Los españoles cómplices con el independentismo

Intelectuales, profesores y periodistas que rechazan al Gobierno del PP son buscados por los medios catalanes para apuntalar el secesionismo

Una recreación de los opinadores españoles que apoyan la independencia / PEPE FARRUQO
04.02.2018 00:00 h.
10 min

A la búsqueda de altavoces. Si en Madrid y en el conjunto de España se alcanza un cierto consenso sobre la situación en Cataluña --es el gobierno catalán el que se saltó las leyes y obligó al Ejecutivo de Mariano Rajoy a tomar medidas-- es necesario actuar directamente en Cataluña. Y es lo que hacen. Se trata de intelectuales, profesores y periodistas españoles que, conscientes o de forma tangencial, han acabado apuntalando las tesis del independentismo.

Y los medios catalanes, principalmente de la Generalitat --o sea, públicos y subvencionados--, les ofrecen esos altavoces un día y otro también: se trata de nombres como Ramón Cotarelo, Suso de Toro, Ernesto Ekaizer, Antón Losada, Elpidio Silva, Jorge Vestrynge o Beatriz Talegón. No tienen ‘censuras’, y pueden tachar al Estado español de “franquista” sin ninguna cortapisa, asegurando en paralelo que no existe una democracia en España y que la libertad de expresión está cercenada.

Eco en los medios nacionalistas

Son activos en las redes sociales y reproducen los mensajes nacionalistas. El soberanismo les aplaude, sin matizar esas críticas tan severas a España. En programas de TV3, en Catalunya Ràdio, en RAC1, del Grupo Godó, pero también en las páginas del diario Ara, o de diarios digitales independentistas, tienen el campo libre.

Uno de los más contundentes es Ramón Cotarelo García, catedrático emérito de Ciencia Política y de la Administración de la UNED, con una extensa obra publicada, con manuales que han estudiado cientos de estudiantes en las últimas décadas --por cierto firmadas por Ramón García Cotarelo-- y que, desde la izquierda republicana, asegura que España “no es una democracia”, y que se mantienen las características “franquistas” del Estado.

España, sin remedio

Cotarelo es invitado en programas de TV3, como Preguntes Freqüents, y en Tarda Oberta, y en Catalunya Ràdio. Sus reflexiones se reclaman de forma periódica para reforzar –lo pretenda él o no-- el ideario independentista según el cual España no tiene remedio y es mejor constituir un país nuevo.

También ha criticado, de hecho, al resto de intelectuales españoles por no situarse al lado de la causa soberanista, al entender que se debe decidir entre ponerse “al lado de los que mandan, o al lado de los que padecen”, situándose él en ese segundo lado. Favorable a un referéndum de autodeterminación, apoyó el del 1-O y consideró que si ganaba por un voto el sí se debía declarar la república, y que sería “la tercera vez que se hubiera declarado en Cataluña”.

Los catalanes, mejores

En esa misma línea se pronuncia el escritor gallego Suso de Toro, con una larga publicación de títulos de narrativa en gallego, y autor de la biografía de Rodríguez Zapatero, Madera de Zapatero, retrato de un presidente. Suso de Toro es agresivo en las redes sociales, siempre contra el PP, por su actuación en la cuestión catalana. El escritor gallego es mimado también en los medios de la Generalitat, y en el diario Ara, donde aseguró que Cataluña es un “país culto” que siempre “se ha contenido”.

La sociedad catalana, a su juicio, “se sabe más culta, más cívica, más capaz que la media española”. Esas aseveraciones, claro, gustan en Cataluña, que se contrastan con la idea de que España “no es una nación”, y que Madrid “no es una ciudad, es una Corte, donde no se está acostumbrado a crear sus propias empresas, como sí ocurre en Cataluña”.

Todo eso suena a música celestial para el soberanismo, que ha sido acusado de difundir un “supremacismo” para justificar la ruptura con España. Sus intervenciones son periódicas. Tanto en el caso de Cotarelo, como de Suso de Turo, los dos fueron entrevistados en el programa El diván, de Sílvia Cóppulo, para los medios públicos de la Generalitat.

Contra la justicia española

Con más matices, con más sutileza, se maneja Antón Losada, profesor de Ciencia Política de la Universidad de Santiago de Compostela. Sus críticas al PP son diáfanas, acompañadas de retratos siempre afilados --desde el conocimiento exhaustivo-- de Mariano Rajoy. Losada interviene en la emisora RAC1, pero también es demandado por los medios de la Generalitat y los diarios digitales independentistas, como El Nacional.

Losada, que formó parte del gobierno de la Xunta como colaborador estrecho del líder del BNG Anxo Quintana, es favorable a un referéndum consultivo, y asegura que ese es el deseo de la mayoría de la sociedad catalana. Insiste en que en Cataluña se vive “un problema político que se debe resolver políticamente”, y rechaza una y otra vez todas las operaciones judiciales en contra del proceso soberanista.

Ekaizer y Silva

En el ámbito judicial, que se aborda con todo lujo de detalle en los medios públicos y en los digitales soberanistas, destacan dos voces a las que se acude con frecuencia: el periodista de larga trayectoria, Ernesto Ekaizer, y el exjuez --condenado por prevaricación-- Elpidio Silva.

En el caso de Ekaizer, que publica en el diario Ara sus informaciones sobre el juez Pablo Llarena, en las que ha ido anticipándose a sus movimientos, y en las que constata que se intensificará la operación judicial contra los responsables del movimiento independentista, ponen de manifiesto --a juicio del soberanismo-- que existe una gran operación jurídico-política en contra de la idea de la independencia, lo que supone un ataque a la democracia. Sus apariciones en los medios son constantes, y refuerzan --sea o no su propósito-- la causa independentista, al criticar de forma constante a la administración de justicia española.

Emocionados con ERC

El caso de Elpidio Silva es similar, aunque el exjuez es más contundente y opina abiertamente sobre la justicia española, reclamando que desaparezca la Audiencia Nacional, y aseverando que se vive en el “postfranquismo”, denunciando la llamada “operación Catalunya”, que, supuestamente organizó el Ministerio del Interior contra los responsables del Gobierno de la Generalitat para minar el campo soberanista.

Otras voces que se oyen con frecuencia, que son reclamadas para que ofrezcan una visión desde España, --sabiendo que es muy parecida a la del soberanismo catalán-- pero con la pretensión de que se ofrece pluralidad, son las de Beatriz Talegón, exsecretaria general de la Unión Internacional de Jóvenes Socialistas --que se ha movido en todas direcciones dentro de la izquierda española, pasando por el PSOE, sin consolidar ningún proyecto-- y las de Jorge Vestrynge, que, desde sus primeros años en la política en Alianza Popular hasta ahora, como izquierdista internacionalista, simpatiza con el soberanismo.

Los "burros" en Madrid

Talegón se prodiga en las tertulias, se muestra admiradora de Cotarelo y asegura que se emociona con los actos de ERC. Con una gran actividad en las redes sociales, las opiniones de la exsocialista son como agua de mayo para los medios soberanistas al reforzar la idea de que lo que se defiende es perfectamente defendible, y es el PP y el aparato judicial los que no desean entender que se está frente a un “problema político”, y no judicial, en un momento en el que se debe decidir la investidura de Carles Puigdemont, con divisiones en el propio campo independentista. 

Las reflexiones de Vestrynge también se aplauden con profusión cuando señala que se colabore conjuntamente para derrotar al PP. “No nos dejéis solos con los burros que hay en Madrid, por favor”. 

Son los españoles que, directamente o seducidos por la presencia en los medios, se prestan al independentismo.

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JoaquinM 04/02/2018 - 10:03h
El titular, y todo el artículo, repite hasta la saciedad la barbaridad de dar a entender que en el conjunto de los "españoles" no se encuentran los catalanes, y de contraponer "españoles" y "catalanes" como realidades comparables. Perfecta neolengua separatista, sr. Manchón.
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