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Carmen Calvo, Núria Marín y Miquel Iceta en un mitin / EFE

JxCat se venga de ERC y pacta con el PSC la presidencia de la Diputación de BCN

Los exconvergentes ultiman con los socialistas la elección de Núria Marín, con el objetivo de mantener su influencia y frenar a los republicanos

05.07.2019 00:00 h.
6 min

Un acuerdo inesperado, pero perseguido desde el primer momento. Junts per Catalunya (JxCAT) ha querido negociar con el PSC la presidencia de la Diputación de Barcelona, y ultima los flecos para que la socialista Núria Marín sea la nueva presidenta. Eso supone dejar en la estacada a Esquerra Republicana, con el objetivo de frenar la ascendencia de los republicanos y de mantener la influencia en el órgano supramunicipal, que se considera determinante para aportar recursos y servicios a ciudades y pueblos de la provincia de Barcelona. JxCAT no perdona a ERC que pactara con el PSC para arrebatarle alcaldías como la de Sant Cugat.

Fuentes próximas a la negociación de las dos fuerzas políticas señalan que el acuerdo se podría anunciar de inmediato, teniendo en cuenta que el pleno de constitución de la Diputación de Barcelona tendrá lugar el próximo jueves 11 de julio. Se trata de 51 miembros, que deberán elegir al presidente o presidenta. El PSC, que se ha mantenido firme para lograr la presidencia --fue el partido más votado, aunque empató con ERC a 16 diputados provinciales-- se ha decantado por Junts per Catalunya al comprobar la reciprocidad, y después de una fructífera colaboración en el último mandato con el exconvergente Marc Castells, alcalde de Igualada.

Colaboración de Castells con el PSC

Castells ha logrado una gran complicidad con Pilar Díaz, alcaldesa de Esplugues de Llobregat, que ha sido la portavoz socialista en la Diputación. Ese trato, producto de una larga relación entre exconvergentes y socialistas, llevó a una negociación para renovar la institución, pero con la presidencia del PSC, que ganó las elecciones municipales.

Y, aunque cabe la posibilidad de que Díaz sea la presidenta en el último minuto, las fuentes consultadas se decantan por Núria Marín, alcaldesa de L’Hospitalet. Es el PSC quien decide, y prefiere que Marín ocupe ese cargo, para mostrar el ascenso electoral de los socialistas en las municipales, con mayorías absolutas en el área metropolitana, como es el caso de L’Hospitalet.

Marc Castells es el presidente de la Diputación de Barcelona / WIKIPEDIA
Marc Castells es el presidente de la Diputación de Barcelona / WIKIPEDIA

El papel de los Comuns

La Diputación de Barcelona es clave para todos los partidos. Las cuatro diputaciones catalanas tienen en sus presupuestos para 2019 un total de 1.420 millones de euros. Sólo la de Barcelona maneja 995 millones, siendo la tercera administración pública catalana, sólo por detrás de la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona.

En el acuerdo entre Junts per Catalunya y el PSC participan los Comuns, que lograron cinco diputados provinciales. Esos cinco, junto a los siete de los exconvergentes y los 16 de los socialistas, son suficientes para obtener la mayoría absoluta del total de 51 miembros de la Diputación.

¿Y Corbacho?

Esquerra se quedaría con alguna vicepresidencia con sus 16 diputados, mientras que los cuatro de Ciudadanos, los dos del PP o el único diputado de Tot Terrassa, la formación que ganó en la ciudad de Terrassa, con el actual alcalde, Jordi Ballart, no serían necesarios para completar mayorías.

Ada Colau, junto a Ernest Maragall y Jaume Collboni / EFE
Ada Colau, junto a Ernest Maragall y Jaume Collboni / EFE

Precisamente, con el concurso de Ciudadanos, el PSC corría un riesgo. Entre los cuatro diputados figura Celestino Corbacho, concejal en el Ayuntamiento de Barcelona. Su mala relación con Marín podía provocar un voto en contra o arrastrar los cuatro de Ciudadanos. Aunque Corbacho sí se había mostrado dispuesto a votar a un presidente socialista, el temor era que no lo hiciera por Marín. El otro factor es que la dirección de Ciudadanos no quiere saber nada de los socialistas.

Collboni y Colau, otro frente

El poder supramunicipal en Barcelona tiene otro componente. Se trata del Área Metropolitana de Barcelona. Es el llamado consejo de alcaldes el que elige la presidencia. Y es preciso que ese voto favorable sea de los alcaldes que representen dos terceras partes de la población del área metropolitana. Debe ser un alcalde, por tanto. Y quien tiene más posibilidades es Ada Colau, como alcaldesa de Barcelona, o algún alcalde o alcaldesa socialista, con lo que se podría recuperar la figura de Pilar Díaz. Eso forma parte de la negociación de los Comuns con el PSC, que lidera Jaume Collboni, para establecer el equipo de gobierno del consistorio barcelonés, y que sigue un rumbo específico. Fuentes socialistas señalan que la próxima semana se podría producir un avance ya sustancial.

Lo que se ha establecido, en todo caso, es una entente entre exconvergentes y socialistas. Las dos fuerzas políticas saben que el adversario electoral es Esquerra Republicana, que ha logrado un ascenso importante en todo el territorio catalán. El modelo de la Diputación de Barcelona podría ser único.

En el organismo supramunicipal de Tarragona la presidenta será la republicana Noemí Llauradó, tras un acuerdo entre ERC y Junts per Catalunya. En Girona será el exconvergente Miquel Noguer, tras un pacto con ERC, y en Lleida también las dos fuerzas independentistas ultiman un acuerdo.

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