El líder del PP catalán, Alejandro Fernández, junto a la líder de Valents, Eva Parera, que forman parte del constitucionalismo catalán

El líder del PP catalán, Alejandro Fernández, junto a la líder de Valents, Eva Parera, que forman parte del constitucionalismo catalán

Política

El constitucionalismo afronta las municipales más dividido que nunca

El auge de Vox y la irrupción de Valents se suman a los debilitados Ciudadanos y PP, mientras que PSC y comuns perfilan sus propias estrategias, atentos a sus encuestas internas

16 abril, 2022 00:00

Mucho se ha escrito y hablado sobre la desunión independentista. Pero el espectro ideológico constitucionalista también está dividido. De hecho, afronta las elecciones municipales de 2023 más fragmentado que nunca. El auge de Vox y la irrupción de Valents se suman a Ciudadanos y PP, que sufren un ciclo electoral adverso. En paralelo, la relación entre PSC y En Comú Podem, que gobiernan juntos en numerosos ayuntamientos, no atraviesa por su mejor momento, enturbiado por el empeño de los comunes en pactar con ERC en el Ayuntamiento de Barcelona y en el Parlament.

Ante esta situación, y a poco más de un año para la contienda electoral, ha comenzado el baile de posibles pactos y candidaturas. Mientras Cs y los populares se ven abocados a formar una UPN a la catalana junto a Valents, los socialistas ponen el foco en el sector más moderado de Junts per Catalunya. El convergente de toda la vida. El que resiste en la muchas alcaldías y mantiene un pacto con PSC en la Diputación de Barcelona.

La irrupción de Vox

La gran incógnita es el número de concejales que ganará Vox, cuya entrada en el Ayuntamiento de Barcelona muchos dan por hecho. No es el caso de Ciudadanos, cuyas encuestas sobre posibles resultados en el área metropolitana de Barcelona apuntan a un 6-6,5% de voto para la formación naranja, lo que supondría una cierta resistencia al declive que le otorgan otros sondeos.

Hay que tener en cuenta que, para obtener representación municipal, se necesita el 5% de los votos –en el Parlament se requiere un 3%--. Un porcentaje al que no llegaría Vox, según esos sondeos de Cs, aunque este partido de extrema derecha se situaría por encima del PP, que quedaría bastante tocado con menos de un 3%.

Jaume Collboni (PSC), Ada Colau (Barcelona en Comú), Ernest Maragall (ERC) y Elsa Artadi (JxCat), de izquierda a derecha / EFE

Jaume Collboni (PSC), Ada Colau (Barcelona en Comú), Ernest Maragall (ERC) y Elsa Artadi (JxCat), de izquierda a derecha / EFE

Ciudadanos no ha hecho todavía una encuesta para la ciudad de Barcelona, aunque fuentes de este partido indican que la tónica suele ser la misma. Quienes también están pendientes de sondeos internos es el PSC con la finalidad de calibrar las posibilidades de su candidato para la Ciudad Condal, Jaume Collboni, que todavía no ha sido proclamado oficialmente. Según ha podido saber Crónica Global, el partido ha manejado otras encuestas donde, sorpresivamente, aparecen en cabeza antiguos dirigentes que ya no están en primera línea política, como el exalcalde Jordi Hereu –actualmente presidente de Hispasat--. Otros nombres como Miquel Iceta o Eugènia Gay también han sonado como alcaldables, pero el líder de los socialistas catalanes, Salvador Illa, insiste en que el candidato será Collboni.

Los comuns también han hecho sus encuestas internas y, de momento, Colau se mantiene como la candidata con más posibilidades. Pero queda un año por delante.

¿Tándem PSC-Artadi?

Para muchos empresarios, tal como explicó este medio, el tándem ideal para apartar a Ada Colau de la alcaldía sería el formado por Elsa Artadi, candidata de JxCat, y PSC. Una fórmula que, a juicio de estos sectores de negocios, mantendría la ciudad al margen del populismo de los comunes y de los republicanos.

Hace cuatro años, Colau repitió mandato gracias a los votos de Barcelona pel Canvi, el partido liderado por Manuel Valls. De esta forma, el exprimer ministro francés evitó que el independentismo tomara el control del gobierno municipal, pero le valió la ruptura de su alianza con Ciudadanos. Esa entente partía del intento de reunificar el constitucionalismo liberal, pero el PP se desmarcó.

Luz Guilarte, presidenta de Cs en el Ayuntamiento de Barcelona, en una foto de archivo / CIUDADANOS

Luz Guilarte, presidenta de Cs en el Ayuntamiento de Barcelona, en una foto de archivo / CIUDADANOS

Cuatro años después, Cs y PP luchan por mantener representación en el Ayuntamiento de Barcelona y extender su estructura territorial. La formación naranja es optimista, aunque el goteo de cargos municipales que se han pasado a Valents no cesa, mientras que los populares catalanes se encomienda al efecto Feijóo y al intenso trabajo que está haciendo su líder, Alejandro Fernández, en el territorio. “La militancia está ilusionada, tener más presencia en la ejecuiva nacional ha sido un revulsivo”, explican fuentes populares.

La OPA de Valents a PP y Cs

Ambos partidos se resisten al canto de sirenas de Valents, partido liderado por Eva Parera y creado a modo de refundación de Barcelona pel Canvi. Valents ha ido incorporando cargos de Cs y PP, a los que ha ofrecido una coalición municipal al estilo UPN de Navarra. De momento, no hay acuerdo. Como tampoco se ha decidido quienes serán los candidatos de Cs y PP a la alcaldía.

Parera fue la número tres de la lista del PP en las elecciones autonómicas de 2021, pero renunció al escaño para centrarse en su candidatura de Barcelona. Fuentes de Valents asegura que, a pesar de ello, las relaciones entre su alcaldable y Fernández son buenas.

El brazo civil del independentismo

Y si el independentismo tiene como brazos sociales a Òmnium y la Assemblea Nacional Catalana (ANC), el constitucionalismo sigue contando con Societat Civil Catalana (SCC), que acaba de renovar su ejecutiva con Elda Mata al frente. La entidad mantiene su transversalidad y, sobre todo, su voluntad de no interferir en la actividad de los partidos. Sí pretende ejercer de interlocutora, tanto con las formaciones políticas, como con los colegios profesionales y el mundo empresarial. Buscar un denominador común en el constitucionalismo sigue siendo el objetivo de SCC.