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Javier Nart, euro diputado de C's y Maite Pagazurtundua, eurodiputada de UPyD

Una pica en Flandes contra la inmersión

Se celebra en el Parlamento Europeo el acto '¿Hay discriminación lingüística en Cataluña?' con las ponencias de especialistas en diversos campos sobre la cuestión. Es uno de los primeros pasos realizados para explicar a nivel internacional como en el seno de la Unión Europea se vulneran los derechos lingüísticos de los estudiantes.

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El pasado martes 7 de octubre tuvo lugar en el Parlamento Europeo un acto de gran importancia no solo por ser el primero que organizan de forma conjunta UPyD y C’s –como toda la prensa ha destacado- sino también porque por primera vez se ha dado voz de forma institucional a personas contrarias a la mal llamada inmersión lingüística (los alumnos catalanohablantes no reciben inmersión sino una educación monolingüe en su lengua materna).

La rueda de prensa despertó un gran interés y se alargó una hora cuando lo habitual en estos casos es que dure entre 15 y 30 minutos. En ella, los eurodiputados Fernando Maura (UPyD) y Maite Pagazaurtundua (UPyD) y Javier Nart (C’s), a los que tuve el honor de acompañar, pudimos expresar nuestros puntos de vista sobre el tema y contestar a las preguntas que se nos hicieron. Al acabar, la corresponsal francesa Odile Harvey, que había preguntado sorprendida si el modelo que habíamos descrito (cero horas de español a la semana en educación infantil, dos en primaria y tres en secundaria) era la única opción posible, se me acercó y me dijo que si en Cataluña no se conocían los buenos resultados del sistema de la enseñanzas de lenguas en Luxemburgo y en las Escuelas Europeas. Yo le contesté que sí y que, casualmente, ese era justo el modelo que escogían los dirigentes de la Generalidad para sus vástagos. No cabe duda de que la inmersión lingüística catalana es un modelo de éxito pero para los hijos de los otros.

Celebración del acto ‘Hay discriminación lingüística en Cataluña?”

Un par de horas más tarde, a las 18h, tuvo lugar el acto “¿Hay discriminación lingüística en Cataluña?” con una serie de ponencias que analizaban el tema desde diferentes puntos de vista: la de Severo Bueno, desde el Derecho; la de Enric Martínez desde la sociología; la de la catedrática de inglés y colaboradora de Crónica Global Mercè Vilarrubias (que tuvo que ser leída por el también catedrático de inglés Carlos Silva, ya que un percance de última hora le impidió asistir a Bruselas) desde el educativo y, especialmente, sobre la dificultad de conseguir dominar el registro culto del español con el actual sistema catalán; la de Ana Losada como madre y portavoz de la Asamblea de Escuelas por el Bilingüismo y la mía, en la que intentaba demostrar como la inmersión lingüística es, sobre todo, una inmersión ideológica.

Tras las ponencias, se abrió una rueda de interesantes intervenciones entre las que destacaría la de la doctora en Derecho Constitucional Eva-Maria Poptcheva explicando que si bien el catalán es una lengua minoritaria en cuanto a número de hablantes, no puede ser considerada una lengua minoritaria desde el punto de vista jurídico porque es la lengua cooficial de varias regiones de España y tiene una enorme presencia en la Administración y el sistema educativo. Las ponencias se realizaron en español, catalán e inglés y fueron un auténtico alegato a favor del multilingüismo y de que se pusiera el interés de los alumnos en el centro del debate y la lengua deje de ser un instrumento en manos de los nacionalistas.

Primer paso internacional realizado con éxito

Tanto la rueda de prensa como el acto en sí suscitaron bastante interés y algunas personas mostraron su perplejidad ante las informaciones que allí se dieron lo cual resulta lógico si tenemos en cuenta que estábamos en el seno de la Unión Europea denunciando que en una de sus regiones más de la mitad de la población se ve privada de su derecho a recibir educación en su lengua materna que, además, es la oficial del país o que en ese mismo lugar se aplica un modelo educativo anticonstitucional y no se respetan las sentencias que, una y otra vez, se han fallado contra la Generalidad.

Fue realmente enriquecedor poder participar en un acto sobre la inmersión lingüística con argumentos razonados, todo ellos sustentados en datos y, sobre todo, poder hablar del tema sin que nadie te insultara ni te acusara de querer acabar con el catalán o de ser franquista. Si creen que exagero con lo que digo, echen un vistazo a los comentarios a los comentarios bajo los pocos artículos que se escriben cuestionando la inmersión lingüística.

Ahora cabe esperar que este primer acto en Europa para explicar como es realmente el sistema educativo catalán y sus más que cuestionables resultados sea un primer paso para empezar a desmontar para siempre los mantras que llevamos casi tres décadas escuchando por parte de CiU, PSC, ICV y ERC. Y es que, de entrada, resulta bastante increíble que con dos o tres horas a la semana, se consiga un mejor nivel de español que en el resto de España, que la inmersión lingüística sea el único sistema capaz de garantizar la cohesión social o que sea un “modelo de éxito” cuando se tienen cifras alarmantes de fracaso y abandono escolar temprano. Solo es cuestión de ir haciendo oír nuestra voz porque, hasta ahora, solo se había escuchado la de ellos.