Presentación de un documento para firmar

Presentación de un documento para firmar

+Economía

Ha entrado en vigor: la cláusula que debes incluir en el testamento para que tus herederos no paguen el Impuesto de Sucesiones

La previsión legal que puedes incluir en tu testamento para que tus herederos utilicen tu propio patrimonio para pagar a Hacienda sin arruinarse

Más noticias: Ya entró en vigor: el cambio en el IRPF por el que Hacienda cobrará más impuestos a quienes ganen entre 22.000 y 35.000 euros

Leer en Castellano
Publicada

Noticias relacionadas

Planificar el futuro es una de las mayores muestras de cariño hacia nuestra familia, especialmente para evitar que una herencia se convierta en un problema financiero. Aunque el Impuesto de Sucesiones es obligatorio, existen fórmulas legales para que su liquidación no suponga una carga inasumible.

Gracias a la inclusión de previsiones específicas en el testamento, es posible organizar el patrimonio para que los pagos a Hacienda sean mucho más gestionables. Estas medidas buscan proteger la liquidez de los herederos y evitar que tengan que rechazar bienes por falta de efectivo.

Dejar todo en orden no es solo cuestión de repartir propiedades, sino de asegurar la tranquilidad económica de quienes se quedan. Facilitar que tus seres queridos puedan afrontar sus obligaciones fiscales sin recurrir a deudas es, hoy en día, una previsión fundamental.

Requisitos para blindar el patrimonio familiar

En España, la normativa obliga a los herederos a liquidar el impuesto antes de poder acceder legalmente a los bienes. La cuantía final dependerá siempre del valor de la herencia, el parentesco y las bonificaciones específicas de cada comunidad.

Recibir una herencia no siempre supone liquidez inmediata, ya que es muy común heredar una vivienda o ahorros que permanecen bloqueados. Por ello, incluir una cláusula de previsión en el testamento marca la diferencia para la economía de la familia.

La clave es incluir que el tercio de libre disposición se destine a cubrir los gastos de la herencia y el pago a Hacienda. Así, parte del patrimonio del fallecido sufraga el Impuesto de Sucesiones sin que los hijos adelanten dinero propio.

Esta previsión legal evita que los beneficiarios tengan que recurrir a financiación urgente o préstamos para recibir sus bienes legítimos. Aunque no es una exención total, cambia radicalmente la tensión económica al afrontar el Impuesto de Sucesiones.

Los expertos recuerdan que esta fórmula permite liquidar la deuda con Hacienda dentro del plazo legal de seis meses sin problemas. Es una solución práctica para que el patrimonio heredado se pague a sí mismo sin descapitalizar a los herederos.

Uso del dinero del fallecido para pagar impuestos

La normativa contempla una posibilidad muy útil pero poco conocida para los herederos que no disponen de liquidez inmediata. En el caso que el fallecido tenga una cuenta en el banco, es posible pedir al banco que destine parte del dinero directamente a Hacienda.

Tras la solicitud formal y acreditar la condición de beneficiario, la entidad puede emitir un cheque a favor de la Agencia Tributaria. De esta forma, el dinero de la herencia se utiliza para cumplir con la obligación fiscal que bloquea el resto del patrimonio.

El plazo general para liquidar el Impuesto de Sucesiones es de seis meses desde el fallecimiento. No obstante, si se prevén dificultades, se puede solicitar una prórroga oficial dentro de los primeros cinco meses del proceso.

Los especialistas recomiendan no dejar estos trámites para el último momento para evitar recargos innecesarios por parte de Hacienda. Un testamento bien redactado permite que la transición de bienes sea fluida y no suponga un problema de tesorería familiar.

Qué puedes hacer ahora

Revisa con tu notario cómo destinar el tercio de libre disposición de tu testamento al pago del Impuesto de Sucesiones. Esta pequeña instrucción evitará que tus herederos sufran dificultades financieras al reclamar su herencia.

Infórmate sobre las bonificaciones actuales en tu comunidad autónoma para calcular cuánta liquidez necesitarán tus herederos. Una planificación correcta ante Hacienda garantiza que tu legado sea un beneficio y no un problema económico.