Yolanda Díaz / Europa Press

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Confirmado por la ley: las empresas deben pagar la silla el ordenador y la factura de la luz a todos los empleados que trabajan desde casa

La Ley 10/2021 protege el principio de coste cero obligando a tu empresa a pagar la luz, el equipo y el mantenimiento si trabajas desde casa

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El auge del empleo en remoto ha transformado nuestro salón en la nueva oficina, pero este cambio no debe salirle caro al trabajador. La justicia ha ratificado que el ahorro de costes para las corporaciones no puede basarse en trasladar los consumos domésticos al empleado.

Este marco legal establece que el abono de los suministros y herramientas es de carácter obligatorio para cualquier empresa. Con esta confirmación, se busca que el teletrabajo sea una opción sostenible y justa, donde la compensación económica cubra los recursos esenciales para la labor.

El principio de coste cero y la Ley de trabajo a distancia

La Ley 10/2021 ha redefinido el marco jurídico para evitar que el empleado subvencione la actividad de la entidad desde su hogar. Bajo el principio de "coste cero", la normativa busca proteger al trabajador frente a cualquier carga financiera que derive de trabajar en remoto.

Este enfoque legal surge tras detectar que muchos empleados asumían de su bolsillo el internet o el material de oficina.

Ahora, la compensación económica es un requisito ineludible que las empresas deben cumplir para que el modelo de teletrabajo sea considerado conforme a la legalidad vigente.

Para que esta protección sea efectiva, es obligatorio formalizar un acuerdo por escrito antes de iniciar la actividad a distancia.

En dicho documento se deben detallar todos los gastos y el inventario de medios suministrados, garantizando la transparencia total entre ambas partes.

Medios técnicos ergonomía y derechos digitales del empleado

La ley establece que la empresa debe proporcionar todos los recursos imprescindibles para el teletrabajo, desde el ordenador y el software hasta los consumibles.

Esta obligación no termina con la entrega; el empleador debe garantizar el mantenimiento y ofrecer asistencia técnica rápida para evitar interrupciones en la actividad del trabajador en remoto.

Además de la tecnología, la prevención de riesgos laborales es una prioridad innegociable.

La evaluación del puesto en el hogar debe considerar factores ergonómicos, lo que obliga a la entidad a facilitar mobiliario adecuado, como una silla ergonómica o mesas que eviten problemas de salud, quedando todo reflejado en el inventario oficial del acuerdo.

Respecto a la compensación económica de suministros como la luz o internet, la ley remite a la negociación colectiva o pactos individuales para fijar la cuantía exacta.

El documento firmado debe especificar claramente cómo se calculan y abonan estos gastos, asegurando que el trabajador nunca asuma los costes de su propia actividad profesional.

Sanciones y multas por incumplir la ley de teletrabajo

El incumplimiento de las obligaciones recogidas en esta ley conlleva repercusiones severas para las entidades.

No formalizar correctamente el acuerdo por escrito o ignorar el pago de los gastos se considera una infracción grave en materia laboral, lo que puede derivar en inspecciones de oficio.

Las empresas que no respeten el principio de "coste cero" o no entreguen el equipo informático necesario se enfrentan a sanciones económicas.

Las multas por estas irregularidades oscilan entre los 751 y los 7.500 euros, dependiendo del grado de la infracción y del número de trabajadores afectados en remoto.

Este régimen sancionador asegura que la compensación económica y los derechos digitales no queden en papel mojado.

Qué puedes hacer ahora

Revisa tu contrato actual y comprueba si tienes firmado el acuerdo de teletrabajo donde se especifican los gastos a cubrir. Si tu entidad todavía no abona la factura de la luz o no te ha facilitado un ordenador adecuado, solicita una reunión para regularizar tu situación legal.

No asumas como propios los costes de producción que corresponden a las empresas. Mantenerte informado sobre la compensación económica vigente te permitirá ejercer tus derechos y garantizar que trabajar en remoto sea una ventaja real para tu economía doméstica.