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La presidenta del Parlament, Laura Borràs / SERGI PANIZO, PARLAMENT

Varios miembros de la cúpula de JxCat exigen la dimisión de Borràs

El partido de la presidenta del Parlament le pide que sea ella la que dé el paso antes de que la Mesa vote su destitución este jueves

5 min

Laura Borràs ha perdido el apoyo frontal y sin fisuras de su propio partido en la estrategia de blindarse en la presidencia de Parlament. Varios miembros de la dirección de JxCat le han pedido este martes que se aparte de forma voluntaria del cargo antes de que la Mesa la suspenda en la votación de este jueves. Cabe recordar que, tras la apertura del juicio oral por parte del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) por fraccionar contratos cuando dirigía la Institució de les Lletres Catalanes (ILC), PSC, ERC y la CUP ya han comunicado que le aplicarán el reglamento de la Cámara que la dejará sin el primer cargo institucional de Cataluña. 

La ejecutiva del partido la ha apoyado durante la reunión extraordinaria de este martes por la noche y ha remarcado que lo hacía “sin fisuras”. Con todo, poco después esta condición quedaba en el aire. Los que han mostrado su discrepancia con la "resistencia" que Borràs ejerce en la presidencia del Parlament piden su anonimato, pero critican la estrategia. Remarcan que en la reunión hubo "bastantes voces de peso" que reclamaron a la líder que diera un paso al lado. No lo hizo el secretario general de Junts, Jordi Turull, que salió en su defensa y marcó el sentido del comunicado final. 

Borràs quiere culpar a ERC y la CUP

La presidenta del Parlament rechazó dimitir, como ya ha reiterado en diversas ocasiones. La última vez, este martes por la noche en un hilo de su cuenta de Twiter donde instaba a los miembros de la Mesa a actuar “como diputados demócratas, respetuosos con los derechos fundamentales, y no como jueces o inquisidores”. También intentó justificar que la prevaricación y falsedad documental, los delitos por la que se sentará en el banquillo de los acusados, no están relacionados con la corrupción

La presidenta del Parlament, Laura Borràs, a la salida de una reunión de la ejecutiva de JxCat / EUROPA PRESS
La presidenta del Parlament, Laura Borràs, a la salida de una reunión de la ejecutiva de JxCat / EUROPA PRESS

El paso al lado que pide JxCat ya fue avanzado por PSC, ERC y la CUP. La suspensión que le exigirán, salvo sorpresas de última hora, mañana, no implica perder su escaño, solo dejar el cargo. Borràs, según fuentes cercanas al caso, espera este final para focalizar en los republicanos y los cupaires “toda la responsabilidad de su suspensión” y no quiere que nadie de su partido la sustituya. Esto dejaría el Parlament de forma temporal en manos de las vicepresidentas primera y segunda de la Mesa, Alba Vergès (ERC) y Assumpta Escarp (PSC), respectivamente.

Nadie quiere la presidencia del Parlament

El artículo 40 del reglamento de la Cámara catalana define cuál es la sustitución que se debe seguir. Esta previsión choca con la voluntad política de los republicanos, que tratan de impedir que este lío pase factura a la frágil estabilidad del Govern --justo lo contrario que persigue la propia Borràs--. Los de Pere Aragonès han invocado el acuerdo de gobierno que firmaron con JxCat en el que se recogía que las funciones y atribuciones de este cargo deberían recaer en alguien del partido neoconvergente. 

Diputados en el Parlament / David Zorrakino - EUROPA PRESS
Diputados en el Parlament / David Zorrakino - EUROPA PRESS

La segunda representante de Jxcat en la Mesa es Aurora Madaula --secretaria segunda--, pero su designación no cuenta con un apoyo mayoritario en JxCat. Hay una última carta sobre la mesa: Anna Erra. La diputada y actual alcaldesa de Vic (Barcelona) no se presentará a la reelección en las municipales y cuenta con un gran apoyo en la formación. Consiguió más votos que Borràs en el congreso del partido y se le considera una persona de la convergencia clásica. Lo mismo, precisamente, que Turull.