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Josep González Cambray ha anunciado la dotación de 384 euros por cada alumno vulnerable / EFE

Las direcciones de colegios públicos de Barcelona se rebelan contra Cambray

Responsables de escuelas de infantil, primaria, secundaria y centros de educación especial de Barcelona, Maresme, Vallès Oriental y el Penedès firman una contundente carta al 'conseller'

6 min

Las direcciones de los centros de enseñanza públicos de la ciudad de Barcelona han hecho pública una carta dirigida al conseller de Educación, Josep Gonzàlez-Cambray (ERC), en el que expresan su malestar con su gestión y en la que afirman que están "cansados de afrontar situaciones complicadas sin sentir la complicidad del departamento".

La carta, que firman todas las direcciones de los centros públicos de educación infantil, primaria, secundaria y centros de educación especial de Barcelona, Maresme, Vallès Oriental y el Penedès, explica que llevan dos años gestionando una pandemia "que ha pedido reinventarnos continuamente con los centros abiertos, reajustando nuestra organización en cada momento de pandemia".

Denuncian su menosprecio

"A menudo hemos dejado de lado nuestra vida personal para gestionar el Covid y hemos seguido con compromiso el liderazgo pedagógico y el impulso de la transformación educativa en la que estamos inmersos todos los centros", alegan.

Sin embargo, el hartazgo de las direcciones ha culminado "por la forma en que se nos comunican los cambios de la gestión de los centros. Siempre nos enteramos por la prensa, hecho que consideramos un menosprecio importante hacia nuestro trabajo y hacia toda la comunidad educativa".

"No hemos tenido voz ni voto"

"Ni en las noticias que nos llegan por los medios de comunicación, ni en los contenidos recibidos a través de las reuniones a las que asistimos, hemos tenido voz ni voto", se quejan.

Por todo ello, trasladan su "malestar por la gestión comunicativa y de recursos en los últimos años por parte del Departamento".

Reclaman consenso

Piden al conseller "trabajar y consensuar aquellos puntos y temas que, desde nuestro día a día en los centros, creemos que suponen un impedimento al desarrollo de una escuela pública realmente inclusiva y de calidad".

Entre otras cosas, los directores de los centros públicos reivindican el despliegue del decreto de inclusiva para poder atender la diversidad, con más recursos humanos, materiales y formación docente "que nos permitan atender realmente a todas las criaturas asegurando la igualdad de oportunidades para todos".

"Añadir más programas y formaciones con un calendario inmediato y con carácter obligatorio, sin tener en cuenta la situación de cada centro, lleva a dejar de lado prioridades de los proyectos y genera ahogo y cansancio a equipos directivos y docentes", se quejan los directores, que piden "más asesoramiento de personas expertas que formen in situ en las aulas".

Recortes y fin de la inmersión monolingüe

Las direcciones también denuncian "desinformación" sobre cómo actuar ante la demanda por parte de familias que piden que un 25% de la clases se impartan en castellano: "Necesitamos que el Departamento asuma la responsabilidad legal para que no recaiga sobre las direcciones y nos acompañe desde el inicio en su caso".

El 'conseller' de Educación de la Generalitat, Josep Gonzàlez Cambray, visitando la escuela de Canet de Mar con una pintada exigiendo el monolingüismo en catalán de fondo / EFE
El 'conseller' de Educación de la Generalitat, Josep Gonzàlez Cambray, visitando la escuela de Canet de Mar con una pintada exigiendo el monolingüismo en catalán que defiende / EFE

También reivindican más horas de coordinación para "reflexionar, organizar y construir proyectos pedagógicos coherentes y sólidos" y "recuperar y mejorar las plantillas de antes de los recortes", por lo que consideran "indispensable" mantener definitivamente los refuerzos que han llegado por la Covid.

Cambio de calendario

Sobre los cambios en el calendario de inicio de curso, los directores afirman que les genera "inquietudes por lo que supone la planificación y organización del curso", y advierten de que deberían tener la plantilla completamente asignada en junio para poder preparar el curso.

Otra de las quejas es que el nuevo currículo de primaria se les envió en plena gestión Covid "y con muy poco tiempo para valorarlo y poder hacer aportaciones", y dicen que en el caso de secundaria "supone un cambio profundo de transformación educativa que deberemos aplicar en septiembre, sin tiempo de debate pedagógico en los centros".

Piden reunirse con el 'conseller'

"Y en cuanto al currículo de bachillerato, necesitamos saber en qué momento llegará, qué centros ofrecerán este nuevo bachillerato, qué dotación de plantilla requerirá y qué formación acompañará este despliegue", añaden.

"También es necesario que entre centros y departamento haya una comunicación y confianza que se vea reflejada a nivel social promoviendo una imagen de cohesión y profesionalización de los equipos docentes", concluyen los directores, que solicitan una reunión con Cambray "para compartir estas inquietudes y obtener respuestas".