Imagen de Xavier Melero, abogado de Joaquim Forn, 'exconseller' investigado por el 'procés' / CG

Imagen de Xavier Melero, abogado de Joaquim Forn, 'exconseller' investigado por el 'procés' / CG

Política

El abogado de Joaquim Forn reivindica el "prestigio" del Tribunal Supremo

Xavier Melero enfría la tesis 'indepe' de una "causa política", loa a los jueces Llarena y Marchena y recuerda que el alto tribunal es uno de los que tiene menos condenas del Tribunal de Estrasburgo

16 enero, 2019 12:15

El abogado del exconsejero catalán de Interior, Joaquim Forn, ha loado hoy miércoles el "prestigio" del Tribunal Supremo. Xavier Melero, jefe de la defensa del exconseller, ha recordado que el alto tribunal es el que ha encajado menos reveses del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), con sede en Estrasburgo.

En plena campaña de los abogados de los investigados independentistas de descrédito del Supremo, Melero se ha desmarcado de esta estrategia. "Yo no sé lo que es una causa política. Yo sé lo que es una prueba y la responsabilidad sobre unos hechos", ha defendido ante los micrófonos de RAC1. "No es mi estrategia poner el acento en aspectos comunicativos, como algunos de mis compañeros", ha añadido. En el terreno político, Melero ha loado la forma de aplicación del artículo 155 en Cataluña ya que fue "un mecanismo político, votado en el Senado que zanjó un episodio de rebelión, según la acusación".

Loas a Llarena, Marchena y el Supremo

Preguntado sobre el juez Pablo Llarena, que ha instruido la causa del procés en la región, Melero lo ha descrito como "un jurista de prestigio, de gran competencia y de largo recorrido en Cataluña" y ha recordado que lo conoció "muchísimo" durante la etapa del magistrado como presidente de la sección sexta de la Audiencia de Barcelona y presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC). En la causa del 1-O, el letrado se ha mostrado sin embargo "sorprendido" por la instrucción realizada por Llarena, pero ha recordado que el juez "marcó unas líneas rojas, que eran renunciar a la unilateralidad, acatar el 155 y colaborar con el tribunal".

El juez Pablo Llarena, instructor de la macrocausa del 'procés' / CG

El juez Pablo Llarena, instructor de la macrocausa del 'procés' / CG

El juez Pablo Llarena, instructor de la macrocausa del 'procés' / CG

"En un momento determinado, cambia el criterio del tribunal. ¿Y porqué cambia? Por el discurso del Rey el 3 de octubre? Por las elecciones del 21 de diciembre? No. Cambia porque el juez instructor ve que los citados empiezan a no comparecer, cuando la señora [Marta] Rovira no comparece y Puigdemont ya había eludido la justicia", ha valorado. Con lo que respecta al presidente de la Sala Segunda, Manuel Marchena, que presidirá el juicio, ha recordado que el magistrado "redactó una sentencia ejemplar por el acoso del 15M del Parlament. Es esclavo de sus palabras. Tengo confianza en él. Todo lo que se ha dicho de él se ha dicho por terceras personas". En relación al Tribunal Supremo en sí, lo ha descrito como "un tribunal profesional" que cribará "la fundamentación jurídica de la retórica". Ha negado que la sentencia "esté ya escrita", ha reivindicado el "prestigio" del Supremo a nivel "nacional e internacional", aunque ahora pasaría por una "crisis de prestigio" por la sentencia de las hipotecas, por ejemplo. "El Supremo es uno de los tribunales más prestigiosos de Europa y uno de los que ha tenido menos sentencias contrarias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH)", ha subrayado.

"Defensa técnica" de Forn

Quizá por ello, ha avisado de que realizará una "defensa tecnica" de su cliente, a diferencia del resto de encausados en la macrocausa, que se inclinan por el alegato político, y ha avanzado algunos detalles de la misma. "Los elementos demostrativos de la acusación llevan a pensar que es una conjetura y un apriorismo ideológico. El problema será de la acusación para demostrar que los Mossos d'Esquadra actuaron como una policía política", ha alertado. "El problema son las pruebas. ¿Qué pruebas hay de incitación a la rebelión? Declaraciones de pacifismo? Recortes de prensa", se ha preguntado el letrado.

Imagen de Joaquim Forn (i), exconsejero catalán de Interior, llegando a declarar a la Audiencia Nacional / EFE

Imagen de Joaquim Forn (i), exconsejero catalán de Interior, llegando a declarar a la Audiencia Nacional / EFE

Imagen de Joaquim Forn (i), exconsejero catalán de Interior, llegando a declarar a la Audiencia Nacional / EFE

Ha agregado Melero que los delitos de rebelión y sedición "son muy extraños" y ha avisado de que "apenas hay 30 sentencias por rebelión en todo el siglo XXI en España". Bajo su punto de vista, "hacia donde nos llevan las pruebas son hacia una absolución. Estoy muy tranquilo". Lo ha argumentado con el hecho de que, según él, "el fiscal no tiene un relato contrario al mío. El suyo está construido en base a declaraciones, tuits y opiniones de gente que no estaba con mi cliente [Joaquim Forn]", ha señalado. En la cuestión del 1-O, el abogado ha defendido que las órdenes de la Policía Nacional y la Guardia Civil eran similares a las de los Mossos d'Esquadra: "salvaguardar la convivencia".

Desmarcado del resto de letrados

Las declaraciones del abogado de Joaquim Forn en el juicio por el referéndum ilegal del 1 de octubre y la posterior declaración unilateral de independencia (DUI) frustrada en Cataluña apuntalan su estrategia hasta ahora. Xavier Melero se ha desmarcado en varias ocasiones de la politización y alegatos políticos que han realizado las defensas de la mayoría de acusados por el procés. En noviembre de 2017, el letrado avisó de que la huida del expresident Carles Puidemont a Bruselas "perjudicaba a sus clientes".

Tras ello, Melero, que también defiende a algunos acusados de la Mesa del Parlament, también investigados en la misma causa, cargó contra el ex jefe del Ejecutivo autonómico prófugo de la justicia española. "Mi opinión técnica es que en una situación de estas características o inicia una huida sin fin y se hace la cirugía estética o comparece ante la justicia y resuelve la cuestión de la que se trate", remachó, antes de loar la "separación de poderes" en España.