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La agresión a un turista en Barcelona por parte de manteros la semana pasada  / CG

Huye uno de los manteros acusados de apalear a un turista en Barcelona

El visitante de Estados Unidos atacado "tiene una cicatriz enorme" en la cabeza que ha necesitado de "varias operaciones" porque "no se le curaba"

4 min

Un de los dos manteros acusados de agredir a un turista de Estados Unidos (EEUU) en Barcelona en 2018 se ha fugado. El vendedor ambulante no ha comparecido al juicio que se sigue estos días en una sala de la Ciudad Condal por el ataque a hebillazos hace cuatro años, que terminó con el visitante en el hospital. Éste declara que tiene una "cicatriz enorme" en la cabeza y que ha tenido que pasar por el quirófano en varias ocasiones. 

Así lo indican fuentes judiciales a Crónica Global. Explican que el procedimiento concierne a dos manteros que, supuestamente, agredieron brutalmente a José Bravo y a su familia en Barcelona el 2 de agosto de 2018. Fiscalía pide una pena de prisión para el acusado, pues le imputa tipos penales de agresión y desórdenes públicos, entre otros. 

El otro se fuga

El reo está en libertad provisional. El coacusado está en paradero desconocido: la policía no lo ha podido encontrar pese a que le identificó la familia de Bravo. Las víctimas ayudaron a los Mossos d'Esquadra a dar con los presuntos autores materiales del ataque. 

El procedimiento se sigue en una sala de Barcelona en la que el turista y otros testigos están declarando estos días. Los comparecientes sostienen que la paliza fue gratuita y sin provocación previa. 

"Pensábamos que lo mataban"

Según ha podido saber este medio, los declarantes han indicado que transitaban Las Ramblas arriba aquella tarde tras celebrar el cumpleaños de uno de los pequeños de la familia en la zona. "Al llegar a plaza Cataluña, José vio que los manteros estaban enzarzados en una trifulca con una mujer. Intercedió para que no la apalearan, y los chicos la emprendieron contra él", ha explicado uno de ellos. 

"Comenzó una paliza terrible, que consistió en puñetazos y patadas. También le agredieron con las hebillas de cinturones que vendían en las mantas. Los zurriagazos con el metal le abrieron la cabeza", ha agregado el mismo testigo. A resultas de la paliza, José Bravo tuvo que refugiarse en el Café Zurich, donde entró sangrando. 

"Cicatriz y operaciones"

En el procedimiento también han aflorado las secuelas que le han quedado al turista. "Tiene una cicatriz enorme en la cabeza. Solo salir de Madrid se intervino quirúrgicamente, pero la herida no se cuaraba. Como consecuencia, ha tenido que ingresar en el quirófano varias veces", señalan los mismos interlocutores. 

El juicio también ha interrogado a Miguel, hermano de la víctima, y que le flanqueaba cuando José Bravo fue atacado en Barcelona. El familiar, no obstante, no sufrió heridas. Los dos han declarado desde Estados Unidos por videoconferencia. 

Condena y detenciones

Cabe recordar que la paliza al visitante generó una corriente de indignación, por cuanto la capital catalana vivió ese verano y el siguiente dos estíos con la inseguridad disparada en las calles. Toda la oposición reclamó medidas a la alcaldesa Ada Colau, que encaraba la recta final de su primer mandato (2015-2019) con la delincuencia al alza. 

Tras ello, la comunidad senegalesa de Barcelona condenó la lluvia de golpes, aunque el Sindicato de Manteros sostuvo que el visitante se encontraba en estado de embriaguez. Finalmente, los Mossos d'Esquadra arrestaron a los presuntos autores en el Besòs, aunque uno de ellos no ha comparecido.