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Sociedad

Las mafias se quedan sin pisos vacíos para okupar en Barcelona

Las viviendas usurpadas son cada vez más, lo que reduce la cantidad de inmuebles disponibles y complica a las organizaciones criminales continuar su expansión

4 min

Cada vez hay más okupas, pero los casos de allanamientos van a la baja. Ello se debe a que, a medida que se usurpan más viviendas, se reduce el número de inmuebles vacíos susceptibles de caer en manos de las mafias, tal y como relatan fuentes inmobiliarias. 

Esta realidad se constata especialmente en Barcelona, que cuadruplica a Madrid en okupaciones y concentra uno de cada tres allanamientos en toda España. La capital catalana es de las pocas ciudades en que los casos no han caído de forma significativa en los últimos tiempos, pero aunque se cronifican este tipo de delitos, sí se observa un ligero descenso.

Efectivos del Área Regional de Recursos Operativos (Arro) de los Mossos, ante la casa okupa / TWITTER
Efectivos del Área Regional de Recursos Operativos (Arro) de los Mossos, ante una casa okupada / TWITTER

Más pisos okupados

En el conjunto del territorio nacional se han reducido el número de casos, especialmente en ciudades como Madrid, que ha logrado una caída de más del 14%. Las 16 okupaciones diarias de Barcelona continúan siendo motivo de inquietud, pero todo parece apuntar que se ha frenado la tendencia creciente de años anteriores. ¿Por qué?

Es difícil cuantificar el número de viviendas usurpadas por la ausencia de censos oficiales de okupas, más allá de los citados datos policiales --que revelan solo parte de los casos-- o estimaciones municipales. Sin embargo, las mismas fuentes inmobiliarias afirman que en los últimos años se ha extendido el parque de inmuebles utilizados de forma ilegal, lo que complica a las mafias la búsqueda de nuevas víctimas para su negocio.

La policía se incautan de droga en un piso de okupas / MOSSOS
La policía se incauta de droga en un piso de okupas / MOSSOS

"No podemos echarles"

"Como no podemos echarles, se van acumulando los okupas", señala Òscar Gorgues, gerente de la Cambra de la Propietat Urbana de Barcelona. Afirma que esta realidad se ha visto agravada por la suspensión de los desahucios y que, en conclusión, "quedan menos pisos por okupar".

El resultado es que el ritmo de nuevos allanamientos "no sube", pero "como no se pueden recuperar los pisos a través de los tribunales, el stock de viviendas okupadas crece". Gorgues culpa de ello, en parte, a la "legislación catalana y estatal", cuyos recientes cambios "favorecían" la okupación: "Los juzgados no han podido tirar adelante los desahucios".

Desalojo de okupas en un inmueble de Gràcia, en Barcelona / EP
Desalojo de okupas en un inmueble de Gràcia, en Barcelona / EP

¿Auge de okupaciones?

Tal y como explica el ejecutivo, no hay en estos momentos un incremento sostenido de okupaciones. Pero en estas fechas suele haber un repunte de casos que no tiene que ver solo con los cambios de hogar de las familias durante las vacaciones de verano, sino también con el hecho de que se denuncia más.

"En verano, todo el mundo quiere solucionar lo que no ha hecho en todo el año, como en Navidades, y eso puede dar a entender que hayan más casos", apunto Arantxa Goenaga, abogada especialista en derecho inmobiliario. "La gente tarda en venir al abogado, intentan resolverlo ellos mismos o bien esperan a que la policía haga algo y pasan los meses; y como la situación se prolonga, entonces vienen", explica. Actuar lo más rápido posible es uno de los pocos recursos que tienen los propietarios, aunque como solución reclaman un cambio profundo en la legalidad que proteja los inmuebles y no solo a los okupas.