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Agresión de un taxista a un VTC en Barcelona / RTVE

El curioso mundo de las VTC, ¿conductores asalariados o empresarios?

La protesta de los trabajadores de Uber y Cabify en la Diagonal está directamente financiada por las empresas que hacen de intermediarios entre estas plataformas y los empleados

25.01.2019 00:00 h.
9 min

Los chóferes de los vehículos de alquiler con conductor (VTC) cortan desde el pasado lunes parte de la avenida Diagonal de Barcelona. Pese a que la huelga de taxistas ya ha acabado, ellos no han levantado su protesta.

De forma menos ruidosa, siguen manifestándose, aunque a simple vista es difícil saber qué es lo que realmente les preocupa. Cuentan con la complicidad de sus empresas, que hacen piña con los trabajadores en esta protesta. Tanto es así, que la concentración que mantiene a centenares de vehículos VTC parados en la Diagonal está financiada por los propios empresarios. Según varios trabajadores de Vector --una de las compañías con mayor número de licencias VTC en Barcelona--, la empresa les sigue pagando mientras llevan a cabo su protesta. Pero para cobrar tienen que firmar en unas mesas habilitadas que certifican que han asistido a la manifestación. 

Varios coches VTC en protesta en la calle Diagonal de Barcelona / CG

Varios coches VTC en protesta en la calle Diagonal de Barcelona / CG

Concentración pactada con la empresa

Fernando Gatell, Director General de Vector en España, lo corrobora a este medio: “No les vamos a descontar los días que estén aquí”. Andrés, conductor de la misma compañía, asegura que se trata de una concentración consensuada con la dirección de la empresa. Es decir, trabajadores y patrones unidos para protestar por un objetivo común: salvar la empresa. 

Esta compañía, que opera en Barcelona, Madrid y Sevilla, trabaja exclusivamente para Cabify. Según su director general emplean a unas 1.000 personas en la capital catalana. Unos puestos de trabajo que podrían destruirse si la Generalitat aprueba el decreto ley de regulación de las VTC después del acuerdo alcanzado el gremio del taxi. El Govern pretende obligar a estas empresas a precontratar sus servicios con 15 minutos de antelación, ampliables a una hora por parte del Área Metropolitana de Barcelona (AMB). Gatell da por hecho que en caso de aprobarse, dejarán de trabajar en Barcelona. “Nuestro modelo de negocio se va al carajo”, asegura.

Protesta de VTC en la Diagonal de Barcelona / CG

Protesta de VTC en la Diagonal de Barcelona / CG

Perfil de los conductores de Cabify

Con el hundimiento de este negocio, algo ya avanzado por la patronal de las VTC Unauto, también se destruirán miles de empleos. Un hecho que inquieta a los concentrados de la Diagonal, que muestran una gran preocupación por su futuro laboral. Entre los conductores de plataformas como Uber o Cabify abundan los hombres mayores de 50 años, provenientes del paro y con escasas oportunidades de trabajo. “La mayoría de nosotros somos personas mayores que tienen el mercado cerrado”, afirma Andrés, un ex empresario arruinado que lleva ocho meses conduciendo un Cabify. “Al final, Vector nos ha dado un trabajo a unas personas sin oportunidades, algo que Colau ha sido incapaz”, explica Victor, un compañero suyo que conversa con él mientras protestan.

Antonio Martínez, el conductor de un vehículo VTC que sin quererlo se hizo famoso entre sus compañeros --sufrió una fuerte crisis de ansiedad tras ser agredido por un grupo de taxistas-- también responde al mismo perfil. Empresario arruinado por partida doble, explica que ninguna empresa le cogía por edad. "Cuando dices que tienes 50 años, nadie te coge. Con Vector sólo miran que pases las pruebas. En ningún momento tienen en cuenta tu edad". Finalmente, conduce un Cabify desde octubre de 2017. 

Varios individuos arremeten contra un vehículo VTC durante la huelga de taxistas / BTV

Varios individuos arremeten contra un vehículo VTC durante la huelga de taxistas / BTV

Preocupados por su futuro laboral

Entre los motivos de su protesta, sobresalta la denuncia de las agresiones de los taxistas durante los días de huelga de este sector. Andrés, conductor de un VTC desde hace unos ocho meses, explica que el día de Navidad le pegaron un tiro en la parte de atrás de su vehículo. "Por suerte no me dio", explica. Jordi, en cambio, no ha sufrido ningún incidente grave durante estos días, pero sí que recuerda que en la anterior huelga del taxi de verano le cerraron entre cuatro en el aeropuerto con una pareja de franceses dentro del coche. No obstante, lo que más les preocupa son sus puestos de trabajo, amenazados por el decreto que ultima la Generalitat. "Yo en los políticos ya no confío, si esto se arregla será a través de Bruselas", indica Jordi. 

Una visión compartida por Martínez, que dice "creer en la justicia, pero no en los políticos". A todos ellos les cuesta imaginarse un lugar donde trabajar si finalmente Uber y Cabify se van de Barcelona. Por ello, estos trabajadores protestan junto a sus patrones para salvar las empresas. 

Cartel de protesta de los VTC en la Diagonal de Barcelona / CG

Cartel de protesta de los VTC en la Diagonal de Barcelona / CG

Regulación metropolitana

Y es que las semanas entrantes serán cruciales a la hora de definir el futuro de las VTC en Barcelona. Uno de los actores clave será el Área Metropolitana de Barcelona (AMB). La institución que representa a 36 municipios concluye este viernes el proceso participativo que deberá marcar las líneas básicas de la futura regulación del sector. Entre ellos, la polémica precontratación.

Ada Colau, alcaldesa de la capital catalana y presidenta del AMB, ha apostado de forma pública por elevar los 15 minutos que se recogerán en el decreto catalán a los 60 minutos que reclaman los taxistas. Aunque, por ahora, esta decisión no se ha tomado en firme. Fuentes del AMB señalan que, una vez acabado el debate público, se deben elaborar las conclusiones al respecto y pedir los informes necesarios que justifiquen la ampliación de este periodo de tiempo.

Aprobación en el pleno de febrero

Se da por sentado que se cumplirán con las peticiones, aunque con un trabajo previo que ampare la tesis que se ha defendido desde Barcelona En Comú. Con todo, el AMB no entrará a ordenar el sector de las VTC hasta el plenario de febrero.

El próximo martes tendrá lugar el consejo de enero, pero los impulsores del proceso participativo señalan que no existe tiempo material para realizar las conclusiones y los estudios pertinentes en los tres días previos a la reunión si se computa el fin de semana como hábil. Por ello, se rechaza una tramitación por la vía de la urgencia.

¿Nuevas protestas en el Mobile?

Además, desde el primer día han dejado claro que esperan que el Consell Executiu apruebe el decreto que afectará a grupos como Uber a Cabify antes de iniciar los trámites municipales. El Gobierno catalán autorizará la normativa a la que ha dado forma el conseller de Territori, Damià Calvet, o el próximo martes o el 5 de febrero.

El calendario del AMB está claro, aunque provoca que se enciendan las alarmas ante posibles nuevas protestas de los taxistas o de las VTC. El Consejo Metropolitano de febrero está convocado para el último martes de ese mes, el día 26, la segunda jornada del Mobile World Congress (MWC). Si la normativa enciende los ánimos del sector, las protestas se realizarán en la misma fecha del congreso tecnológico. Coincidirían con los paros convocados por los trabajadores del Metro de Barcelona. Un auténtico caos de movilidad para la ciudad.