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Puigdemont, en una rueda de prensa / EFE

Nadie del independentismo puede embridar a Puigdemont

Los dirigentes del PDeCAT y de ERC no saben cómo acordar con el expresidente un candidato que no tenga causas judiciales para iniciar ya la legislatura

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Con más fuerza que nunca, con los principales gurús mediáticos a favor, con las entidades soberanistas dispuestas a defenderlo hasta el final. Así está Carles Puigdemont, al que nadie del independentismo es capaz de embridar, con lo que se acerca la posibilidad de unas nuevas elecciones.

Las direcciones del PDeCAT y de ERC insisten en que la prioridad es formar un nuevo gobierno, que deje atrás el 155 y que se pueda establecer una interlocución con el Gobierno central, para gestionar y, al mismo tiempo, poder defender un proyecto independentista posible a medio y largo plazo.

Fuerte, desde Berlín

Pero es el peor momento para eso. La decisión de la justicia alemana ha dado alas a Puigdemont, que pronosticó que España acabaría teniendo “un pollo de cojones”. La voluntad del juez Pablo Llarena de presentar un recurso ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, cuando se concrete, paralizará todas las extradiciones pendientes, no sólo la de Puigdemont desde Alemania, que se encuentra en Berlín, dispuesto a residir allí por un tiempo indefinido.

Con esa situación empantanada, Puigdemont estaría dispuesto a seguir la carrera y provocar unas nuevas elecciones, pudiera o no ser el candidato. Eso lo saben los partidos independentistas, y, principalmente, el núcleo de diputados que arropa a Puigdemont en la lista de Junts per Catalunya como Elsa Artadi, Eduard Pujol, Aurora Madaula, o Francesc de Dalmases.

Ahora Sànchez

El tiempo apremia, y las discusiones son ya ensordecedoras. Para este viernes, el presidente del Parlament, Roger Torrent, ha convocado un pleno de investidura para elegir a Jordi Sànchez, que se encuentra en prisión y que, previsiblemente, no contará con el permiso del juez Llarena. Es una operación estética, organizada para “dejar en evidencia” al estado español, según explican fuentes independentistas, teniendo en cuenta que una comisión de Naciones Unidas ha certificado que ha recibido las apelaciones de los abogados de Sànchez, y que sostiene que se debería garantizar los derechos políticos del diputado.

Pero con ese pleno ya amortizado, la previsión de Junts per Catalunya y ERC era la de designar a un candidato posible antes del día de Sant Jordi, el 23 de abril, e iniciar ya la legislatura. "Puigdemont está ahora muy crecido", se señala.

Ni Artadi ni Solsona

Sin embargo, no hay consenso sobre el nombre. El de Artadi estaba acordado con Esquerra, pero con muchas reticencias por parte del PDeCAT, que aún le pide cuentas por haber abandonado el partido y romper el carnet. El PDeCAT quiere a Marc Solsona, alcalde de Mollerussa, mientras que el entorno de Artur Mas querría una operación atrevida y, tras correr la lista con diferentes dimisiones, permitir que fuera Ferran Mascarell, que ahora no es diputado, y que fue uno de los principales ideólogos del proceso soberanista al lado del propio Mas desde 2012.

Todo, todo, a pesar de esas negociaciones y aproximaciones entre partidos, pasa por la figura de Puigdemont, que considera que se puede derrotar al Estado, a partir de una gran presión de los gobiernos europeos, tras ese varapalo para la justicia española que ha llegado desde el estado federado alemán de Schleswig Holstein.