En cuestión de minutos, el asalto al Capitolio por parte de afines a Donald Trump fue comparado con los hechos del procés. Y, por elevación, a una forma de hacer política populista que ha descolocado a los independentistas, enzarzados en una nueva bronca.

Así, mientras dirigentes de ERC como Roger Torrent y Pere Aragonès criticaban a los trumpistas por intentar impedir la ratificación del presidente electo de EEUU, Joe Biden, desde la órbita de Junts per Catalunya (JxCat) se echaba en cara a los republicanos que vetaran la investidura de Carles Puigdemont en el Parlament. El propio fugado arremetió ayer contra Trump, aunque los coqueteos de su núcleo duro con el millonario han sido notorias. Joan Canadell --que se dedicó a borrar sus tuits--, Josep Lluís Alay o Josep Costa dan muestra de ello.

Juristas y politólogos analizan para Crónica Global hasta qué punto se pueden comparar trumpismo y procés.

Tuit borrado de Joan Canadell sobre Donald Trump

 

 

Así entraron los partidarios de Trump al Capitolio / EUROPA PRESS

"Menosprecio a las instituciones y la legalidad"

El catedrático de Derecho Constitucional de la Universitat de Barcelona (UB) Xavier Arbós cree que lo ocurrido en el Capitolio y el procés “es comparable en parte. No lo es en el despliegue de armas de los asaltantes americanos y en su violencia. Sí lo es en el menosprecio por las instituciones, la legalidad y las resoluciones judiciales”. Arbós también ve similitudes “en el uso de medias verdades y el fomento de la creencia de que en el propio campo está la superioridad moral y la expresión del verdadero pueblo. Igualmente, en la caricatura del adversario”.

El profesor, asimirmo, advierte: “Algunos adversarios del procés también comparten esos rasgos salvo, por razones obvias, el desprecio a las instituciones”.

 

Reflexiones de Artur Mas sobre Donald Trump en noviembre de 2016

El similar "estilo" de Puigdemont y sus fieles

Joan Marcet, profesor titular de Derecho Constitucional en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y miembro del Consejo Académico del Cevipof-SciencesPo-Paris, ve semejanzas entre el procés y el trumpismo que el miércoles se desató en Washington, pero señala que “también las hay con la falta de reconocimiento del Gobierno de España por parte de Vox o incluso del PP. Deslegitimar las elecciones o apelar desde el populismo a imponer una idea política, saltándose la Constitución es siempre rechazable. La comparecencia de Biden apelando al juramento constitucional de Trump es un buen ejemplo”.

Marcet ve “muchos puntos de contacto entre el populismo trumpista y el estilo puigdemontista. Demasiadas veces las posiciones de Puigdemont y sus fieles recuerdan los estilos y maneras del trumpismo”.

Josep Costa y sus reflexiones sobre Donald Trump

"Es el mismo fenómeno: nacional-populismo"

No hace tanto, concretamente en octubre de 2020, cuando el Centre d’Estudis d’Opinió (CEO) auguraba la victoria de ERC en las elecciones, los fieles a Carles Puigdemont, admitían que no entenderían el triunfo de los republicanos si no fuera con trampas. Lo mismo que proclamaba Donald Trump ante su derrota.

Según Gabriel Colomé, profesor titular de Ciencia Política en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), el trumpismo y el procés "son el mismo fenómeno, nacional-populismo, basado en la postverdad, en las fake news". Y, además, "calcado a otros procesos, como el Brexit", afirma.

"Mas y Canadell celebraron su victoria"

“El presidente Trump ha inspirado a muchos. No sólo debemos pensar en Vox. Artur Mas celebró su victoria, como también lo hicieron Canadell y muchos otros independentistas. Vieron en el presidente americano un referente del populismo; en aquello en lo que se habían convertido, de aquello que tanto se niegan a aceptar”, explica Paris Grau, profesor de Ciencia Política en la Universitat de Barcelona (UB).

Sonia Sierra (Ciudadanos) comparó el asalto al Capitolio con el 'procés'

En efecto, el asalto al Capitolio afloró antiguos tuits del número dos de la candidatura de JxCat, Joan Canadell, a pesar de que éste se apresuró a borrarlos. “Pediría prudencia, que el mundo independentista no se sitúe en contra de Trump”, escribió el empresario.

También se recuperaron unas declaraciones de Artur Mas de 2016, en las que aseguraba que la victoria de Trump en los EEUU demostraba que "aquello que parece imposible a veces es posible. El expresidente instaba a aplicar esa filosofía “desde una óptica catalana" con vistas al procés. Desde el entorno más próximo de Puigdemont, Josep Lluís Alay, jefe de oficina del expresidente, expresó recientemente su indignación al entender que TV3 se excede en sus críticasTrump.

Nacionalismo, Vox, populismo

“Los nacionalismos, sea el de Vox o el de las múltiples ramas del independentismo, son populistas y necesitan de este fenómeno para sobrevivir.  A todo esto, no debemos olvidarnos de Podemos y su discurso contra la "casta", sus actuaciones rodeando el Congreso de los Diputados, sus inicios rodeando el Parlament de Cataluña, los escraches, etc. De todo esto saben bastante los partidos independentistas”, añade Grau. 

El académico afirma que la ocupación del Capitolio de los EEUU “nos ha recordado, a muchos, algunos de los momentos vividos en Cataluña en los últimos años. El primer recuerdo, en 2011. Manifestantes del 15M cercaron el Parlament, increparon a los diputados y les agredieron. En 2012 tuvo lugar el Rodea el Congreso u Ocupa el Congreso, también promovido por los que en poco tiempo se harían llamar Podemos. Y luego nos llegó el procés. Los asaltos al Parc de la Ciutadella, recinto en el que se encuentra el Parlament de Cataluña, han sido continuados”.

Las imágenes del asalto de los Comités de Defensa de la República (CDR) a la Cámara catalana, poco después de que el expresidente Quim Torra les instara a “apretar”, han sido comparadas con la toma del Capitolio. Así lo han recordado dirigentes de partidos no independentistas, entre ellos la diputada de Ciudadanos Sonia Sierra, lo cual le ha valido durísimos insultos desde el activismo secesionista más hiperventilado.

Tuit de Josep Lluís Alay criticando a TV3 por denunciar las mentiras de Donald Trump / @josepalay (TWITTER)

"La mitad del Parlament silenció a la otra mitad en 2017"

“Pero no todos los intentos de asalto a la democracia y sus instituciones han venido a través de manifestaciones en las calles. Debemos recordar aquellos primeros días del mes de septiembre de 2017. La mitad del Parlament silenció a la otra mitad. La mitad silenciadora optó por aprobar leyes propias de regímenes autoritarios, populistas y nada democráticos”, remata Paris Grau.

Por el contrario, Toni Aira, profesor de Comunicación Política en la UPF-Barcelona School of Management, y autor del libro La política de las emociones (Arpa), explica que “las comparaciones siempre son odiosas, también son en cierta manera inevitables cuando se quieren hacer. Pero una comparación así suena claramente exagerada y desproporcionada y fuera de lugar. Lo que ha pasado en EEUU ha implicado muertos, el uso de armas y el asalto específico a una cámara de representación popular. En Cataluña, en su día existió un intento de asedio al Parlament en el contexto de la megacrisis económica a partir de 2008, con los indignados al frente. Y eso es lo más fuerte que hemos vivido aquí”.

"No son escenarios comparables"

Aira insiste en que “nada de lo relacionado con el procés ha implicado un asalto a una institución pública de esas características. Incluso en Madrid hubo cercos al Congreso de los Diputados o intentos. Creo que es muy diferente”.

Respecto al hecho de que “en su día, el presidente de la Generalitat dijera la frase apretad" a los CDR, Aira lo interpreta "en el sentido de apretar a los políticos, sin entrar en lo acertado o no, que él mismo matizó. No se puede comparar con lo que ha ido haciendo Donald Trump, atizando el odio y la agitación de capas de la sociedad en EEUU, tanto en su campaña de hace cuatro años, durante su mandato, y ahora como perdedor que no asume la derrota”.

El profesor recuerda las masivas manifestaciones de personas a favor de la independencia “sin caer un papel al suelo”. Luego “ocurrió lo del Tsunami y el asalto al aeropuerto, y eso se utilizó para decir que el procés era violento, pero no hubo un presidente que lo incitara”.