El Gobierno catalán y el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) han conseguido frenar una huelga de taxis durante el Mobile World Congress (MWC) de Barcelona. Las dos administraciones y los conductores han pactado 15 días de tregua para poner coto a la "captación ilegal" que estarían haciendo los vehículos de alquiler con conductor (VTC), según denuncian los taxistas. Durante el ínterin, ambas partes negociarán para evitar protestas que torpedeen la feria del móvil de Barcelona, a las que se opone la mayoría del sector, tal y como ha avanzado este medio.

Así lo han comunicado los representantes las dos partes tras una cumbre de urgencia celebrada hoy en Barcelona para frenar movilizaciones durante el evento tecnológico, que tendrá lugar en la ciudad condal del 24 al 27 de febrero. Al cónclave ha acudido el Ejecutivo autonómico con cifras bajo el brazo. Asegura que ha impuesto multas 54 multas por un valor total de 32.000 euros a Cabify en los once meses que lleva en vigor el decreto ley regional sobre los VTC, los que utiliza esta plataforma y Uber, que se marchó de Barcelona en febrero de 2019 precisamente por la aprobación de la norma.

Lluvia de sanciones y más

Tras la aprobación del decreto autonómico, el Govern ha incoado 50 expedientes sancionadores por valor de 601 euros a la intermediaria de transporte. Las ha encajado Prestige & Limousine, la mercantil que aporta armazón legal a la tecnológica para operar en la ciudad condal. Según el Ejecutivo autonómico, estas sanciones fueron "muy graves", se impusieron por la vía administrativa y ya son firmes, esto es, Cabify debería acudir ahora a la vía judicial para tumbarlas. Además del paquete de 50 sanciones, el Govern ha multado en cuatro ocasiones más a la misma empresa.

Hay más. Según han señalado los representantes de los taxistas asistentes a la reunión, Govern y AMB darán dentro de dos semanas indicaciones concretas sobre cómo identificarán los descansos obligatorios de los VTC; cómo realizarán un registro electrónico para evitar la "captación ilegal" y el control de los 15 minutos de precontratación y de qué manera hará que sea obligatorio que los rivales del taxi muestren los precios dentro del habitáculo. También ha prometido el AMB que pondrá en la calle a entre 2 y 4 inspectores para controlar la actividad ilícita de los VTC.

División

Ante estas promesas, el colectivo se reunirá el próximo lunes, 13 de enero, para debatir los próximos pasos a seguir. Por lo pronto, esa asamblea no convocará protestas de cara al Mobile World Congress, cuando las movilizaciones callejeras, sobre todo en el transporte, provocan graves problemas de movilidad, tal y como quedó probado durante la huelgas del Metro de Barcelona el pasado año.

Lo que subyace en este parón en el ímpetu para salir a la calle es la división en el sector del taxi. Capitanean el sector más proclive a boicotear el Mobile Élite Taxi y su portavoz, Alberto Tito Álvarez, acompañado de una parte del Sindicato del Taxi de Catalunya (STAC). No obstante, la gran mayoría de conductores se opone a movilizaciones durante el congreso de telefonía, cuando el trabajo y por ende la recaudación son mucho más cuantiosos que un día laborable normal.