Dos alumnos de la Escuela Italiana de Barcelona, donde se han producido las denuncias / Cedida

Dos alumnos de la Escuela Italiana de Barcelona, donde se han producido las denuncias / Cedida

Vida

Rebelión en la Escuela italiana tras hallar larvas e insectos en la comida

Las familias imploran a la embajada que eche a Arcasa, la líder del cátering en España, tras varios incidentes con los niños

25 abril, 2023 00:00

Una auténtica rebelión. Esto es lo que se está viviendo en la Escuela italiana de Barcelona, donde las familias se han rebelado contra Arcasa, el proveedor de comedor y la empresa de cátering líder en España. El malestar es tanto que los padres y madres han acudido a la Embajada de Italia en Madrid para que rompa con la firma de restauración colectiva. 

Según ha podido saber este medio de fuentes conocedoras, el prestigioso colegio está en la diana por su contrato externalizado de comedor, que firmó con el grupo barcelonés en 2019. Desde entonces, son múltiples las quejas por el servicio del cátering. El malestar es objetivable, pues en noviembre de 2022 se encontraron larvas en la sopa que se sirvió a los niños de jardín de infancia, según reza la documentación interna a la que ha accedido Crónica Global. El 29 de marzo de este mismo año, se hallaron más insectos en un plato de verduras servido a los pequeños. 

Un niño se tragó un hueso entero

Los citados son dos ejemplos de los altercados en la Escuela Italiana con el cátering que dirige Ignacio Miras. Antes, en 2020, los padres y madres denunciaron la presencia de plástico en un plato de albóndigas de los niños y, mucho más preocupante, tuvo lugar un incidente en el cual un estudiante de cinco años se tragó el hueso de un pollo, corriendo el riesgo de asfixia. 

Imagen de una trabajadora de Arcasa durante un servicio de cátering / Cedida

Imagen de una trabajadora de Arcasa durante un servicio de cátering / Cedida

Entonces, en 2020, arrancó una campaña de las familias para tratar de mejorar el servicio de comedor. La empresa transigió y elaboró un plan de acción que ha podido consultar este medio. Incluye medidas como aportar fotografías de los platos de menú, visitas a las instalaciones para los papás o un check list antes de servir los platos a los niños. 

"Van a bajo precio"

Ese desiderátum de buenas prácticas no duró. En 2021, escaló de nuevo el conflicto y los denunciantes se dirigieron al entonces embajador italiano en España, Ricardo Guariglia, que tomó cartas en el asunto, prometiendo que adoptaría medidas. 

Pero los nuevos sucesos con la presencia de insectos en la comida ha incendiado de nuevos los ánimos. En una nueva carta a la embajada en Madrid y el consulado en Barcelona, los padres de alumnos exigen saber qué empresa asumirá el servicio de comedor de cara al año escolar 2023/2024, cuando venza el contrato con Arcasa. Asimismo, proponen otra batería de medidas para asegurar la calidad de los menús que comen sus retoños. 

"Baja calidad"

¿Qué dicen el resto de implicados? A preguntas de este medio, Arcasa, con sede en Barcelona, no ha contestado. Tampoco la Escuela Italiana, que ha preferido no hacer comentarios. Cabe recordar que esta institución une la escuela italiana infantil M.Montessori y el Instituto Integral Estatal Italiano de Barcelona.

Otras fuentes del sector sí lo han hecho, recordando que Arcasa, como el grupo estadounidense Aramark, "son empresas que premian, sobre todo, el bajo precio por encima de la calidad". Es lo que les permite ganar los concursos públicos por delante de otras firmas, destacan. 

Precedente de Vall d'Hebron

Tengan razón o no en sus valoraciones, la polémica de la empresa familiar de cátering en Barcelona no es la primera. Antes, Arcasa ya perdió el servicio de comedor en el Hospital Vall d'Hebron, el mayor de Cataluña, después de que los sindicatos denunciaran la presencia de insectos en la comida de los pacientes. Se lo cedió a Sodexo, que ganó el siguiente concurso público. 

Insectos en la comida del Hospital Vall d'Hebron / Cedidas

Insectos en la comida del Hospital Vall d'Hebron / Cedidas

Antes, como avanzó este medio, la gerencia del Vall d'Hebron sancionó al conglomerado con sede en Esplugues de Llobregat por estos hechos, de los que alertó CCOO. El sindicato pidió también a la dirección internalizar la unidad, sin éxito hasta ahora.