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El vicepresidente del Gobierno, Pere Aragonès (ERC), junto al presidente, Quim Torra (d), líderes de un independentismo acorralado por la Justicia / EUROPA PRESS

La justicia dinamita los cálculos electorales del independentismo

Los tribunales han puesto velocidad de crucero en los asuntos relacionados con el 'procés', lo que aboca a Cataluña a unas elecciones... pero ni JxCat ni ERC están preparados

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Desjudicializar la política para resolver el conflicto secesionista es una de las reivindicaciones más utilizadas por los independentistas en sus discursos. Sin embargo, Junts per Catalunya ha encontrado en los procesos judiciales un filón mediático, mientras que Esquerra no acaba de desmarcarse de sus socios, enrocados en el desafío secesionista.

La negativa del Tribunal Supremo a suspender la ejecución de la inhabilitación de Quim Torra decretada por la Junta Electoral Central (JEC), que posteriormente avaló la Junta Provincial, visualizó de nuevo ese cierre de filas de los socios de Govern, que contrasta con sus broncas internas y, sobre todo, con su pugna por administrar los tiempos electorales.

Roger Torrent, presidente del Parlamento de Cataluña / EFE
Roger Torrent, presidente del Parlamento de Cataluña / EFE

Tacticismo de JxCat

Dicho de otra manera, la agenda judicial torpedea el tacticismo de JxCat, que quiere agotar la legislatura, mientras que ERC, que supuestamente parte con ventaja en el próximo ciclo electoral tras su pacto de investidura con PSOE, no se atreve a soltar lastre todavía de los neoconvergentes. La justicia, este viernes dio muestras de ello, ha puesto velocidad de crucero en sus resoluciones sobre el procés, y ha estrechado el cerco en torno a Torra. De momento, salvado de la inhabilitación exprés gracias precisamente a sus socios republicanos. El presidente del Parlament, Roger Torrent, muy contundente y, a riesgo de seguir los pasos judiciales de su predecesora, Carme Forcadell, proclamó que Torra “es diputado a todos los efectos”.

Hasta ahora, los republicanos habían soslayado las situaciones de desobediencia planteadas por sus socios --Torrent frenó la investidura de Carles Puigdemont, algo que JxCat nunca le ha perdonado--, pero ahora deberán asumir un nuevo desafío, pues de ellos depende mantener el pulso con la justicia o dejar que Torra caiga.

Reunión de la Junta Electoral Central, que deberá pronunciarse sobre la inhabilitación de Quim Torra, en una imagen de archivo / EFE
Reunión de la Junta Electoral Central, que deberá pronunciarse sobre la inhabilitación de Quim Torra, en una imagen de archivo / EFE

La destitución del mandatario catalán forzaría un adelanto electoral, pues es poco probable que los neoconvergentes sometan a votación a un sustituto en el Parlament. “Es el presidente legítimo, como antes lo fue Puigdemont”, afirman fuentes soberanistas. JxCat ha dicho, por activa y por pasiva, que no quiere un avance de los comicios catalanes, a pesar de la parálisis gubernamental y del bloqueo de las instituciones, mientras que ERC no parece dispuesta a provocar una crisis de gobierno.

Resultados similares a 2017

“Ni unos ni otros tienen claro que vayan a despuntar en unas elecciones. Los resultados pueden ser muy similares, y tras el acuerdo entre ERC y PSOE, eso se puede convertir en un serio problema para los republicanos”, afirman esas fuentes.

En efecto, los sondeos que manejan algunos partidos apuntan a un trasvase de voto entre PSC, Ciudadanos, PP y Vox, mientras que el bloque independentista podría aumentar respecto a 2017, pero no de forma significativa, aunque la CUP crecería al presentarse como el garante de las esencias rupturistas. Los Comuns confían en un gobierno tripartito que incluya a ERC, que prefiere esperar a que se resuelva la situación de Oriol Junqueras, en prisión preventiva y con posibilidades de tener permisos, e incluso un tercer grado restringido, en los próximos meses. La presencia del líder de Esquerra en una campaña electoral puede ser impactante, pero no puede ser candidato porque está inhabilitado para ejercer cargo público. Sin embargo, los republicanos tampoco tienen consolidado a su virtual presidenciable, Pere Aragonès, y de ahí que prefieran esperar.

¿El turno de Borràs?

Tampoco lo tiene JxCat, aunque en los últimos días ha sonado con fuerza Laura Borràs, actual diputada en el Congreso, también con problemas judiciales por adjudicar supuestamente contratos a dedo.

En definitiva, ni Junts --que es la formación con potestad para convocar elecciones-- ni ERC parecen estar preparados para unas elecciones. Pero la hiperactividad judicial marca su timing.