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Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, en una concentración de entidades provivienda pública en Barcelona / CG

Colau concede 27 subvenciones a asociaciones afines a Barcelona en Comú

El conglomerado de entidades con sede en el Observatorio DESC 'cuela' 21 proyectos pagados con dinero público al Ayuntamiento de Barcelona

6 min

El Ayuntamiento de Barcelona, que comanda Ada Colau, ha repartido al menos 27 subvenciones a asociaciones afines a Barcelona en Comú (BComú), partido de la primera edil, en 2020. Lo que es más: el conglomerado de entidades que comparte sede en el Observatori DESC, una suerte de granja de subvenciones del número 43 de la calle Casp de la Ciudad Condal, donde trabajó Colau, ha presentado 21 de los 27 proyectos que se pagarán con dinero municipal.

Según figura en la primera ronda de subvenciones de 2020 entregada por el ayuntamiento [consultar aquí], en las destinadas a proyectos concretos, las asociaciones y cooperativas afines a los comunes vuelven a salir beneficiadas. Se llevan ayudas para 27 intervenciones en la ciudad. Hasta 21 de estos proyectos pagados con dinero público se pilotarán desde Grup Ecos, un paraguas de cooperativas situado en el número 43 de la calle Casp de Barcelona, donde también está Observatori DESC, entidad social que empleó a Colau cuando ésta era líder de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). La cuantía es muy pequeña, cerca de 100.000 euros, pero se anticipa a las rondas mayores de subvenciones municipales: las que premian proyectos de Economía Social y las ayudas a la acción comunitaria. Aún no se han repartido por el Covid-19.

 

 

Ada Colau en una de las actuaciones de la 'Plataforma de afectats per la Hipoteca' / YOUTUBE

Enginyers sense Fronteres, Crític o Irídia

Antes de que el Ayuntamiento de Barcelona asigne sus subvenciones de más cuantía para 2020, los pagos a proyectos ya anticipan tendencias. Cinco cooperativas sitas en el número 43 de la calle Casp, el vivero de entidades afines a BComú, se llevan 58.250 euros. Son Sostre Cívic, Crític, iActa Sociojurídica, Opcions y Celobert. A esta cuantía se le suman los proyectos de otras asociaciones afines que pagará el Ayuntamiento. Irídia se llevará 20.000 euros para el centro de denuncias contra la violencia institucional Saidavi. Enginyers sense Fronteres (ESF), donde trabajó de project manager Eloi Badia, actual concejal de Transición Ecológica y Emergencia Climática, ingresará 4.500 euros.

Subvenciones del Ayuntamiento a entidades afines a BComú (2020)
Entidad Subvención para proyectos
Sostre Cívic 21.800 euros
DiomCoop 8.500 euros
Crític 4.500 euros
iActa Sociojurídica 12.000 euros
Opcions 13.650 euros
FAVB 2.375 euros
Irídia 20.000 euros
Enginyeria sense Fronteres 4.500 euros
Celobert 6.300 euros
Aprosex 2.950 euros
OTRAS 3.000 euros
Total 99.575 euros

La Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (FAVB), a la espera de la gran ayuda anual del Ayuntamiento para "asesoramiento vecinal", ingresa 2.375 euros para la iniciativa Decidim Participar. DiomCoop, la cooperativa de exmanteros, 8.500 euros. Aprosex, que brega por la regulación del trabajo sexual, la misma postura que defiende BComú frente a las feministas abolicionistas, pellizca 2.950 euros. Otras, el sindicato de trabajadoras sexuales que aboga por lo mismo que Aprosex y BComú, la legalización de la prostitución, se lleva 3.000 euros del Ejecutivo local que forman este partido y el PSC. La Audiencia Nacional anuló los estatutos de Otras en 2018 al ver "ilegalidad manifiesta" en los mismos. Fue a raíz de un recurso de la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres y la Plataforma 8 de Marzo de Sevilla.

Al lado de Colau y los comunes

Las subvenciones a proyectos de estas asociaciones no tendrían mayor enjundia y quedarían camufladas en miles de otras ayudas municipales salvo por un extremo: son entidades que salen rutinariamente en defensa de la gestión de BComú. Operan de forma simbiótica con el ayuntamiento: son la galaxia social de Ada Colau y los suyos. Ocurrió, por ejemplo, en junio de 2019, cuando la FAVB presentó en rueda de prensa sus exigencias al futuro alcalde o alcaldesa de Barcelona tras las elecciones municipales. Solo Barcelona en Comú cumplía las exigencias que planteó el conglomerado vecinal. Sea casualidad o no, la FAVB comparte también con BComú sus ideas contra el turismo masivo o la municipalización del agua.

Cabe recordar, además, que la constelación social de BComú, que ahora el partido riega con subvenciones, ha servido también como cantera de dirigentes para la confluencia de izquierdas. Salen de este espacio la propia alcaldesa, sí, pero también Eloi Badia (Enginyers sense Fronteres); Tatiana Guerrero (FAVB-Aliança contra la Pobresa Energètica) y ahora asesora en políticas sociales públicas. Por su parte, Observatori DESC, no beneficiado en esta convocatoria pero sí en otras, y que comparte sede con las entidades que ahora han colado proyectos, fue la cantera de otros dirigentes de los comunes como la propia Colau; Gerardo Pisarello, ex primer teniente de alcalde; Gala Pin, exconcejal de Ciutat Vella; Águeda Bañón, directora de comunicación del Ayuntamiento; Sílvia González, técnica de redes en el consistorio; y Carlos Macías, asesor de Alcaldía y que trabajó en DESC, sí, pero fue también portavoz de la PAH tras la entrada en política de la actual primera edil.