Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Un paciente oncológico recibe el tratamiento de quimioterapia / EUROPA PRESS

Estudian un nuevo fármaco que podría mejorar la eficacia de la quimioterapia

Aunque la supervivencia al cáncer ha aumentado en los últimos años, el pronóstico sigue siendo grave en los casos en los que existe resistencia a los tratamientos convencionales

3 min

Aunque la supervivencia al cáncer ha aumentado en los últimos años, el pronóstico sigue siendo grave en los casos detectados en fases avanzadas, con metástasis, o en aquellos en los que existe resistencia a los tratamientos convencionales.

Un equipo de investigadores del Hospital Vall d'Hebron y el Institut Químic de Sarrià (IQS) han estudiado la capacidad de un nuevo fármaco para mejorar la eficacia de la quimioterapia o inmunoterapia. El trabajo, que todavía se encuentra en fase de desarrollo preclínico, examina si el fármaco podría llegar a bloquear resistencias a las terapias contra el cáncer.

Mejorar los resultados de los tratamientos

En estudios previos ya se había identificado como posible diana terapéutica la proteína MNK1, relacionada con mecanismos de resistencia a terapias convencionales contra el cáncer. El fármaco que estudian ahora los centros catalanes, bloquea esta proteína y por tanto, también la activación de los mecanismos de resistencia contra los tratamientos.

Uno de los investigadores del grupo de Patología Molecular Traslacional del VHIR y del CIBERONC, Stefan Hümmer, explica que la inhibición de esta vía "no tiene un efecto antitumoral por sí misma, pero si se administrara conjuntamente con quimioterapia o inmunoterapia evitaríamos que las células tumorales sobrevivieran y mejoraríamos los resultados obtenidos con estos tratamientos".

Disminuir efectos secundarios

La vía que activa la proteína no tiene funciones imprescindibles para las células sanas, por lo que su eliminación no produciría efectos secundarios no deseados. Además, este nuevo fármaco presenta un mecanismo de actuación novedoso que disminuirá los efectos secundarios que producen otros tipos de inhibidores de la proteína MNK1.

El director del grupo de Química Farmacéutica del IQS, José Ignacio Borrel, asegura que "los inhibidores habituales impiden la función principal de MNK1, pero pueden producir la activación indeseada de funciones secundarias; en cambio, en este estudio llevado a cabo en células, hemos comprobado que EB1 inactiva MNK1 por completo y evita así que se causen efectos indeseados".