Cuenta atrás para constituir la Diputación de Barcelona, la única de las cuatro organizaciones supramunicipales catalanas que queda por configurar. La única que podría escapar al control de los independentistas. Y, por eso, hay nervios en las filas de ERC y Junts per Catalunya (JxCat). Ambas formaciones intentan buscar un tercer socio que les permita impedir a PSC y En Comú Podem hacerse con una entidad que mueve anualmente un presupuesto de 1.242 millones de euros y que sirve de herramienta de control territorial a sus gobernantes.

Y si los separatistas llaman a rebato para formar un bloque, en el PSC los ánimos están algo más tranquilos.

La viceprimera secretaria del PSC, Lluïsa Moret, en rueda de prensa / EUROPA PRESS

El jueves está prevista la celebración del pleno de constitución de la Diputación, que en el anterior mandato estuvo presidido por la socialista y alcaldesa de L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona), Nuria Marín, con el apoyo de JxCat. Un gobierno sociovergente bien valorado por ambas partes, predispuestas inicialmente a repetir la experiencia.

La "operación de Estado"

Pero los acuerdos que permitieron a Jaume Collboni (PSC) acceder a la alcaldía de Barcelona tras las elecciones del 28M han puesto en pie de guerra a los neoconvergentes, que ahora buscan un pacto alternativo con ERC. El adelanto de las elecciones generales también ha subido el tono identitario de los otrora socios, que ya cerraron un pacto para que Junts presida la Diputación de Girona.

En las diputaciones de Tarragona y Lleida es ERC la que cogió el timón, gracias al apoyo del PSC. Sin embargo, ayer mismo, la número dos de la candidatura de ERC al Congreso por Barcelona, Teresa Jordà, instó a trabajar por una presidencia independentista en la Diputación de Barcelona. "Los números salen si todos trabajamos en bloque. Nuestra vocación es que en las instituciones, siempre que sea posible, los independentistas estemos ahí liderando, sea cual sea el partido", dijo.

Mayorías

Durante la sesión del jueves tomarán posesión del cargo los 51 diputados de la provincia de Barcelona y se escogerá al nuevo presidente de la Diputación. Según los resultados de las últimas elecciones municipales, la nueva composición del Pleno es la siguiente: PSC, 17 diputados; Junts, 12; ERC, 11; En Comú Guanyem, cinco; PP, cuatro; Vox, uno y Tot per Terrassa, uno.

Jordi Ballart, alcalde de Terrassa / EP

Los secesionistas se encomiendan a Jordi Ballart, alcalde de Terrassa que gobierna con el apoyo de ERC y Junts, para alcanzar la mayoría necesaria en segunda vuelta. Conocidas son las malas relaciones de Ballart con su antiguo partido, el PSC, que abandonó cuando se aplicó el artículo 155 de la Constitución en respuesta al desafío independentista de 2017.

¿Deshielo entre Ballart y PSC?

Sin embargo, algunas fuentes aseguran que el acuerdo alcanzado entre el Gobierno de Pedro Sánchez y la Generalitat para unir Terrassa, Sabadell y Castellar mediante la B-40 podría haber producido el deshielo entre el primer edil egarense y los socialistas.

Por otro lado, el PSC cerró la semana pasada un acuerdo “progresista” con los comunes, que incluye a Lluïsa Moret, alcaldesa de Sant Boi de Llobregat, como presidenta de la Diputación. De entrada, quedaría descartado el apoyo del PP, que ya advierte de que no cederá sus votos de forma gratuita, como ocurrió con la investidura de Collboni. Casi in extremis, los populares apoyaron al socialista para impedir que los independentistas gobernaran la capital catalana.

Algo que ERC y Junts no han perdonado y que califican de “operación de Estado”. Por ello, socialistas y comunes tienen la vista puesta en dos alcaldes que acudieron a las elecciones municipales junto a Junts, pero que podrían desmarcarse de estas siglas, facilitando así la mayoría de los progresistas. Se trata de Marc Castells (Igualada) y Sergi Vallès (Torrelles de Foix).

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