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Efectivos de Guardia Civil y Mossos d'Esquadra, el pasado 20 de septiembre en Barcelona / EFE

La Guardia Civil focaliza la inacción de los Mossos d'Esquadra en el Departamento de Economía

El informe del instituto armado sobre los incidentes del 20S evidencia que cuando hubo voluntad de colaboración se acabaron los problemas

11.10.2017 00:00 h.
3 min

La Guardia Civil ha lanzado un durísimo ataque contra el mayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero, al que acusa de inacción y falta de apoyo durante los incidentes acaecidos durante el 20 de septiembre en el trascurso de las más de 40 entradas y registros que el juez de instrucción número 13 de Barcelona ordenó en distintos puntos de la provincia.

El informe apunta en concreto a los hechos que sucedieron en el Departamento de Economía, lugar en el que permanecieron literalmente recluidos durante horas guardias y funcionarios judiciales que participaban en el registro de la consejería. En la calle, una multitud impedía cualquier entrada o salida de edificio.

Una de cal, una de arena

Los mossos llegaron tarde y no facilitaron inicialmente ningún tipo de solución ni apoyo a los agentes del instituto armado. Caso radicalmente opuesto al acaecido, a esa misma hora, en Sabadell, en el domicilio de Joan Ignasi Sánchez, concejal en el ayuntamiento de esa población y sobre el que pesaba una orden de registro y detención por parte del juez del 13.

La Guardia Civil irrumpió a las nueve de la mañana en ese domicilio. En menos de 15 minutos, más de 100 jóvenes pertenecientes a distintos casales populares se personaron ante la puerta del imputado. A las 9.30 el registro había acabado y los guardias se disponían a trasladar al detenido al cuartel para que fuera interrogado y reseñado. Pero en esos 30 minutos transcurridos la cifra de congregados se había multiplicado por tres.

Policías unidos

A las 10.30 llegó un equipo de apoyo del GRS (Grupo de Reserva y Seguridad), los antidisturbios de la Guardia Civil, para garantizar la salida de los agentes de la policía judicial y la del detenido. Pero la multitud aumentaba y la Benemérita vio oportuno requerir la presencia de los mossos.

Eso ocurrió pocos minutos después. Sobre las 12, y tras el análisis de la situación por parte del equipo conjunto que se improvisó pero que se mantuvo en todo momento coordinado, antidisturbios de los Mossos y de la Guardia Civil, aprovechando la salida anexa de un parquin situado en el sótano del edificio, lograron hacer una pantalla de seguridad que permitió la salida de los vehículos oficiales, con los agentes, el detenido y la comitiva judicial.

Querer es poder, viene a decir la Guardia Civil en su informe, y pone el ejemplo de Sabadell como el escenario ideal de actuación conjunta.

Los Mossos insisten en que si hubieran sido aviados con antelación (y como es costumbre), la coordinación aún hubiera sido mejor.

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