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De izquierda a derecha: Josep Lluís Alay, Alexander Dmitrenko y Carles Puigdemont / CG

Rusia reniega del 'conseguidor' de Josep Lluís Alay

La embajada en Madrid se desmarca de Alexander Dmitrenko, mientras el empresario asegura que solo medió en el caso de extradición de un mafioso en España

6 min

La Federación Rusa se desmarca del empresario conseguidor de Josep Lluís Alay, jefe de la oficina del expresident catalán fugado en Bélgica, Carles Puigdemont. La embajada de la potencia euroasiática en Madrid se ha dirigido a este medio para surayar que el directivo Alexander Dmitrenko no tiene relación con la legación diplomática. El ejecutivo, a su vez, ha explicado que su vínculo con Alay se limitó a intervenir entre las fiscalías rusas y españolas en el caso de la extra​dición de un mafioso. 

A preguntas de este medio, Dmitry Bolbot, secretario de prensa de la embajada rusa en Madrid, ha indicado que Dmitrenko "no tiene relación" con la oficina diplomática. Asimismo, el representante ha agregado que la página web del directivo [consultar aquí] "no tiene vínculo" con la oficina de Yuri Korchagin, embajador en España y uno de los diplomáticos con carrera más dilatada en nuestro país. 

'Caso Voloh'

Con esta declaración, la Federación Rusa se desmarca de las acusaciones de que el independentismo catalán mantuvo contactos con figuras prominentes de la sociedad de este país. Ello es importante porque figura en el sumario del macrocaso judicial Voloh, que examina la posible corrupción del empresariado independentista, y que cuenta con una pieza separada para peinar los contactos que Alay con empresarios, exespías y periodistas rusos

Josep Lluís Alay (i), jefe de la oficina de Carles Puigdemont, en un acto con el 'expresident' fugado / EFE
Josep Lluís Alay (i), jefe de la oficina de Carles Puigdemont / EFE

La causa, cuyo contenido han avanzado medios como El Confidencial y El Periódico, se sustenta en las sospechas de que el jefe de la Oficina de Puigdemont maniobró para mantener contactos con emisarios indirectos del Kremlin. Supuestamente, para conseguir apoyo a la causa independentista catalana en torno al año 2017. 

Alay lo niega, pero se abre a las dictaduras

En diversas entrevistas concedidas en las últimas horas, Josep Lluís Alay ha negado de plano tratar de recabar el apoyo del Gobierno ruso a un intento de secesión catalana. El también profesor universitario, que cobra sueldo público con arreglo a su cargo, ha asegurado que "jamás" maniobró para acercarse al Kremlin

Eso sí, entrevistado en RAC1, Alay admitió que "ha superado las democracias occidentales". Con ello sugirió que en su labor para defender la causa nacionalista catalana, los límites de la Unión Europea y las democracias consolidadadas ya no existen. "Desde 2017", precisó sin morderse la lengua. 

Dmitrenko: "Intervine para una extradición"

¿Qué dice su presunto conseguidor en esos contactos? En conversación con este medio, Alexander Dmitrenko reiteró que "no hubo contactos" entre Alay y el Kremlin. Tampoco con Vasily Khristoforov, una de las máximas figuras de la mafia rusa. "Yo solo medié, y de forma indirecta, para que [el abogado] Gonzalo Boye consiguiera un cliente en Rusia", ha explicado. 

Alexander Dmitrenko durante la entrevista con Crónica Global  / LENA PRIETO
Dmitrenko, en una entrevista con 'Crónica Global'  / LENA PRIETO

Según el empresario, el contacto se produjo en el marco de un caso judicial en España: el que afectaba a Valery Postrigan. "Rusia le reclamaba porque escondía bienes en España tras un escándalo en su país. Yo intercedí entre la fiscalía rusa y la española y, en el marco de ese caso, llamamos a Boye, pues es abogado experto en extradiciones", ha explicado. Tras ello, Dmitrenko logró que Boye asumiera la defensa de Khristoforov, sobre quien pendía una prohibición de viajar al espacio Schengen. "Un caso llevó al otro, pero fueron contactos judiciales. Y no hay nada ilegal en conseguir un cliente para un abogado", ha reiterado. 

¿Qué contactos hubo y con quién?

En este entramado de paradiplomacia independentista, el elemento nuclear es la falta de transparencia sobre qué contactos, con quién, para qué y con qué dinero hizo Josep Lluís Alay. Como explicó este medio, los partidos secesionistas han bloqueado las explicaciones parlamentarias sobre el asunto que ha pedido el PSC, pese a que el director de la oficina de Carles Puigdemont cobra un sueldo público de la Generalitat de Cataluña y no tiene agenda pública fija. 

La corriente de fondo es también qué nivel de cercanía llegó a obtener el independentismo catalán con Rusia. Ello es parte de una pieza separada del macroproceso que emanó de la operación Voloh, aunque también ha generado un virulento debate en el campo político y público. No en vano, el Parlamento Europeo estudiará la injerencia rusa en los 27 Estados, con el procés catalán de fondo. Asimismo, el posible vínculo entre secesionismo catalán y la potencia euroasiática ha vuelto a la palestra por la agresión bélica de Rusia a la vecina Ucrania, que ha provocado la repulsa internacional, la condena de la Asamblea General de Naciones Unidas y un ramillete de sanciones económicas.