Estados Unidos es una anocracia en tiempos de Trump

Estados Unidos es una "anocracia" en tiempos de Trump LETRA GLOBAL

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Barbara F. Walter: "Estados Unidos es una anocracia por primera vez en más de doscientos años"

Autora de 'Cómo empieza una guerra civil', la catedrática de Asuntos Internacionales señala cómo se ha deteriorado lo que fue una democracia plena, dividida ahora por el odio de la población blanca instigada por Trump contra el ascenso de negros, asiáticos y latinos

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Cerca de una Guerra Civil. Puede resultar una exageración. Algo fuera de lugar, pero hay datos y una experiencia que lleva a sostener tal posibilidad para referirse a la situación de Estados Unidos.

El espíritu rebelde frente a las instituciones, la idea enraizada de que los gobiernos, del color que sea, no pueden ir en contra de los intereses del pueblo fundador, --formado por blancos, anglosajones y protestantes—se defiende con las armas y contra los individuos de cualquier minoría.

Estados Unidos se precipita hacia esa solución violenta, con Donald Trump alentando a esos blancos temerosos del futuro. Es la tesis de Barbara F. Walter, catedrática Rohr de Asuntos Internacionales en la School of Global Policy and Strategy de la Universidad de California en San Diego. Walter lo expone con crudeza: "Estados Unidos es una anocracia por primera vez en más de doscientos años".

Es una de las frases concluyentes que se pueden leer en su libro Cómo empieza una Guerra Civil y cómo se evita que ocurra (Península) que escribió en 2022. La traducción al español, de la mano de Gemma Deza Guil, llegó hace unos meses.

El lapso permite dar validez a la tesis de Walter, porque con el nuevo mandato de Trump, con un año ya en el poder, la violencia se ha incrementado y no sólo por parte de un buen número de milicias de extrema derecha que campan por todo el país, sino protagonizada por la policía de frontera del propio gobierno federal de Estados Unidos, los temidos ICE, que han asesinado ya, en directo, a dos personas y han detenido a cientos de migrantes.

Portada del libro de Barbara F. Walter

Portada del libro de Barbara F. Walter

Los elementos están sobre la mesa. El análisis de Walter se centra en una serie de países que han experimentado conflictos civiles, con un caso que los europeos recuerdan con mucha tristeza, el de la ex Yugoslavia, con las matanzas en Bosnia y los conflictos violentos en Croacia, protagonizados por dirigentes nacionalistas serbios que no querían perder su situación de dominio, sin perder de vista las atrocidades de los nacionalistas croatas. Walter también hace referencia a Etiopía, India, Siria, Israel, Ruanda o Birmania.

La experiencia lleva a una conclusión inesperada. Es en momentos de anocracia cuando el conflicto civil es más cercano. Cuando un país ha pasado de una autocracia e intenta una transición hacia algo nuevo, a partir de reformas que pudieran lograr una democracia, el conflicto civil está próximo. Y también cuando una democracia se deteriora y pasa hacia un estado que no es autocrático, pero que puede derivar en un enfrentamiento civil. Estados Unidos, precisamente, se encuentra en esa posición.

El índice de régimen político Polity, que mide la naturaleza democrática de los países, tiene una zona de sombra. Los países se sitúan en una escala de -10 a +10, según si son más autocráticos o democráticos. En la zona media se sitúan los valores entre -5 y +5. A partir de ese momento, todo es posible si se desciende en la escala.

Asalto al Capitolio por las masas blancas que instigó Trump, en enero de 2020

Asalto al Capitolio por las masas blancas que instigó Trump, en enero de 2020 RTVE

“En Estados Unidos llevan recopilándose datos políticos desde 1776. La última vez que el país fue una anocracia fue entre 1797 y 1800”, señala Walter, que apunta que tras el asalto al Capitolio en enero de 2021, con Trump alentando a furiosas masas blancas que se habían organizado desde muchos meses atrás, ese índice cayó de un +7 a un +5. El valor “más bajo desde 1800”.

La ciencia política hace su trabajo, con frialdad, con datos, con bisturí. Walter reclama atención. Estados Unidos ha sido un espejo para cualquier demócrata en el mundo. Cierto que siempre ha tenido características propias, más cercana la democracia norteamericana a una plutocracia, dominada, por tanto, por una élite blanca adinerada. Cierto que hasta los años 60 del pasado siglo, con la ley de derechos civiles, Estados Unidos no podía ser considerada una democracia plena, porque se seguía discriminando a la población negra. Pero la potencia de esa América liberal, de sus universidades, la creatividad e innovación de su tejido empresarial, mostraba un país líder en el mundo libre.

Walter da un golpe en la mesa tras explicar muchas otras situaciones en el mundo. “Estados Unidos es una anocracia por primera vez en más de doscientos años. Asimilémoslo. Ya no es la democracia continua más antigua del mundo. Ese honor lo ostenta ahora Suiza, seguida por Nueva Zelanda y luego por Canadá. Ya no somos equiparables a países como Canadá, Costa Rica y Japón, todos los cuales tienen una puntuación de +10 en el índice de régimen político Polity”.

Buscar un Mandela

Esa es la realidad hoy. La experiencia acumulada constata que en todos los conflictos civiles hay una mayoría que cree que puede ser una minoría; que tenía una posición de privilegio que puede perder, y que temerosa del futuro decide empezar primero, salir al ataque, con el argumento de que si no lo hace, lo harán las minorías que tiene enfrente.

Ha sucedido en Etiopía, en la India –contra la población musulmana; en Filipinas, en Siria, en Serbia, Bosnia, Croacia y Birmania. La Guerra Civil se evitó, en cambio, en Sudáfrica, porque apareció la inteligencia de alguien como Mandela, y también la visión de De Klerk, respecto a la mayoría negra humillada y a la minoría blanca que temía su aniquilación, respectivamente.

Nelson Mandela

Nelson Mandela PENGUIN LIBROS

En Estados Unidos esa mayoría que teme ser minoría es la blanca. El mundo camina hacia un proceso de fusión, que incomoda a muchos, a los que están en la mejor posición en cada país. Y esa mayoría blanca –que procede de todo el abanico del protestantismo que emigró desde Europa—quiere mantener su posición dominante.

Walter da cuenta de “centenares de grupos de extrema derecha convencidos de que el país necesita un conflicto a gran escala para enmerdarse”. Entre esos grupos destacan los Proud Boys, Three Percenters o los Oath Keepers.

Y lo que sucede es que es un país armado. Las ventas de armas en Estados Unidos alcanzaron un máximo histórico en 2020 con 17 millones de armas vendidas entre enero y octubre. La mayoría de los compradores son, según Walter, “conservadores, que tienden a adquirir armas en respuesta a victorias electorales de los demócratas”. Por ejemplo, en 2016 se vendieron 16,6 millones de armas de fuego a raíz de la candidatura a la presidencia de Hillary Clinton, que abogaba por una legislación estricta del control de armas.

El país está tensionado y en gran medida se debe a esa polarización que ha forzado la población blanca, que no tolera que pueda ser minoría en pocos años.

La catedrática de Asuntos Internacionales pronostica cómo sería esa Guerra Civil. Está claro que no sería un choque entre ejércitos. Se producirían diversos atentados terroristas, que están al alcance de esas numerosas milicias instaladas en los estados rurales del país.

La extrema derecha, preparada

Lo que buscarían sería un choque contra el gobierno federal y provocar una respuesta de los grupos ‘étnicos’ o sociales del país para retroalimentarse. Walter se refiere a unas supuestas elecciones a la presidencia de Estados Unidos en 2028, donde sitúa a Kamala Harris como candidata por los demócratas. Ese podría ser el momento culminante para un alzamiento de la extrema derecha.

No hay un determinismo en la tesis de Walter. De hecho, el último capítulo se centra en cómo evitar ese conflicto civil. Todo dependerá de los propios líderes políticos, de la capacidad, a uno y otro lado, de establecer elementos de unión, como sucedió en Sudáfrica bajo el mandato de De Klerk.

Pero el peligro es latente. Hay publicaciones, --Los diarios de Turner-- gestos, armas, preparación en campos de entrenamiento. El FBI tiene entre sus grandes retos el de identificar esos elementos peligrosos en los centenares de milicias que existen en muchos estados. En 22 de ellos, la existencia de milicias es legal.

'Los diarios de Turner', considerada la Biblia de la derecha racista en Estados Unidos

'Los diarios de Turner', considerada la Biblia de la derecha racista en Estados Unidos

Es un país que a ojos de un europeo que vio como en sus países, además, dejaba de existir el servicio militar obligatorio, parece un planeta de otra galaxia. Pero siempre ha sido así. El problema ahora es que esa parte de la sociedad norteamericana siente miedo, se cree cercado por minorías ‘foráneas’, como los latinos, los asiáticos o los siempre despreciados negros.

Las sociedades, en todo el planeta, responden de forma similar cuando sienten ese miedo. Los grupos étnicos y religiosos tienen a estrechar fuerzas, buscan el apoyo mutuo. Y el sueño de una sociedad basada en valores democráticos, en derechos y obligaciones, donde la identidad es algo secundario, se está evaporando en todo el mundo.

¿Guerra Civil? Tal vez no se produzca, pero el país está cerca de ello. La evidencia empírica, la experiencia histórica, el análisis de la ciencia política, lo indica con claridad.

Y resulta Estados Unidos, hasta hace muy poco, ha sido el gran referente de la sociedad liberal ilustrada. Ya no.