Comisaría de la Guardia Urbana de Barcelona en Ciutat Vella

Comisaría de la Guardia Urbana de Barcelona en Ciutat Vella Ayuntamiento de Barcelona

Política

Barcelona inyecta 600.000 euros para adecuar la comisaría del Raval criticada por los sindicatos de policía

Las organizaciones sindicales de la Guardia Urbana llevan años advirtiendo de los déficits que observaron en el edificio: ascensores que no funcionan, falta de plazas de aparcamiento, plantas sin climatizar y vestuarios sin agua caliente

10 abril, 2024 00:00
Sara Cid Miriam Saint-Germain

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El Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado una licitación pública, valorada en más de 600.000 euros, con el objetivo de mejorar las instalaciones de la comisaría de la Guardia Urbana de Barcelona (GUB) en el barrio del Raval. El bloque, ubicado en la calle Tàpies número 4, es una antigua sede administrativa del Consell Comarcal, rehabilitada como un edificio policial en el año 2022.

A pesar de que se trata de una obra que ya estaba prevista desde antes de la primera reforma, la que permitió adecuar la sede administrativa para convertirla en una comisaría, los sindicatos policiales ya advirtieron (incluso antes de la inauguración) de que ni el lugar elegido era el idóneo, ni el edificio era el adecuado. “El edificio tiene muchas carencias y los agentes llevan dos años pagando las consecuencias. Es lo que pasa cuando desde la Administración reciclan edificios…”, lamenta José Casas, responsable de Guardia Urbana en UGT

Críticos con la ubicación

Así son las cosas, los sindicatos de la GUB llevan años advirtiendo de los déficits que observaron en el edificio: ascensores que no funcionan, falta de plazas de aparcamiento, plantas sin climatizar y vestuarios sin agua caliente. Aunque la nueva licitación prevé una mejora en todos estos puntos, los portavoces sindicales lamentan la tardanza. 

La Guardia Urbana de Barcelona

La Guardia Urbana de Barcelona GUB

Eugenio Zambrano, policía y líder de CSIF en Barcelona, sostiene que el consistorio ya ha destinado una gran cantidad de dinero público a acondicionar esta comisaría sin que haya conseguido remediar sus carencias. De hecho, antes de la mudanza a esta nueva comisaría, que tiene el mayor ratio de trabajo y de agentes de la Guardia Urbana de toda Cataluña, Zambrano ya vaticinaba que “Tàpies –haciendo referencia a la calle donde se encuentra– no era una ubicación táctica ni estratégica”. 

Obra prevista en un edificio obsoleto 

Es más, el líder de CSIF apuesta por “tirarla abajo y volver a hacerla” ya que, según su parecer, esta comisaría será un pozo sin fondo de dinero público, pues tarde o temprano la Guardia Urbana tendrá que trasladarse a otro edificio que sí cubra las necesidades que tiene el cuerpo. 

No obstante, desde CCOO, el portavoz de la GUB, Jordi Gallart, se muestra algo más esperanzado con esta nueva licitación. “Es una obra que ya estaba prevista, y aunque los agentes han tenido que asumir y adaptarse a las evidentes carencias del edificio, esperamos que con esta obra se ponga solución a los principales problemas que presenta esta instalación obsoleta”, asegura Gallart a preguntas de Crónica Global

16 semanas conviviendo con los trabajos

Entre los problemas que lamentan los sindicatos y que se prevén corregir con esta futura obra, destaca la inutilidad de los ascensores del núcleo central, la instalación de placas fotovoltaicas para garantizar agua caliente en los vestuarios de la última planta, la climatización de varias plantas, así como la reforma del patio posterior para adecuarlo como aparcamiento de motocicletas. De hecho, indican las fuentes consultadas, “algunos agentes han llegado a quedarse encerrados en los ascensores del edificio”.

Guardia Urbana Ciutat Vella

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“Esperamos que esta obra no sea un nuevo parche y que realmente sirva para adecuar las estas instalaciones, pues hasta ahora se han ido haciendo pequeñas chapuzas”, lamenta Jose Casas, de UGT. Según fuentes del consistorio, las empresas que quieran presentarse al concurso público podrán hacerlo hasta el próximo 29 de abril. Luego, se iniciarán los trámites para decidir qué licitador consigue quedarse con la reforma: una obra que se compaginará con el día a día de los agentes durante 16 semanas. “Es lo que hay…”, se resignan desde UGT. 

Una zona conflictiva 

Sin embargo, Zambrano matiza que hay otros problemas que no se contemplan en la licitación. Como, por ejemplo, que los vehículos oficiales que los agentes usan a diario descansan en un aparcamiento cercano, sólo protegidos por unas vallas, pero expuestos a actos vandálicos

Así lo ratifica también Alex Payán, portavoz de SIP-FEPOL, que denuncia que el área perimetral de la comisaría no está cubierto, de forma que algunos de los agentes han sufrido robos y desperfectos en sus coches particulares, que tienen que aparcar en la calle, además de los daños que también se han registrado en los vehículos logotipados de la flota del cuerpo. Y es que, bajo el criterio de Payán, la comisaría se ubica en una zona problemática, a escasos metros de La Rambla del Raval, del CAP Drassanes y de los jardines Dolores Aleu, frecuentados por personas toxicómanas.

Una mujer consume heroína frente a la sala de venopunción de Drassanes  / LUIS MIGUEL AÑÓN (CG)

Una mujer consume heroína frente a la sala de venopunción de Drassanes / LUIS MIGUEL AÑÓN (CG)

Entre la esperanza y la resignación

Además, insisten desde SIP-FEPOL, en los aledaños de la comisaría se echa de menos una zona para que los agentes puedan tomar el aire en sus ratos de descanso, y el Ayuntamiento de Barcelona ha colocado unas vallas de obra de forma que han creado un pasillo muy estrecho. 

En la misma línea, el portavoz de CCOO expresa que, a lo largo de estos dos años desde la inauguración, se han detectado otras pequeñas carencias como la falta de una galería de tiro o de un gimnasio para poder realizar la formación permanente que tienen asignada todos los agentes del cuerpo. No obstante, Jordi Gallart también espera que, “a pesar de la demora”, esta obra permita remediar los problemas logísticos e infraestructurales que presenta el edificio. 

Por su parte, el líder de CSIF, más crítico, reclama que, aprovechando que el Ayuntamiento de Barcelona pretende trasladar la sala conjunta al Paral·lel -en concreto a la zona de las Tres Chimeneas, donde se ubicará el espacio que recibe los avisos del 112 destinados a Bomberos, Guardia Urbana, Mossos d’Esquadra, Protección Civil y SEM-, en este emplazamiento se ubique también una macrocomisaría de la GUB.