ERC toma la palabra a Puigdemont: si no vuelve, Junqueras presidente

Los republicanos esperan que Junqueras salga de prisión y rechazan cualquier operación que pase por un delegado del expresidente para gobernar desde Bélgica

Oriol Junqueras y Gabriel Rufián (ERC) con Carles Puigdemont (JuntsxCat) / FOTOMONTAJE DE CG
05.01.2018 00:00 h.
6 min

El plan estaba claro y lo sigue estando, pero resulta que el interesado no tiene ningún deseo de volver a Barcelona si eso comporta pasar por la cárcel. Ese interesado es Carles Puigdemont, que reclama un pacto de Estado con el Gobierno español para volver, algo que rechaza por completo el Gobierno español. Ante esa situación, y a la espera de que los magistrados del Tribunal Supremo decidan este viernes si Oriol Junqueras sale de prisión, la dirección de Esquerra Republicana ha comunicado al núcleo de la lista de Puigdemont que si no vuelve, el presidente debe ser Junqueras.

No habrá más tretas, porque Esquerra entiende que no se puede gobernar desde Bélgica a través de una especie de delegado de Puigdemont, que ese mismo núcleo del expresidente pretende que sea o bien Elsa Artadi o Jordi Turull. Para los republicanos sería una exigencia que no podrían aceptar. Y, aunque nadie lo quiere admitir, la consecuencia de esa parálisis sería la convocatoria de unas nuevas elecciones.

Junqueras, salga o no de prisión

Junqueras declaró este jueves ante los magistrados del Tribunal Supremo. Se proclamó como un hombre de “paz”, dispuesto a gobernar para lograr consensos, y lejos de la vía unilateral por la que apostó Puigdemont desde su investidura en enero de 2016.

El argumento principal para reclamar su salida de prisión --se encuentra en la cárcel como medida cautelar, dictada por la juez Carmen Lamela de la Audiencia Nacional y confirmada por el magistrado del Supremo Pablo Llarena-- es que ahora, tras las elecciones del 21-D, es representante de una parte de la sociedad catalana, y que debe ejercer esa labor. El juez decidirá este viernes, como también estará en sus manos, si Junqueras se mantiene en prisión, trasladarle a cárceles catalanas, para facilitar sus derechos políticos, que no los pierde en ningún momento. Es decir, pase lo que pase este viernes, Junqueras podrá recoger su acta de diputado y ser investido como presidente si llega el caso.

Negociaciones urgentes

Los republicanos han adoptado un plan que es exactamente el mismo que el de Puigdemont. No quieren ni pueden ahora enfrentarse a la lista de Puigdemont, en la que participa el PDeCAT. Y la idea es la siguiente: si se pretende restituir el Govern, antes de que fuera cesado por el presidente Mariano Rajoy a través del 155, Puigdemont debe regresar de su exilio en Bruselas. Si no lo hace, toma su lugar el que era vicepresidente. ¿Quién? Oriol Junqueras. ¿Hay otras posibilidades? Ninguna por parte de Esquerra Republicana, que no ve posible otro candidato.

Las negociaciones se intensificarán en los próximos días. La decisión de Rajoy de no agotar los plazos para iniciar la nueva legislatura, obliga a Junts per Catalunya, ERC y la CUP a llegar a un acuerdo para la presidencia de la Mesa del Parlament lo antes posible. La apertura de la legislatura será el 17 de enero, mientras que el debate de investidura del presidente de la Generalitat está fijado para el 31 de enero. Esquerra tiene su nombre para la Cámara: Carles Mundó, porque Carme Forcadell no tiene demasiados deseos de poner en peligro su situación judicial.

Colomines lidera la operación Puigdemont

Elsa Artadi, Eduard Pujol, Jaume Clotet, Albert Batet, Damià Calvet y Miquel Àngel Escobar negocian en nombre de Puigdemont, junto a Pere Aragonés, Roger Torrent y Oriol Bacardit por parte de ERC. La CUP tiene a Carles Riera, Núria Gibert y a Natalia Sánchez como representantes. Y, precisamente, Carles Riera, reclamó este jueves a Puigdemont que diga cómo pretende ser presidente y poner en marcha la república catalana. Como ideólogo de toda la operación, por parte de Puigdemont, figura Agustí Colomines, que insiste en que no cabe otra fórmula que la de investir de nuevo al expresidente para forzar, otra vez, un pulso con el Estado.

Pero Esquerra utiliza sus piezas. Ni una palabra más alta que otra, siguiendo el plan acordado por todos. Pero ello no quiere decir que el diputado Gabriel Rufián no pueda avanzar algunas cosas: “El plan A es el presidente legítimo de Cataluña, Carles Puigdemont, que dijo que volvería. Si no vuelve, el plan B es Oriol Junqueras, sería lo más parecido a restituir el Gobierno legítimo de Cataluña”, aseguró este jueves.

Todo con formas exquisitas, muy inglés, pero la guerra se ha iniciado. O, más bien, se ha mantenido y se ha intensificado en las últimas semanas. Junqueras ha estado y sigue en prisión. ¿Votará Esquerra a un delegado o delegada de Puigdemont? No, thanks!

¿Quiere hacer un comentario?
Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Más información