Presupuestos o presupuestos
Presupuestos o presupuestos
"El viernes 20 es el día D. Y Junqueras tiene en su mano dejar de hacer el ridículo y no tirarse un tiro en el pie"
Un rápido vistazo al último CEO da una idea del vértigo que se puede generar en Cataluña en caso de adelanto electoral. El resultado: la ingobernabilidad.
El populismo de extrema derecha subiría como la espuma situando a Aliança Catalana en el tablero de forma determinante y con Vox subiéndose a la chepa del PP. Y la peor fotografía la registra la izquierda, que perdería la mayoría actual.
El presidente Illa ha hecho los deberes. Empresarios y sindicatos avalan las cuentas y todos esperan el trámite parlamentario para meter cuchara.
La comunidad educativa ha firmado un acuerdo, un buen acuerdo, que pasará examen esta semana. Veremos si la pataleta de USTEC tiene seguimiento porque los docentes se han dejado muchos pelos en la gatera por las movilizaciones ya realizadas y porque el acuerdo alivia su situación personal y como colectivo. 9000 millones más avalan el esfuerzo del Goven y el plan de inversión territorial no es nada desdeñable con la que está cayendo.
De Junts poco se puede esperar. Fuera de micros y focos dicen estar encantados de un adelanto electoral. Dicen que si Illa convoca revertirán las encuestas con el retorno de Puigdemont. ¿En serio? ¿Creen que su vuelta obrará el milagro de multiplicar los panes y los peces?
Junts lleva tiempo sin saber leer la situación política. Su obsesión en contra de Sánchez les impide ver el bosque. Les impide ver que con un gobierno de PP y Vox las reivindicaciones de Cataluña quedarán en saco roto y lo más posible es que tengamos una pérdida de competencias.
Dicen que en esta situación el independentismo cobrará renovadas fuerzas. Tantas como las que intentaron recuperar pidiendo el apoyo de Trump a la independencia de Cataluña -léanse los tuits de Puigneró, Canadell o Sala i Martín- solo para “joder” a Pedro Sánchez. Sería para sonreír sino fuera patético verlos de rodillas pidiendo árnica ante Trump.
Lo que también les impide ver que Silvia Orriols les coma la tostada, aupada por la ola internacional de extrema derecha.
¿Y Esquerra? Junqueras está empecinado reclamando la cesión de un IRPF que, siendo una reclamación, desde mi punto de vista, coherente y reconocida en el Estatuto, no se aplicará en tiempo porque aquella agencia tributaria, pilar del estado catalán, es una entelequia.
Tardará meses, si no años, en tener el músculo necesario. Y Junqueras tiene el compromiso de Illa, que parece que toca de pies en el suelo, pero no es suficiente para él. Prefiere tomar el atajo de vuelo bajo en lugar de afrontar su responsabilidad y seguir la senda que Illa marcó en 2023 aprobando los presupuestos de Aragonés.
El líder de ERC vive en su burbuja dejando que Josep María Jové, al que no cesó tras la última guerra civil republicana, saque la navaja trapera en el Parlament contra Illa. Suerte que el president se mantuvo con el florete y no rompió puentes.
Cataluña necesita presupuestos y la izquierda sosiego para poner pie en pared ante el auge de la extrema derecha. Y ERC, Junqueras, necesita tiempo porque no tiene candidato y quizás el no a la guerra movilice a la izquierda pero no a ERC, que no parece estar en esa ecuación.
Puede quedar como primera fuerza independentista pero con pocas posibilidades de hacer nada. Ni con la derecha independentista ni con la izquierda.
Me quedo con el mantra del president Illa “presupuestos o presupuestos”.
El viernes 20 es el día D. Y Junqueras tiene en su mano dejar de hacer el ridículo y no tirarse un tiro en el pie:
Retire la enmienda a la totalidad y negocie mejoras en los presupuestos. Illa ya le ha dicho que no a volver a presentarlos si estos son tumbados. Hace bien, porque la Generalitat es algo más importante que un juego, mal juego, de estrategia; y con la que está cayendo sería bueno algo a lo que echar mano.