Propaganda de Heura en Madrid / CEDIDA

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Business

Heura se escuda en el Parlamento Europeo para pisar el terreno de las cárnicas

La startup esgrime una votación en la Eurocámara para usar conceptos como hamburguesa y chorizo, mientras los ganaderos avivan sus quejas en base a la normativa española

8 julio, 2022 00:00

Una lona gigante de 15 metros ha reavivado el conflicto latente entre los ganaderos y Heura. Lo ha hecho por un único motivo: el uso de la palabra carne. La industria cárnica y la startup barcelonesa mantienen un contencioso sobre el empleo de este vocablo y otros afines en el que resurge periódicamente una votación del Parlamento Europeo conocida popularmente como enmienda 165.

Por un lado, Heura esgrime este posicionamiento de la Eurocámara, que rechazó la limitación de conceptos como hamburguesasalchicha y chorizo a sucedáneos vegetales similares en aspecto o sabor --la enmienda 165 fue rechazada en 2020 por 379 votos en contra, 284 a favor y 27 abstenciones--. Por otro, la industria recuerda que España ha legislado específicamente sobre esta materia, por lo que productos con apariencia cárnica pero sin proteína animal deben buscar denominaciones alternativas. Todo ello mientras el negocio plant-based no deja de crecer.

Los ganaderos responden

El conflicto no es de ahora. El año pasado, las organizaciones interprofesionales de porcino y vacuno interpusieron una denuncia por un anuncio similar que fue avalado en segunda instancia. En aquella ocasión, la empresa catalana lanzó el lema Una hamburguesa contamina más que tu coche, que la resolución de la Audiencia Provincial de Barcelona consideró engañosa y denigratoria.

El auge de las opciones veganas ha llevado a Heura a intensificar sus campaña publicitarias y, de rebote, ha acentuado el celo de los productores que han denunciado el último spot de la startup. La posición de los ganaderos es clara: la votación de la enmienda 165 no justifica la extensión de la palabra carne ni la nomenclatura de los derivados cárnicos a preparaciones elaboradas a base de soja o guisante. Ello en base a la regulación nacional, en concreto el Real Decreto 474/2014, que incluye importantes previsiones. También Francia y Finlandia cuentan con su propia normativa que se antepone a la votación del Parlamento Europeo.

Trozos de carne ya cortados / UNSPLASH

Trozos de carne ya cortados / UNSPLASH

Denominaciones tradicionales

Como detalla José Manuel Álvarez, coordinador de la Plataforma Organizaciones Interprofesionales Ganadero-Cárnicas, en el artículo 16 del Real Decreto se detalla que los ingredientes esenciales de los derivados cárnicos deben tener como ingrediente esencial alguno de los siguientes: carne, tocino o grasa, sangre o sus componentes o ambos, menudencias o tripas naturales.

Hay más: los apartados s) y t) del artículo 3 establecen que el nombre del producto se referirá a la "denominación legal, la denominación habitual o la denominación descriptiva", conocida esta última también como "consagrada por el uso". Esta definición responde a "cualquier nombre que se acepte como denominación del alimento, de manera que los consumidores de España no necesiten ninguna otra aclaración", remarca Álvarez.

Esto es botillo y esto no

Si bien es cierto que los anexos del real decreto nno son exhaustivos, una tarea casi inagotable por la diversidad de la chacinería nacional, sí recogen especialidades como bullbotillobutifarracachuellagalantinalomo de Sajonia o zarajos [entre muchos otros que pueden consultarse aquí].

Sorprende que a la vista de esta prolijidad no se hayan hecho más actuaciones por parte del Ministerio de Consumo o de Agricultura y de las consejerías autonómicas. Álvarez reconoce una cierta incomparecencia del regulador, pero reitera que la industria ha reclamado mayor control en repetidas ocasiones a las Administraciones.

La sentencia del salami

"El sector ganadero-cárnico defiende la utilización de las denominaciones cárnicas únicamente para los productos elaborados con carne, como marca nuestra normativa, y traslada a la sociedad su compromiso con el etiquetado claro de los alimentos", resume el interlocutor. Además, manifiesta que el espíritu de la norma se reprodujo en un acuerdo de la Mesa de Coordinación de la Calidad Alimentaria de 26 de octubre de 2016.

"Pensemos en la margarina. Cuando se desarrolló a finales del siglo XIX, a nadie se le ocurrió llamarla mantequilla vegetal. Sería un despropósito", ejemplifica Álvarez. Ello sin contar que la justicia ya se ha pronunciado en algunos casos. En 2019, un juzgado contencioso-administrativo de Palma de Mallorca vetó el salami vegano por ir en contra del uso social de este embutido y, como incide el portavoz, "crear confusión en los consumidores".

El chorizo Heura, chorizo vegetal o vegano con base de soja y aceite de karité / Foto: Hule y Mantel

El chorizo Heura, chorizo vegetal o vegano con base de soja y aceite de karité / Foto: Hule y Mantel

Heura se defiende

Consultado sobre la cuestión, el cofundador de Heura Bernat Añaños ha reivindicado de todos modos la importancia de la enmienda 165, que guarda similitud con la enmienda 171, que también rechazó el veto a las leches vegetales. "La carne es un concepto muy amplio, solo hace falta consultar el diccionario. Si podemos llegar a la experiencia de la carne animal directamente desde el vegetal debemos simplificar la vida de los consumidores. Al final estos entienden perfectamente la diferencia entre carne animal y carne vegetal y deben poder decidir", ha aseverado. Además, ha confiado en que la última denuncia de los ganaderos sea archivada.

El año pasado, la compañía catalana logró duplicar sus ingresos, hasta aproximarse casi a los 18 millones de euros en ventas, y consolidó un ambicioso plan de expansión que ya la ha llevado a México. Mientras la ola vegana crece sin cesar --en solo dos años el consumo de proteínas alternativas ha aumentado un 48%, según datos de Nielsen MarketTrack--, el sector sigue atascado en una discusión nominal.