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La alcaldesa de Sant Adrià de Besòs aclara que el aforo del Primavera Sound nunca fue de 30.000 personas / DAVID ZORRAKINO - EUROPA PRESS

La alcaldesa de Sant Adrià, contra el Primavera Sound: "No autorizamos un aforo de 30.000 personas"

Filo Cañete asegura que desconoce las fechas de las próximas ediciones, que la organización del festival ha pactado con el Ayuntamiento de Barcelona

7 min

Los organizadores del Primavera Sound pasan del discurso de “Barcelona no nos quiere”, a “Barcelona, cinco años más” y anuncian que el festival se queda en la Ciudad Condal hasta 2027. Durante la rueda de prensa del sábado, no obstante, los codirectores se mostraron disconformes con las negociaciones con las administraciones municipales. La organización del festival sugirió que las aglomeraciones del pasado jueves se debieron a los recortes de última hora del Ayuntamiento de Sant Adrià de Besòs, que les prohibió usar un trozo de playa. Pero este domingo, la alcaldesa Filo Cañete, ha desmentido en una entrevista en Via Lliure, en RAC 1, esta insinuación. "No hemos recortado nada: sabían desde el principio que tenían la licencia para acoger a 15.000 personas, no a 30.000". 

En 2017, Sant Adrià de Besòs permitió un aforo máximo de 10.000 personas, que en 2018 subió hasta las 12.000 y, finalmente en la última edición de 2019 elevó a 15.000. Este fue el máximo aforo permitido desde entonces por el ayuntamiento. "En ningún momento concedimos un aforo de 30.000 porque, entre otras cosas, tenemos una playa cerrada y teníamos que ceder parte de la que tenemos abierta, la del Fórum", ha explicado Cañete. "No se puede hablar de recorte, cuando nunca han tenido ese permiso", ha expresado visiblemente molesta. 

Sant Adrià, excluida de las conversaciones

La alcaldesa ha denunciado que la organización no quiso devolver el dinero de las entradas que había vendido antes de la pandemia y que pretendía recuperar el beneficio económico de dos años de parón aumentando el aforo al doble. "La expectativa que hayan podido crear a los usuarios no son responsabilidad del Ayuntamiento de Sant Adrià", ha atacado a la organización. "La licencia en Sant Adrià finaliza hoy con un brunch, y puede que las entradas vendidas superen lo permitido por el ayuntamiento desde el principio", ha anunciado. De hecho, este jueves, ha explicado, la organización les pidió duplicar el aforo, pero el consistorio se negó. "No lo vamos a incrementar, en todo caso disminuir", ha asegurado. 

Cañete ha sugerido, además, que se ha sentido excluida de las negociaciones de este "macroconcierto" y que ha sufrido presiones por parte de la organización. "La Administración pública tiene que velar por la ciudadanía", ha reivindicado. En este sentido, asegura que desconoce las fechas en las que se celebrarán las próximas ediciones. "Son conversaciones que han mantenido con Barcelona", ha zajado. 

El contrato, sin firmar

Esta semana está previsto que acabe de perfilarse el acuerdo que permitirá que el Primavera Sound se instale cinco años más en Barcelona. No obstante, “el contrato todavía no se ha firmado”, ha explicado el Jordi Martí, teniente alcalde de cultura de Barcelona, en RAC 1. 

Aunque esperan que el acuerdo llegue a buen puerto, las tensiones entre la organización y el Ayuntamiento de Barcelona han sido evidentes. “No hemos aceptado lo que proponían, y era que la ciudad se pusiera a su servicio”, una actitud que Martí ha afeado los organizadores del macrofestival. “Los festivales son muy importantes, pero no más que la propia ciudad. La simbiosis entre ambos ha sido siempre la clave del éxito”, ha remarcado el teniente alcalde de cultura de Barcelona. No obstante, ha defendido la celebración del macroevento durante los próximos cinco años. 

Niega el exceso de aforo

Después del aluvión de críticas por parte de los vecinos del Fórum, el consistorio se compromete a mejorar el impacto en el entorno en cuestiones de seguridad, movilidad y limpieza. "No se puede eliminar, pero se puede minimizar al máximo el impacto que tiene en el entorno del barrio", insiste Martí. En la misma línea, el teniente alcalde de cultura de Barcelona ha remarcado que el Primavera Sound volverá a celebrarse en mayo, como era habitual, para espaciarlo con los otros dos macrofestivales que se celebran en la ciudad: el Sónar, en junio, y el Cruilla, en julio. Tampoco coincidirá con al Copa América, que tendrá lugar en otoño. No durará, como quería la organización, dos fines de semana, sino que se volverá al formato original de un fin de semana. "Nos parecía un poco excesivo por el impacto que tiene para el entorno, sobre todo por el Bèsos, el área más densa probablemente de Cataluña", ha expresado. 

Sobre los problemas registrados en los conciertos de la semana pasada, Martí ha asegurado que no se trató de una cuestión de aforo sino de una mala disposición de los escenarios, que dificultaba el movimiento del flujo de gente, y de una falta de personal. Lo ha achacado, a diferencia de la organización, a que hace dos años que "la maquinaria del Primavera Sound" no funcionaba, pero "el balance global", ha dicho, "es positivo". Desde el consistorio insisten que, pese a las críticas de los usuarios --aseguraron que se vivieron escenas de peligro por un exceso de aforo-- "no hubo un problema de seguridad, aunque sí de incomodidad".