Una biblioteca con vistas a la antigua Roma, así será el antiguo Borsí

"Una biblioteca con vistas a la antigua Roma", así será el antiguo Borsí

Vida

Así será el espectacular nuevo equipamiento de Barcelona: "Una biblioteca con vistas a la antigua Roma"

El edificio, símbolo del barrio, vuelve a la vida gracias a la presión vecinal

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Barcelona está a punto de recuperar uno de sus edificios históricos más singulares. Una construcción oculta en Ciutat Vella, que estuvo largo tiempo abandonada y que empieza a recuperar su vida.

Desde hace unos meses han empezado las obras de este espacio único que está a punto de convertirse en una biblioteca con vistas a la antigua Roma. Una expresión que puede parecer exagerada, pero que salió de la boca del alcalde de Barcelona, Jaume Collboni.

“¿Te imaginas una biblioteca con vistas a la Roma clásica?”, publicaba en sus redes sociales. Lo hacía con motivo de la visita que hizo al antiguo Borsí, situado en el barrio Gòtic, que va a convertirse en una nueva biblioteca municipal.

La futura Biblioteca Gòtic–Andreu Nin está llamada a ser un equipamiento cultural y vecinal de Ciutat Vella que llame a sus habitantes a hacer barrio y a recuperar un espacio único, largamente reivindicado.

De bolsa a biblioteca

Y es que esta nueva biblioteca aspira a devolver la vida a un inmueble emblemático tras años de abandono. Este edificio, construido entre 1881 y 1883 para albergar la Bolsa de Barcelona, estuvo muchos años abandonado y sin uso alguno.

A finales del siglo XIX, en un momento de expansión económica ligado al comercio marítimo y al desarrollo del puerto, Barcelona sí necesitaba esa bolsa.

Dónde está

Su ubicación, cerca del Port Vell y de los principales ejes mercantiles, respondía a la lógica de una ciudad que se consolidaba como centro financiero del Mediterráneo occidental. Y así fue.

Durante décadas, el Borsí fue un espacio clave de la vida económica barcelonesa. Sin embargo, con el traslado de la actividad bursátil a otros edificios más modernos, el inmueble perdió progresivamente su función original.

Al principio se intentó no dejarlo morir. A lo largo del siglo XX acogió distintos usos administrativos, hasta que quedó definitivamente cerrado en 2009. A partir de entonces, el edificio entró en una larga etapa de abandono.

Más de diez años sin ser utilizado acabaron con un progresivo deterioro interior y una presencia cada vez más desconectada del barrio. Eso despertó mucho malestar.

Un símbolo

El Borsí se convirtió en uno de los símbolos del debate sobre el futuro del patrimonio histórico en el centro de Barcelona: un edificio público, bien situado, pero cerrado, mientras el Gòtic sufría una creciente falta de equipamientos de proximidad.

La situación generó una fuerte movilización vecinal. Entidades del barrio reclamaron durante años que el edificio no se destinara a usos privados o turísticos y que se convirtiera en un equipamiento público al servicio del vecindario.

Cambio de rumbo

Esta presión fue clave. En 2017, el consistorio escuchó sus demandas y adquirió el edificio a la Generalitat, abriendo la puerta a su recuperación.

Desde entonces, el proyecto ha ido tomando forma con un enfoque claro: preservar el valor histórico del inmueble y, al mismo tiempo, adaptarlo a las necesidades actuales del Gòtic.

El Ayuntamiento de Barcelona dio luz verde a la rehabilitación en 2022. El nuevo espacio va a convertirse en una biblioteca y centro de proximidad: dispondrá de áreas comunitarias destinadas a las entidades del barrio agrupadas en la Plataforma del Borsí.

También contará con zonas de lectura, áreas de estudio, espacios tecnológicos y salas polivalentes, además de un espacio específico para las entidades vecinales. Y vistas a la antigua Roma. ¿Por qué?

La sorpresa romana

Durante las obras de rehabilitación, los trabajos en el subsuelo han sacado a la luz un hallazgo de gran valor histórico: un tramo de la muralla romana de Barcino, correspondiente a las torres de vigilancia número 48 y 49.

En total, se han documentado unos 120 metros cuadrados de restos arqueológicos, que serán conservados e integrados en el nuevo equipamiento.

Patrimonio de la ciudad

El Borsí está catalogado como Bien Cultural de Interés Local, lo que obliga a preservar sus elementos originales y a eliminar añadidos posteriores que alteraron su configuración.

La obra contempla una redistribución integral de los espacios interiores, con instalaciones completamente renovadas y adaptadas a los usos actuales.

Cuánto cuesta

La rehabilitación se desarrolla por fases y el coste total del proyecto asciende a 15,3 millones de euros, según el Ayuntamiento.

El objetivo es que el edificio vuelva a formar parte de la vida cotidiana del barrio, en un distrito especialmente tensionado por la presión turística y la escasez de equipamientos públicos.

El Ayuntamiento subraya que el proyecto se enmarca en el Plan de Barrios de Ciutat Vella, una estrategia más amplia destinada a reforzar los servicios públicos y recuperar espacios históricos para usos sociales.

En su visita a las obras el pasado mes de agosto, Collboni se mostró satisfecho con el avance del proyecto y destacó su singularidad. Asegura que la Biblioteca Gòtic–Andreu Nin permitirá “vivir de cerca el pasado de la ciudad”.

La idea de una biblioteca con vistas directas a la Barcelona romana resume bien la ambición cultural de la intervención.