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Imagen de un desfibrilador con la 'senyera' o bandera catalana / FOTOMONTAJE DE CG

La Generalitat exige que los desfibriladores hablen catalán

Malestar entre las empresas suministradoras de los ambulatorios por un requisito que es excluyente

29.05.2017 00:00 h.
4 min

La Generalitat exige que los desfibriladores de sus ambulatorios hablen en catalán. El requisito, que es motivo de exclusión en los concursos de suministro, está generando malestar entre las empresas.

La última licitación de estas características [ver aquí] tuvo lugar a finales del año pasado, cuando el Instituto Catalán de Sanidad (ICS) exigió a los proveedores que sus aparatos dictaran las instrucciones en lengua catalana.

Dificultades del ganador

El asunto, a priori olvidado desde finales de 2016, ha vuelto a colarse en el debate médico ante la imposiblidad del ganador del concurso, la japonesa Nihon Koden Ibérica, de cumplir con esta exigencia.

"Inicialmente el ICS se dio por satisfecho con la oferta de esta firma. Pero pasaron los meses y resultó que Nihon tenía las instrucciones en varios idiomas, entre ellos, el catalán. Pero sus dispositivos no lo hablaban", explica un alto directivo del instituto que prefiere hablar desde el anonimato.

"Es muy caro y excluye a empresas"

La misma fuente lamenta que la gran aseguradora pública catalana "tuviera que dar marcha atrás" con un requisito (imagen inferior) que inicialmente era motivo de exclusión de los licitantes.

generalitat desfibriladores catalan

Imagen del pliego de condiciones del concurso de 2016, con el requisito excluyente marcado en amarillo / CG

"Se pusieron muy duros con este tema. Algunas de las empresas suministradras acudieron a traductores jurados para enseñar a sus desfibriladores a hablar en catalán. Hacerlo es muy caro, lo que dañó sus ofertas y les restó puntuación", agrega.

"En aquella ocasión --continúa-- el conflicto pasó desapercibido porque nadie lo recurrió. Ha sido al comprobar que la ganadora no dispone de la tecnología exigida por el ICS que se ha reavivado el debate".

Silencio de Salud

Preguntado por la cuestión, el Instituto, que dirige la doctora Candela Calle, no ha contestado a los requerimientos informativos de este medio.

Quien sí lo ha hecho son fuentes del sector de las emergencias. "No es de recibo que en los concursos de desfibriladores, sobre todo si son para centros de atención primaria (CAP), se pidan máquinas que hablen en catalán. Se trata de salvar vidas", recuerda un facultativo.

El mismo médico, en contacto directo con este aparataje, recuerda que este requerimiento podría "sumar o restar puntos, pero no ser una condición excluyente".

Polémica en la contratación

El debate sobre el idioma de los desfibriladores de los ambulatorios catalanes coincide con otras dos polémicas en la contratación que lleva a cabo la sanidad pública catalana.

Por un lado, el macroconcurso de tiras reactivas para la diabetes. La adjudicación, de 55 millones, se encuentra parada entre los recursos y la sorpresa del sector, que alerta de que algún material presentado, como las tiras que funcionan con el método enzimático GOD, son peligrosas para la salud.

Por el otro, la licitación del servicio de oxigenoterapia, un concurso de 450 millones que el Servicio Catalán de Salud (CatSalut) ha tenido que repetir tras descubrir fallos en el pliego de condiciones.

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