La consellera de Acción Exterior y Unión Europea de la Generalitat de Cataluña, Meritxell Serret, reclama la aprobación de los Presupuestos autonómicos de 2023 para acometer su objetivo de "consolidar" y "empoderar de verdad" la veintena de embajadas políticas del Govern en el extranjero.

La mandataria de ERC ha explicado este jueves que dedicará especial atención a la apertura y puesta en funcionamiento de las delegaciones creadas por decreto en 2022 por su antecesora en el cargo, la posconvergente Victòria Alsina (JxCat), para lo cual considera muy necesario que el Parlament apruebe las cuentas de la Generalitat para 2023.

Delegaciones políticas

Así se ha pronunciado Serret en su primera comparecencia ante la Comisión de Acción Exterior en la Cámara catalana, donde ha descartado abrir una delegación en Israel porque "no había prevista ninguna dotación presupuestaria" ni estaba anunciado públicamente abrirla. La consellera, no obstante, ha reconocido que "es cierto que se habían hecho algunos informes y se había hablado con el Ministerio" sobre ello. Asimismo, ha descartado abrir una delegación en China, al no tener informes previos.

Serret ha reconocido la finalidad política y partidista de estas delegaciones de la Generalitat, al apuntar que el Govern secesionista defenderá en su acción exterior su "apuesta clara por el dialogo y la negociación como la mejor herramienta para solucionar el conflicto político" catalán, según sus palabras.

No se conforma con la derogación de la sedición

La dirigente, por otra parte, ha aprovechado la ocasión para presumir de los "avances" del Govern en lo que llama "desjudicialización" de los problemas judiciales de los mandatarios del procés, que "buscan el efecto de la amnistía y están recogiendo esta semana resultados tangibles", en alusión a la derogación del delito de sedición impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez.

"No tenemos suficiente con lo que se ha conseguido hasta ahora, aunque lo valoramos mucho", ha dicho, advirtiendo acto seguido de que "se debe entrar en el fondo" de lo que llama "el conflicto". En este sentido, ha apostado por un "pacto de claridad" para abordar un referéndum secesionista, una propuesta que considera constructiva y que, según su opinión, interpela a todo el mundo.

Toque de atención de la UE 

Serret considera que la Generalitat es "un aliado útil y socio proactivo y fiable para superar retos globales" de la Unión Europea. Y ha celebrado la recuperación de "vías de diálogo" con ésta --tras siete años sin haberlas tenido durante el procés--, con las recientes reuniones del presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, con dos comisarios europeos.

 

En este sentido, el diputado de Ciutadans (Cs) Nacho Martín Blanco ha preguntado qué les trasladó el comisario europeo de Justicia, Didier Reynders, después de haber trascendido que éste les recordó la importancia de cumplir las sentencias judiciales firmes que instan a dar al menos un 25% de las clases en castellano en el actual sistema de inmersión monolingüe obligatorio en catalán de la autonomía. El representante constitucionalista también ha reclamado a la Generalitat que colabore con el Instituto Cervantes para "reflejar la cultura catalana sin un sesgo nacionalista", a lo que Serret ha espetado que el instituto ha tenido una actitud de puertas cerradas, según ella.

El diputado del PSC David Pérez ha criticado que la ejecución del actual Presupuesto de la Generalitat de 2022 de la consejería sea de un 57%: "Es poca cantidad", se ha quejado. Y le ha preguntado si se va a incrementar la partida de 2023 y si se compromete a alcanzar un 0,7% del Presupuesto para políticas de cooperación al desarrollo.

Alberto Tarradas, de Vox, ha acusado a la consejería de "no solo haber excedido sus competencias sino de haberlo hecho atacando al Estado español". Asimismo, ha criticado las subidas presupuestarias destinadas a este departamento, y ha reclamado el cierre de las delegaciones catalanas en el exterior porque cree que son un gasto innecesario.

Los comuns apoyan dar más dinero a las 'embajadas'

Desde la bancada nacionalista, el portavoz de Junts per Catalunya, Josep Rius, ha reprochado que Serret no haya mencionado a la anterior consellera, Victòria Alsina (Junts). En cambio el de ERC, Rubén Wagenswerg, ha criticado que Alsina priorizó su agenda personal por encima de consensos que, según él, había en el Parlament; y la ha acusado de intentar tumbar o desmontar parte del músculo de la cooperación catalana.

 

Carles Riera, de la CUP, ha asegurado que tiene buenas expectativas por la llegada de Serret a la consejería, aunque ha matizado que discrepan de su estrategia respecto al proyecto secesionista: "Apuestan por la distensión, la desescalada y la desactivación". Y le ha reprochado que ERC haya pactado la reforma de la sedición, pues el nuevo delito de desordenes públicos agravados que la suprime empeora, a su modo de ver, la situación actual.

Desde En Comu Podem, Susanna Segovia ha pedido saber cómo están registradas las delegaciones en el exterior para saber "la institucionalización que tienen", y ha añadido que su partido apoyará que tengan más presupuesto mientras no repercuta al dinero destinado a la cooperación al desarrollo.

Propaganda nacionalista

En la actualidad, la Generalitat de Cataluña cuenta con una veintena de estas embajadas políticas en todo el mundo, desde las cuales no se escatiman esfuerzos para difundir el ideario secesionista del Govern y difundir mensajes propagandísticos contra España, tal como hizo la propia consellera Alsina, por ejemplo, el pasado mes de diciembre en su visita a México.

A finales del año pasado, según datos del Govern, la red de embajadas de la Generalitat en el extranjero tenía a su servicio a más de 70 personas trabajando en ellas. La que contaba con más personal en ese momento era la de la Unión Europea (UE), con 15, mientras que en el resto, la plantilla oscilaba entre cuatro y siete.

Casi 100 millones en un año en Acción Exterior

Los delegados de estas oficinas tienen un sueldo de 87.456 euros. En el caso de la Oficina de Bruselas, cuenta además con un delegado adjunto que cobra 79.917 euros. Los técnicos cobran entre 56.300 euros y 43.221 euros, mientras que los gestores tienen un sueldo de 32.281 euros. Los administrativos reciben 32.622 euros y las secretarias, hasta 40.206 euros.

El presupuesto para 2022 de la Consejería de Exterior de la Generalitat pasó de 73,7 millones de euros en 2021 a los actuales 94 millones. Asimismo, cuando se aprobaron las cuentas del Govern, se preveía un aumento de 3,8 millones de euros para la partida dedicada a las embajadas catalanas, con la apertura de varias nuevas, el refuerzo de las existentes con más personal y la ampliación del área geográfica de algunas de ellas.