
Castillo de Sant Mateu d Bages BAGES TURISMEE
Confirmado: el municipio de Barcelona que es más grande que la ciudad y tiene menos de 700 habitantes
La localidad tiene un importante Bien de Interés Cultural, un castillo y una iglesia románica
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Barcelona es sinónimo de ciudad grande. Es la capital de Cataluña, una de las ciudades más visitadas del mundo con una gran densidad urbana y una rica oferta cultural. Sin embargo, y aunque cueste creerlo, no es el municipio más grande de la comunidad autónoma.
Tremp es la ciudad más grande de Cataluña, pero esto no es todo. Eso tampoco convierte a Barcelona en la ciudad más grande de la provincia. Tampoco L’Hospitalet de Llobregat. Ese curioso honor recae sobre un lugar desconocido para la mayoría: Sant Mateu de Bages.
Las curiosidades no terminan aquí. Sant Mateu de Bages no es un pueblo tan conocido, ni mucho menos la capital de la comarca, esa es Manresa. Este municipio es en realidad un enclave rural situado en el corazón de la comarca del Bages que, con apenas 600 habitantes, se extiende a lo largo de 102,32 kilómetros cuadrados, superando por poco los 100,76 km² de la capital catalana.
Esta disparidad entre extensión y población no solo lo convierte en el municipio más grande de la provincia de Barcelona, sino también en uno de los menos densamente poblados. Para ponerlo en perspectiva, Sant Mateu de Bages tiene más del doble de superficie que otros grandes municipios del entorno, como Tordera (84,52 km2) o Navàs (80,72 km2), pero su número de habitantes no alcanza ni la décima parte de muchos pueblos vecinos.
Dónde está
Sant Mateu de Bages es conocido también como Sant Mateu de Mirabages, las vistas panorámicas que tiene sobre la región tienen la culpa. Está ubicada en las laderas de la Sierra de Castelltallat y eso le da estas increíbles vistas.
Escondido entre montañas, bosques y caminos rurales, el pueblo sorprende por su riqueza histórica y patrimonial. Para empezar, su término municipal se extiende entre varias entidades de población: Castelltallat, Coaner, Saló, Valls de Torroella y el núcleo principal.
Qué ver en Sant Mateu
Todos ellos tienen su atractivo. Entre sus principales lugares destacados esta la Iglesia de Sant Mateu de Bages, un edificio de origen prerrománico con un campanario que data del año 983.
Aunque la construcción actual es fruto de una reforma del siglo XIX, su origen está documentado desde el siglo X, cuando fue consagrada a Sant Llorenç y donada por el conde Oliba Cabreta al monasterio de Sant Llorenç de Bagà.
Un campanario especial
El campanario, de torre cuadrada y tres pisos, conserva aún elementos únicos, como arcos de herradura y capiteles corintios rústicos, algunos de los cuales se exhiben en el Museo Comarcal de Manresa.
A escasos kilómetros, en la misma demarcación municipal, se alza la otra Iglesia, esta dedica a San Miguel de las Planas. Se trata de una érmita de estilo románico, de planta sencilla, con nave y ábside.
Presenta una arquitectura sobria y sólida, con sillares perfectamente cortados y una ornamentación mínima. A pesar de su humildad, se conserva como uno de los templos más auténticos de la zona, protegido como Bien Cultural de Interés Local.
El Castillo de Coaner
Por último, destacar otro de los enclaves más fascinantes del municipio Coaner. Se trata de una entidad de población que guarda dos tesoros: la iglesia de Sant Julià y los restos del Castillo de Coaner.
La fortaleza, ubicada sobre el valle del arroyo homónimo, conserva en pie su esbelta torre del homenaje, una estructura cilíndrica de casi 19 metros de altura construida en piedra y mortero de cal. Además, las investigaciones arqueológicas más recientes han sacado a la luz restos de las antiguas dependencias del castillo, que fue ampliado y transformado a lo largo de los siglos XI al XIV.
Contactos con la nobleza
Los muros de la torre conservan incluso grafitos medievales, algunos de los cuales representan barcos de vela latina con remos y escenas que podrían corresponder a una batalla naval. Según los expertos, estos dibujos podrían haber sido realizados por algún prisionero en la torre entre los siglos XIII y XIV.
La historia de este castillo está ligada a los vaivenes de la nobleza catalana: perteneció a los condes de Cerdaña hasta 1117, luego a los condes de Barcelona, y más adelante a la poderosa casa de Cardona. Durante siglos, el castillo fue objeto de ventas, recompras y trueques políticos, en una dinámica tan habitual como intensa en la Edad Media catalana.
Un entorno especial
Y lejos de la historia y la arquitectura, Sant Mateu de Bages destaca por su entorno natural privilegiado. Sus paisajes montañosos, los frondosos bosques y sus senderos poco transitados lo convierten en un destino perfecto para escapadas de fin de semana.
Todo eso hace que los pocos turistas que se acercan a visitar el municipio más grande de Barcelona se queden sorprendidos. Es más grande que la capital, pero aquí no hay ruido, ni colas, ni prisas. Solo caminos solitarios, construcciones milenarias, aire puro y una hospitalidad que aún conserva el sabor de lo rural.
Cómo llegar
Para visitar Sant Mateu de Bages es necesario coche. Desde Barcelona, la ruta más directa es la C-58 en dirección a Terrassa y, desde allí, enlazar con la C-16 hasta Manresa.
A continuación, se continúa por la carretera C-25 (Eix Transversal) hasta la salida de Súria, para luego seguir por la carretera B-423 y tomar los desvíos locales que llevan a los distintos núcleos del municipio. Se llega en hora y media.