no es ético, o adecuado al estándar internacional de turismo que quiere vender Barcelona, y que se centra en un turismo de calidad". 

Por su parte, desde los sindicatos de la seguridad alertan de que "la figura de los auxiliares de los hoteles no está del todo regulada: no llevan defensa ni arma, pero hacen labores de seguridad, como de disuasión, peor también auxilian a los clientes con las maletas, o dándoles indicaciones". 

Robos

En cualquier caso, la seguridad de los hoteles de Barcelona ha sido un debate derivado de la polémica por las malas cifras de delincuencia en la Ciudad Condal. En 2019, por ejemplo, un año aciago en criminalidad en la capital catalana, un individuo robó 100.000 euros en joyas a la familia real catarí en el Hotel Monument, situado en el paseo de Gracia. 

Imagen del bar del Soho House Barcelona

Imagen del bar del Soho House Barcelona Cedida

Una operación conjunta de diversos cuerpos policiales permitió cazarle en Suiza e imputarle cinco delitos cometidos en el alojamiento de lujo de la familia Cadarso y pedir su extradición. Las imágenes de las cámaras de seguridad dieron pistas clave a los Mossos d'Esquadra, que pilotaron las pesquisas a nivel local. 

Secuestro de Segundo Marey, condena e indulto

En relación a ello, el debate se centra en cómo se blindan los alojamientos de alto nivel de Barcelona, que sirven de segunda residencia en el exterior a familias reales de todo el mundo, entre otros clientes vip. Desde el sector recuerdan que "pocas empresas" pueden hacer la labor de vigilar a estos visitantes de alto nivel. Check & In es una de ellas. 

La administra, entre otros, Francisco Álvarez Sánchez, un ex alto cargo del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) en Barcelona que fue condenado a siete años de cárcel por el secuestro del comercial Segundo Marey por parte de los GAL en 1983. Álvarez era mando único de la lucha antiterrorista en ese momento, y fue sentenciado por secuestro y malversación e ingresó en prisión. En 1999, se le indultó