Varias generaciones de mujeres como signo de longevidad
Longevidad y ‘Los límites del crecimiento’
"Las empresas y las instituciones públicas deben integrar la longevidad como parte de la toma de decisiones, del diseño de productos y de las políticas internas de personas y talento"
En 1972, un grupo de investigadores advirtió de que “si el actual incremento de la población mundial, la industrialización, la contaminación, la producción de alimentos y la explotación de los recursos naturales se mantiene sin variación, alcanzará los límites absolutos de crecimiento en la Tierra durante los próximos cien años”.
Esta era una de las conclusiones clave del informe Los límites del crecimiento del Massachusetts Institute of Technology (MIT) liderado por la científica Donella Meadows.
Este estudio alertaba, entre otras cosas, de que el rápido aumento de la población desencadenaría tensiones en recursos básicos como alimentos, energía o agua. Y aunque el documento no ofrece una cifra exacta, sus simulaciones sugerían que los límites con los que se trabajaba se encontraban alrededor de los 8.000 millones de habitantes en el planeta.
Han pasado algo más de 50 años, aunque, visto con perspectiva, puede parecer poco tiempo, y hoy ya hemos superado esa cifra.
Y además debemos incorporar una nueva realidad a la ecuación original.
En apenas un siglo hemos añadido, de media, unos 30 años a la esperanza de vida. Así lo afirma Andrew J. Scott, economista y profesor en la London Business School, en su libro El imperativo de la longevidad.
¿Y cómo afecta esto al planteamiento de Meadows?
Un mundo más longevo necesita una visión sostenible distinta. Pero no entremos en pánico.
La longevidad avanza, pero los nacimientos retroceden.
Según las proyecciones de la ONU, dos tercios de la humanidad viven actualmente en países con tasas de fertilidad por debajo del nivel de reemplazo (2,1 hijos por mujer). Esta combinación de menos nacimientos y más años de vida es, según Scott, “la mayor transformación demográfica del siglo XXI” y “tan crítico como la inteligencia artificial o la sostenibilidad”.
Por ello, la situación demográfica actual no puede entenderse únicamente desde la óptica de los recursos naturales: exige asumir una responsabilidad compartida que nos obligue a reconsiderar cómo organizamos nuestras sociedades.
El profesor sostiene que la progresiva ampliación de la esperanza de vida implicará cambios profundos en múltiples campos, incluido el ámbito laboral. Nuestra carrera profesional ya hace tiempo que dejó de ser un recorrido lineal, si la comparamos con la de nuestros padres.
En este nuevo escenario, las empresas y las instituciones públicas deben integrar la longevidad como parte de la toma de decisiones, del diseño de productos y de las políticas internas de personas y talento. Un mundo donde podemos llegar a vivir cien años exige organizaciones capaces de acompañar vidas más largas.
En el documental Longevity Hackers, una de las primeras producciones sobre envejecimiento e innovaciones tecnológicas, Michal Siewierski reúne a científicos, investigadores y empresarios para mostrar los últimos avances en antienvejecimiento y extensión saludable de la vida.
Los protagonistas apuntan a que, en las próximas décadas, muchas de las tecnologías que hoy parecen futuristas podrían convertirse en realidades accesibles. El equipo productor ya prepara un nuevo proyecto, Longevity Revolution, con el que pretenden mostrar cómo la industria de la longevidad se está transformando en una revolución científica y tecnológica con impacto global.
Las buenas noticias, para los que nos gusta la vida Km 0, son que tanto Andrew J. Scott como los protagonistas del documental coinciden en que, más allá de los avances científicos y tecnológicos, los pilares de una vida larga y saludable siguen siendo los de siempre: actividad física regular, una alimentación equilibrada, un sueño reparador y una vida social motivadora.
Elementos que conectan con la filosofía japonesa del ikigai y del propósito como elementos clave de una vida plena. En un contexto de longevidad creciente, cuidar el cuerpo y la mente en todos sus ámbitos no solo prolonga la vida, sino que la llena de dirección y significado.
“El envejecimiento no es un problema que gestionar, sino una oportunidad que aprovechar”, Scott dixit.