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De izquierda a derecha, en la presentación del programa ONA: Filo Cañete, alcaldesa de Sant Adrià del Besos; Núria Marín, de L'Hospitalet; Felipe Campos, consejero delegado de Agbar; Josep Quitet, presidente de Cruz Roja en Cataluña; Núria Parlón, de Sant

Cruz Roja y Aigües de Barcelona amplían el proyecto social ONA a más municipios metropolitanos

La iniciativa pretende erradicar la pobreza energética y dar una segunda oportunidad laboral a todas las personas inscritas en situación de vulnerabilidad

7 min

Los buenos resultados del programa ONA promovido por la alianza entre Cruz Roja y Aigües de Barcelona, una de las empresas del grupo Agbar, en la capital catalana permitirá su implantación en el cinturón metropolitano. La prueba piloto con 38 participantes de junio de 2020 a diciembre de 2021 en la capital catalana ha favorecido que el proyecto social entrara en las poblaciones de L’Hospitalet de Llobregat, Cornellà de Llobregat, Sant Coloma de Gramenet y Sant Adrià del Besòs.

Esta iniciativa de colaboración público-privada potencia las competencias personales y laborales de 231 personas en situación de vulnerabilidad. Cruz Roja y Aigües de Barcelona, con el apoyo de ayuntamientos y el tejido asociativo de las ciudades, ayuda a cubrir las necesidades básicas de forma personalizada, especialmente en lo que respecta a suministro de agua, y fomenta la ocupación de los participantes. Después de las cuatro ciudades del área metropolitana que han iniciado el programa ONA, se espera que el marco de actuación sobrepase las fronteras geográficas de la capital catalana.

Resultados programa ONA

El 86% de los inscritos en la primera edición de la iniciativa, la que ha tenido lugar en la capital catalana, han finalizado el programa y el 55% de ellos han logrado un contrato laboral. Todos lo iniciaron desocupados y, en muchos casos, reconocían que no podíanasistir a entrevistas de trabajo por lo que tildan de "actitud nociva". Es decir, habían tirado la toalla respecto a sus posibilidades de cambiar su situación laboral. 

El programa ONA tiene ahora el reto de desarrollar una metodología que pueda replicarse de forma sencilla en otros territorios para atender las necesidades de uno de los colectivos más complejos de brindar asistencia desde los Servicios Sociales. El objetivo es mejorar el análisis de vulnerabilidad y el diseño de itinerarios de transformación social a través del empleo. La importancia del proyecto radica en el incremento exponencial de la pobreza, que ha llevado a 54.100 familias a estar abonadas al Fondo de Solidaridad AB, y en la convinción que ciertos casos se deben abordar de forma individualizada para cambiar su situación. 

De izquierda a derecha, en la presentación del programa ONA: Filo Cañete, alcaldesa de Sant Adrià del Besos; Núria Marín, de L'Hospitalet; Felipe Campos, consejero delegado de Agbar; Josep Quitet, presidente de Cruz Roja en Cataluña; Núria Parlón, de Santa Coloma de Gramenet; y Antonio Balmón, de Cornellà / CM - CG
De izquierda a derecha, en la presentación del programa ONA: Filo Cañete, alcaldesa de Sant Adrià del Besos; Núria Marín, de L'Hospitalet; Felipe Campos, consejero delegado de Aigües de Barcelona; Josep Quitet, presidente de Cruz Roja en Cataluña; Núria Parlón, de Santa Coloma de Gramenet; y Antonio Balmón, de Cornellà / CM - CG

Apoyo institucional

Los cuatro alcaldes que recibirán el proyecto social en sus ciudades son del PSC. Se trata de Núria Marín, de L’Hospitalet, Antonio Balmón, de Cornellà --ambos han posado por primera vez juntos ante las cámaras tras salpicar el caso Consell Esportiu en esta última localidad--, Filo Cañete, de Sant Adrià del Besòs, y Núria Parlón, de Santa Coloma de Gramenet. Todos ellos han incidido en la necesidad de dar apoyo a las asociaciones y al tejido social local, que es en la mayoria de ocasiones el que tiene información más directa sobre las personas que sufren el impacto de la pobreza y conocen sus carencias individuales. De hecho, estas ciudades acogen la prueba piloto para saber si el programa ONA supone un caso de éxito más allá de Barcelona, donde ya se ha demostrado que funciona. 

“La gran alianza de la ciudad, que implica también las actividades deportivas, porque no todos pueden comprarse el equipaje para jugar, es posible por esta red”, ha asegurado Balmón en su intervención; unas palabras en que, entre líneas, los presentes han leído un mensaje sobre la reciente entrada de la Guardia Civil al ayuntamiento de Cornellà para encontrar documentación relacionada sobre los presuntos pagos irregulares a árbitros en la localidad. Cañete ha coincidido con las palabras de Balmón, mientras que Marín ha enfatizado el poder de las asociaciones y el tejido social de su ciudad: “No se entiende L’Hospitalet sin ellos”. Parlón, por su parte, se ha referido al crecimiento sostenible basado en los ODS de las Naciones Unidadas. “Tenemos la función de crecer bien, para mantener el planeta”, ha sentenciado.

Colaboración público-privada

El consejero delegado de Aigües de Barcelona, Felipe Campos, ha destacado que “es clave seguir reforzando la unión y el trabajo colaborativo entre el sector social, público y privado para impulsar acciones y programas como el ONA”. El directivo ha apostado por “acelerar la transformación social que garantice un futuro más próspero”, tras los buenos resultados del primer análisis de la iniciativa en Barcelona.

El presidente de Cruz Roja en Cataluña, Josep Quitet, por su parte, ha remarcado la importancia de la colaboración público-privada en iniciativas sociales. “Son imprescindibles para romper la cronificación de la desigualdad”, ha apuntado. Los resultados de las cuatro ciudades metropolitanas se verán en los próximos meses cuando acabe el programa. Esperan poder ampliar al resto del cinturón barcelonés el proyecto social impulsado por la organización y Aigües de Barcelona.