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Uno de los robos con violencia en la Rambla del Raval de Barcelona para sustraer un reloj de alta gama / JAVIER GARCIA

La distancia social frustra los hurtos y dispara los robos con violencia en Barcelona

Los vecinos son víctimas de asaltos de grupos de ladrones para sustraerles teléfonos, relojes o cadenas de oro ante la falta de turistas

8 min

La distancia social que ha impuesto la emergencia sanitaria ha supuesto una disminución de los hurtos en Barcelona, sobre todo en el transporte público, ante la carencia de aglomeraciones en horas puntas, que los cacos aprovechaban para sustraer objetos a los pasajeros. En su lugar, los ladrones utilizan la violencia para asaltar a sus víctimas, en ocasiones en grupo, para robarles así teléfonos móviles, relojes de lujo o cadenas u otras joyas de oro.

Así lo ha detallado este jueves el intendente de los Mossos d’Esquadra Joan Carles Granja, y lo atestiguan residentes en la capital catalana. Desde Tsunami Veïnal, que agrupa a más de 40 asociaciones de vecinos y comerciantes, constatan que la ausencia de turistas ha disparado los robos contra residentes, que se convierten en “carne de cañón para los atracadores”, apunta su portavoz, Manel Martínez, también vicepresidente de la asociación de vecinos de la Barceloneta.

Robos con violencia

Señala que ellos mismos alertaron tanto a la policía catalana como a la Guardia Urbana a finales de 2019, durante la "época valle" de flujo de visitantes a la ciudad. "Las entidades vecinales, en reuniones con el teniente de alcalde de Seguridad --Albert Batlle--, y el director de los Mossos --Pere Ferrer--, les explicamos que se cometían más robos, y que estos se producían con una violencia extrema", señala Martínez.

Dos ladrones se reparten el botín de móviles robados en C/Provençals este jueves / CEDIDA

 

Dos ladrones se reparten el botín de móviles robados en c/Provençals este jueves / CEDIDA

Representantes vecinales advierten que no se trata de asaltos en zonas aisladas de madrugada, sino de robos a plena luz del día. Estos se producen en medio de una plaza o delante de comercios abiertos, en los que golpean a la víctima con el objetivo de sustraerle, por ejemplo, un teléfono móvil. También se han producido varios atracos a ancianos por el método del tirón para arrancarles cadenas de oro. Uno de esos robos violentos dejó a la víctima herida de gravedad, tras golpearse la cabeza al tratar de defenderse del ladrón, en el barrio de Llefià, Badalona.

Cambiar el Código Penal

Su autor ingresó en prisión, pero esta no es la tónica habitual, tal y como ha lamentado el conseller de Interior, Miquel Buch, quien ha detallado que solo durante el primer semestre del año --teniendo en cuenta que el estado de alarma ha durado 90 días, durante los que cayó en picado la delincuencia-- un centenar de delincuentes han sido arrestados en Barcelona en más de 1.300 ocasiones. Para luchar contra los multirreincidentes, desde la plataforma Raval Net reclaman volver a incluir esta agravante en el Código Penal.

Sanitarios atienden al hombre, herido de gravedad tras un robo en Badalona / HELPERS

 

Sanitarios atienden al hombre, herido de gravedad tras un robo en Badalona / HELPERS

"En el Raval, desde mediados de marzo ya vimos que todos los delitos que sufrían los turistas se dirigían hacia vecinos o gente que transita por los alrededores. Robos de móviles, cadenas, que hemos denunciado en reuniones con representantes del distrito, e intendentes de Mossos y Guardia Urbana", explica Lluís González, su portavoz. Saben que los policías "llegan hasta donde pueden. Detienen, pero necesitamos que cambie la ley para que Barcelona no se convierta en un paraíso para bandas organizadas de países europeos que campan a sus anchas porque el Código Penal es más laxo que en Italia o Francia", señala.

Inseguridad "palpable"

Desde Tsunami Veïnal subrayan que no se trata de una percepción o una sensación, sino que la inseguridad "es palpable, creciente y afecta a la vida de los vecinos y también a la de muchos comerciantes. En la Taula de Seguretat de hace 15 días expusieron que no solo sufren la falta de afluencia por la emergencia sanitaria sino cada vez más asaltos, sobre todo en bares en zonas como Rambla del Raval, y algunos no descartan bajar la persiana", apunta González.

Varios 'frames' de la pelea a golpes y el lanzamiento de sillas en un bar del Raval / ENDAVANT

 

Pelea a golpes y lanzamiento de sillas en un bar del Raval / ENDAVANT

En esa misma zona, cinco individuos propinaron una paliza a otro hombre para tratar de sustraerle el reloj el pasado junio. Con gran violencia, le golpearon en repetidas ocasiones, a plena luz del día, hasta que la víctima cayó al suelo. Un suceso que recuerdan los vecinos del barrio, y señalan que no es un caso aislado. "No son aficionados, son peligrosos, y están haciendo estragos. Según a qué horas decimos a la gente mayor que no salga, o que tampoco lo hagan muy temprano porque no hay mucho movimiento en la calle, y son objeto de robos", lamenta González.

Delincuentes en la calle

Desde Raval Net señalan que, en determiandas franjas horarias, es preferible evitar las calles Hospital, la propia Rambla y Ribera Alta. "Sí que es verdad que vemos policía, pero la cuestión es que gran parte de la problemática proviene de haber excluido la multirreincidencia del Código Penal", reitera. "Tardan más los agentes en rellenar el atestado que los delincuentes en volver a estar en la calle", lamenta González.

La mayoría de vecinos de Ciutat Vella reclaman instalar más cámaras de seguridad en determinados puntos del distrito. “Sabemos que no va a ser la solución, pero sí puede dar resultados a la hora de conseguir condenas en el caso de que capten delitos, o actuar como elemento disuasorio”. Desde Tsunami señalan que los vecinos también denuncian incremento de robos en Front Marítim y Poble Nou, y en la Barceloneta temen que los residentes “pierdan la paciencia”.

Servicios sociales

La plataforma, que agrupa a decenas de entidades vecinales, subraya que no está a favor de patrullas vecinales para combatir la delincuencia ni aboga por una ciudad sitiada por la policía, eso sí, "tampoco por los delincuentes", apostilla Martínez. Reclaman un refuerzo del trabajo preventivo, que evite que algunos conviertan los robos en su modus vivendi. Para ello, apuntan, sería necesario incrementar la capacidad de trabajo de los Servicios Sociales, colapsados y sin medios por la crisis sanitaria que ha derivado en una social, tal y como reflejan las llamadas colas del hambre​.

“No estamos atacando a ningún dirigente político, sino la pasividad y poca imaginación de todas las administraciones para adecuarse a las necesidades que hay en este momento para atajar la delincuencia”, subraya Martínez.