Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Imagen de un perro beagle para experimentación, el mismo que utilizará la UB, lo cual indigna a los animalistas / Cedida

Los animalistas amenazan a la UB: "No lo permitiremos"

SOS Animals alerta de que "ocupará" la universidad si no detiene el experimento en el que se sacrificarán 38 perros beagle

3 min

Ni en Madrid, ni en Barcelona, ni en ningún lugar. Los animalistas amenazan con irrumpir en la Universidad de Barcelona (UB) si un centro científico del campus de enseñanza superior sigue adelante con sus planes de permitir un experimento con 38 perros de raza beagle

Así lo han expresado fuentes de SOS Animals Catalunya a Crónica Global, alertando de que "estarán vigilantes" ante la actitud del centro universitario. Esta entidad, muy belicosa en defensa de los animales, ya lideró otra protesta previa que terminó en algaradas: una concentración ante el Ayuntamiento de Barcelona tras el tiroteo de la perra Sota por parte de un guardia urbano en 2018. 

"Si hay que entrar, entraremos" 

Ahora, SOS Animals lanza una alerta a la institución educativa que dirige Joan Guàrdia. "La gente está muy cansada y es capaz de entrar en la UB", ha asegurado un miembro de la entidad. 

Según la misma fuente, "estamos hablando que una empresa maltratadora ubicada en Madrid está en manos de un juez, y la misma empresa ha sido contratada para Barcelona, y eso los animalistas no lo vamos a consentir". 

Protesta en Barcelona

Desde la agrupación avanzan que acudirán a la convocatoria del partido Pacma mañana sábado, 22 de diciembre, en la que el partido pedirá frenar la "ejecución de 38 cachorros de perro". 

Si el Parc Científic de Barcelona --adscrito a la UB-- no detiente el experimento, la asociación moverá "lo más grande para paralizarlo al 100%". 

Vivotecnia Madrid

Cabe recordar que la UB ha tenido que defenderse públicamente por la prueba científica, en la que se sacrificarán 38 perros de la raza beagle. El experimento tendrá lugar en las instalaciones de Vivotecnia en Madrid después de que intercedieran el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Cataluña. 

Ello no ha contentado a los animalistas, que exigen que se desista de la prueba científica "pagada con dinero público".